Para las personas que viven con sordera o hipoacusia es necesario el uso de sus auxiliares auditivos funcionando de manera óptima.
En una ocasión, la terapeuta de mi hijo, me comentó que cuando visitó a unos alumnos de ella en su casa, en vista de no asistir a su consultorio, al revisar sus audífonos se dio cuenta que no funcionaban; hacían la misma función que unos aretes, meramente decorativa.
Así que la pregunta adecuada es ¿cómo mantenerlos funcionando correctamente? Esta columna la dedicaré al acompañamiento invisible; el soporte técnico de los auxiliares auditivos; el cual es un acompañamiento indispensable que solo tiene en cuenta la madre o el tutor.
El primer paso es todo un reto, hallar los auxiliares adecuados que cumplan con las características precisas y cubran las necesidades del usuario; es un camino que requiere de especialistas involucrados que brinden el diagnóstico adecuado a través de los estudios necesarios (tamiz auditivo neonatal, se puede hallar gratuito en sector salud y potenciales evocados auditivos) para identificar qué pérdida auditiva tiene el pequeño.
Ahí comienza otro camino un poco largo, sí hablamos de niños (entre 0 y 3 años de edad), me refiero al hecho de la adaptación:
La adaptación de los auxiliares en bebés presenta desafíos importantes, ya que los pequeños no pueden informar sí el volumen es adecuado, tan alto que llega a producir dolor de cabeza o tan débil que no percibe la voz adecuadamente, por otro lado también puede percibir ruido que les distrae, por estas razones el trabajo del audiólogo resulta crucial, la primera adaptación depende del tamiz y los potenciales evocados auditivos continuando con la información que puede aportar la madre; cómo se comporta en ambientes ruidosos, si hay signos de ansiedad, inquietud, agresividad sin causa aparente o qué tan frecuente intenta quitarse los auxiliares.
A medida que el niño crece, durante la terapia se le entrena mediante técnicas de condicionamiento para que responda colocando una ficha en una base cada vez que perciba un sonido.
Esta dinámica la utilizaba el audiólogo cuando evaluaba a mi hijo periódicamente, con el fin de monitorear el desempeño de los auxiliares auditivos y ajustar los programas según sea necesario, siguiendo las indicaciones de la terapeuta. En nuestro caso, la terapeuta, que atendió a mi hijo con hipoacusia solía pedirnos que informáramos al audiólogo, sí notaba que no percibía alguna consonante o vocal. Ella lo detectaba a través de ejercicios específicos diseñados para él, lo que permitía al audiólogo identificar el tono que debía reevaluar y realizar los ajustes pertinentes.
Cuidados que requiere el auxiliar auditivo en niños pequeños:
Es importante tener en cuenta los cuidados especiales que necesita un auxiliar auditivo especialmente en niños pequeños, quienes tienden a estar en constante movimiento. Este comportamiento puede representar ciertos riesgos como golpes accidentales o sudoración excesiva que pueden afectar el buen funcionamiento del aparato.
Prevención de golpes:
Durante los juegos bruscos, cómo puede ocurrir entre hermanos al jugar, es recomendable retirarles el auxiliar por unos minutos para evitar posibles impactos, lo mismo se recomienda en el caso de practicar deportes de contacto como taekwondo, karate, cualquier arte marcial o fútbol, parkour y gimnasia.
Control de la humedad:
Después de realizar actividades que provocan sudoración excesiva, es fundamental desarmar el auxiliar auditivo, secarlo cuidadosamente y colocarlo en el deshumidificador. Este procedimiento ayudará a eliminar la humedad que pudo penetrar al dispositivo y provocar fallas.
Es importante resaltar que el auxiliar debe permanecer al menos 8 horas cada noche dentro del deshumidificador para garantizar su funcionamiento eficiente. Por otro lado, cuando los niños practican natación es importante enseñarlos a utilizar tapones para impedir que el agua penetre en los oídos.
En cualquier persona normoyente el agua sale de manera natural en quienes usan curvetas o audífonos se debe prevenir para no padecer infecciones posteriores; también se puede aplicar una gota de alcohol en el oído, dejarla unos segundos y voltear la cabeza de costado, para que a través de la gravedad salga el líquido, el alcohol funciona como secante. Es importante consultar a un especialista para que indique si esta práctica es adecuada en el caso de su hijo o familiar.
Limpieza del conducto auditivo:
El cerumen que produce nuestro oído sale de manera natural. Sin embargo, el molde del auxiliar impide este proceso por lo que la visita periódica con el otorrinolaringólogo es fundamental para realizar la limpieza del conducto auditivo, retirar tapones de cerumen que permanecen ocultos a simple vista.
Por otro lado, el auxiliar cuenta con una parte que se introduce en el oído (molde) y por ello debe mantenerse limpio de la acumulación de cerumen que puede obstruir el paso del sonido. Se recomienda lavarlo y secarlo minuciosamente; si no se seca bien, la humedad puede generar infecciones por hongos, es decir, una micosis que puede volverse crónica y se requerirá de tratamiento especializado por parte de un otorrinolaringólogo.
Existen pequeñas perillas para sacar la mucosidad de la nariz de los bebés; ésta puede servir para expulsar el exceso de humedad del molde y de la manguera que une el molde con el codo de la curveta después de lavarlo. Una recomendación, es colocarlo al lado del audífono o curveta dentro del deshumidificador.
Por último, para garantizar el buen funcionamiento de los auxiliares auditivos, es indispensable llevar un control riguroso de las fechas de mantenimiento y de los pagos relacionados de la extensión de garantía.
Es importante tener contacto directo con la empresa, sin intermediarios que pudieran ocasionar errores o confusiones en las fechas y coberturas. Lo ideal es anotar estas fechas en una agenda, configurar recordatorios en el teléfono celular para evitar retrasos que puedan comprometer el servicio del equipo, además es importante tener presente que estos dispositivos requieren una actualización tecnológica más o menos cada cinco años, ya que pasado ese periodo muchas compañías comienzan a descontinuar modelos, lo que dificulta la disponibilidad de piezas para el mantenimiento o reparación, por ello actualizar a tiempo asegura la continuidad del servicio y el acceso a componentes compatibles.
Es importante aclarar que toda esta información estuvo dirigida únicamente a curvetas o audífonos.
A veces he encontrado padres que prefieren no pagar la extensión de garantía o soporte técnico en vista de que resulta “oneroso” Sin embargo, es un gasto que se agradece en el momento que surge una falla pues permite disminuir el precio de reparación notablemente después de que han transcurrido los tres años de garantía.
En un mundo donde la tecnología es puente de comunicación para las personas que viven con la condición de hipoacusia contar con un soporte técnico confiable es de suma importancia para desarrollar una vida independiente y feliz; es una extensión esencial de bienestar que aunque no sea visible a simple vista, se debe tener presente para evitar quedarse sin escuchar y pueda interrumpir las clases de un joven, que alguien falte a su trabajo o que se mantenga incomunicada la persona sorda.
ROCÍO ALONSO MÉNDEZ / Reflexionando sobre discapacidad auditiva / Mérida Yucatán / 2 de Junio de 2025.

