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Leer el mundo, sin escuchar

Desde el momento en que un bebé nace y abre los ojos, comienza a leer  el mundo a través de sus sentidos; por lo tanto todos somos lectores desde que llegamos a este mundo. Se leen los rostros, se leen los gestos, se percibe la temperatura y se leen las emociones por medio del volumen, intensidad y rapidez o lentitud del lenguajes. Pero ¿qué sucede cuando el oído no funciona como se espera? Para muchos, la idea de leer a un bebé  parece una actividad sin sentido; siendo un bebé sordo suena más descabellado, se cree que si no escucha el desafío será mayor. Sin embargo, investigaciones y experiencias reales demuestran que la lectura temprana no solo es posible, sino que puede transformar su desarrollo cognitivo y comunicativo. Romper con los mitos y explorar nuevas estrategias desde la primera infancia es clave para garantizar que todos los niños, sin importar su capacidad auditiva, tengan acceso a un futuro lleno de palabras, disfrute y oportunidades.

Los centros de atención infantil del gobierno, en nuestro país, atienden a niños desde 45 días de nacidos a 3 años de edad, de acuerdo a APRENDIZAJES CLAVE PARA LA EDUCACIÓN INTEGRAL. Educación Integral: Un buen comienzo. Desde el 2017; contempló la lectura como parte de las expresiones artísticas indispensables. Pero ¿cómo abordar la lectura con bebés sordos?

En mi experiencia como puericultista responsable de grupo (bebés de 45 días de nacidos a 3 años de edad), he palpado cuán rápido los bebés se pueden volver lectores apasionados y a través de un lenguaje no verbal expresar sus intereses y preferencias lectoras. Es importante reconocer que para que los bebés se enamoren de la lectura, se debe establecer el hábito: leyendo todos los días, a la misma hora en el mismo lugar, por lo menos durante seis meses; previamente se debe satisfacer las necesidades básicas de alimentación, higiene, descanso y eliminar distractores. Con un bebé con condición de hipoacusia, sí ya usa un auxiliar auditivo la lectura se desarrollará igual que con un bebé que es normoyente (escucha sin auxiliares), además se le puede colocar la manita sobre nuestro cuello mientras leemos para que vaya percibiendo las vibraciones que produce cada palabra. Leerles a los bebés es fundamental, especialmente a aquellos con hipoacusia. La lectura diaria del mismo libro durante una semana les ayuda a apropiarse de la historia, familiarizarse con la sonoridad de las palabras y asociar cada imagen con su significado, favoreciendo así su desarrollo cognitivo y lingüístico. Recordemos que los primeros cinco años de vida son crucialmente importantes para desarrollar el lenguaje. Por otro lado, la elección de literatura adecuada es fundamental para crear un ambiente lector que le lleve a descubrir opciones que estimulen la imaginación y creatividad, recordemos que las películas y cuentos de Disney no son apropiados, ya que llevan a coartar la creatividad al siempre encasillar a cada personaje a una imagen inamovible que despierta el consumismo y crea estereotipos.

Para empezar, se pueden utilizar pequeños libros de cartón, ideales para que las manitas infantiles los manipulen con facilidad y resistan mejor el uso rudo. Las retahílas, con sus frases repetitivas, permiten que los niños se apropien de la historia mientras desarrollan el juego de palabras. Asimismo, las canciones de cuna, plasmadas en libros pequeños, ofrecen una excelente oportunidad para fomentar la lectura desde una edad temprana.

Otra recomendación valiosa es realizar una lectura guiada, es decir, señalar cada palabra mientras se lee. Esto permite que los bebés descubran aspectos convencionales de la lectura:

  • Entienden que las letras expresan un mensaje.
  • Observan la direccionalidad. Se lee de izquierda a derecha y de renglón en renglón.
  • Comprenden que el orden correcto de las páginas da sentido a la historia.

Sin embargo, la literatura destinada a la primera infancia no busca enseñar de manera estructurada ni escolarizar la lectura, sino sumergir a los niños en la experiencia de las historias. Su único propósito es que los pequeños «ingresen en el territorio metafórico» (APRENDIZAJES CLAVE PARA LA EDUCACIÓN INTEGRAL, 2017, p. 141)

Los libros álbum son de gran valor para regalar lenguaje a los bebés, sobre todo si son sordos, éstos libros son los que cuentan dos historias una con imágenes y otra con el texto, sin embargo, una necesita a la otra; es decir las imágenes sin el texto no permiten comprender la historia y viceversa, hay libros álbum con mucho, poco y nada de texto. La importancia de que un libro álbum, sea leído al bebé por diferentes agentes educativos o cuidadores, permite al bebé nutrirse de palabras que juegan en su mente recreando la historia y estimulando la creatividad e imaginación herramientas fundamentales que más adelante llevarán a la resolución de problemas.

Para concluir, quiero subrayar que el interés en la lectura no dependerá de la edad, sino de la experiencia lectora, de los actos de lectura a los que son  expuestos los bebés; los beneficios de la lectura se experimentan, razón suficiente para interesarnos como padres por multiplicar lectores disponibles que encuentren espacios para leer con frecuencia con paciencia y sin presiones, permitiendo que sea una actividad que no restrinja el movimiento de los bebés o imponga leer de principio a fin el libro elegido si no hay disposición del pequeño. Por último, leer historias a los pequeños no persigue ningún otro fin que no sea el disfrute y placer por leer. Se debe ser cuidadoso en no buscar lecciones moralistas que transmitan mensajes, enseñanzas o lecciones. Los valores se viven no se aprenden a través de la lectura, por lo tanto aseguremos una lectura “gratuita” sin esperar nada, ni buscar evaluaciones constantes que lleven a los pequeños a perder con el tiempo el interés en los libros.

Aquí  dejo algunos títulos recomendados para la primera infancia:

  • Feliz de Mies Van Hout
  • Hay un ratón en la casa de Taro Gomi
  • La ardilla miedosa de Mélanie Watt
  • Dime, traviesa, ¿qué fruta es esa?, Buen provecho… animales al acecho y Juan Perol el caracol de Alonso Núñez

Además, todos los libros de Anthony Browne son una excelente elección. Sus historias no solo ofrecen un disfrute lector excepcional, sino que también abren puertas a otras formas de arte, como la escultura, la arquitectura e incluso la música, fomentando la intertextualidad.

Estos libros son maravillosos y desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del lenguaje en los bebés, pero sobre todo apoyando a los bebés con sordera quienes dependen más  del poder de las imágenes vibrantes y expresivas.

ROCÍO ALONSO MÉNDEZ / Reflexionando sobre discapacidad auditiva / Mérida Yucatán / 17 de Marzo de 2025

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