- ** ¿Por qué seguimos creyéndolo?
- ** Se olvida quién estuvo con quién.
- ** Grupos académicos que operan como feudos.
- ** El sindicato: ¿defensor o cogobernante?
En la Universidad Autónoma de Zacatecas no hay elecciones sindicales, hay algo más sofisticado: una simulación periódica de cambio para garantizar que nada cambie demasiado.
Tres planillas, tres colores, tres discursos que, si se escuchan con atención, parecen escritos por el mismo autor cansado:
“Independencia”.
“Democracia”.
“Rescatar al sindicato”.
La pregunta no es por qué lo dicen, la pregunta es más incómoda: ¿por qué seguimos creyéndolo?
La memoria corta: combustible del sistema
En la UAZ, cada proceso electoral arranca con amnesia inducida, se olvida quién estuvo con quién. Quién negoció qué. Quién guardó silencio cuando no debía.
Y entonces, como si se tratara de un ritual necesario, aparecen los nuevos “independientes”, los que ahora sí vienen a cambiarlo todo.
Aunque muchos de ellos hayan estado —de una u otra forma— dentro de lo mismo que hoy critican, porque en la política universitaria hay una regla no escrita: nadie es completamente externo… solo cambia de bando.
La independencia como eslogan, no como realidad
Decirse independiente en la UAZ es casi un requisito de campaña, como sonreír en una foto o prometer transparencia.
Pero la independencia real implicaría romper con:
- Grupos académicos que operan como feudos.
- Redes de poder que deciden más que los órganos formales.
- Vínculos políticos que atraviesan la universidad de lado a lado
Y eso, seamos serios, no está en ninguna plataforma, porque no conviene, porque la independencia absoluta no gana elecciones, las gana la estructura.
El sindicato: ¿defensor o cogobernante?
Seamos claros, sin romanticismos:
El sindicato en la UAZ ya no es solo un defensor de derechos laborales, es un actor de poder que condiciona la gobernabilidad universitaria.
Puede sostener a la rectoría… o puede ponerla de rodillas. Puede contener el conflicto… o incendiarlo.
Y en medio de una universidad financieramente quebrada, eso no es menor, es, de hecho, el centro del problema. Porque aquí no se disputa solo una dirigencia, se disputa el control de la crisis.
La deuda: esa verdad que nadie quiere protagonizar
Mientras las planillas hablan de dignidad sindical, hay un dato que no cabe en los discursos, pero lo contamina todo: una deuda que asfixia a la universidad.
Y frente a eso, el silencio. Nadie explica con claridad qué se hará. Nadie asume costos. Nadie dice la verdad completa, porque hacerlo implicaría reconocer algo políticamente incorrecto: que no hay soluciones sin sacrificios.
Y en campaña, el sacrificio no se vende. Se oculta.
Democracia sin incomodidad: la trampa perfecta
Se habla también de democratización, pero una democracia que no incomoda a las estructuras de poder es solo un trámite.
Una elección no transforma una cultura. La legitima.
Y si la cultura sigue siendo:
- Opaca
- Clientelar
- Basada en lealtades antes que en principios
entonces lo que se vota no es un cambio, es una continuidad con nuevo discurso.
La verdad incómoda: todos saben, pocos dicen
Hay una especie de pacto tácito en la universidad: Todos conocen los problemas, todos identifican a los actores, todos saben cómo funcionan las cosas.
Pero pocos lo dicen en voz alta.
Porque decirlo implica romper relaciones, implica perder espacios, implica, en muchos casos, quedar fuera del juego, y en la UAZ, como en cualquier sistema político cerrado, el mayor pecado no es equivocarse… es desalinearse.
El verdadero escenario
Así que no, esto no es una elección entre proyectos distintos, es una disputa entre formas de administrar lo mismo:
- La crisis
- La deuda
- La fragmentación
- El desgaste institucional
Con matices, sí, con estilos, también, pero dentro del mismo tablero.
La pregunta que nadie quiere responder
La comunidad universitaria tendrá que decidir, pero no entre verde, rojo o naranja.
Tendrá que decidir si quiere seguir participando en un ciclo donde:
- Se promete cambio.
- Se administra crisis.
- Y se normaliza la simulación.
O si, por fin, alguien —desde dentro— está dispuesto a hacer lo único verdaderamente transformador: decir la verdad completa… aunque cueste.
Porque si algo ha demostrado la historia reciente de la UAZ, es esto:
No es la falta de diagnósticos lo que la tiene en crisis, es la falta de voluntad para romper con quienes se benefician de ella.
Y Recuerda que… Entre Todos, La Familia.
Tres para ti Doc.
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VÍCTOR HUGO GARCÍA / Tercera Fuerza / Zacatecas, Zac. / 23 / abril / 2026.

