La comunicación efectiva no se limita a hablar y escuchar; requiere claridad, empatía y una confirmación mutua. Los mensajes ambiguos o mal expresados pueden generar malentendidos significativos, afectando áreas como la educación y las interacciones cotidianas. Practicar la confirmación de lo entendido o comunicado es esencial para mejorar las relaciones y reducir las barreras comunicativas. Hoy abordaremos cómo los mensajes claros y las confirmaciones de los mismos pueden optimizar la interacción y fomentar la inclusión, promoviendo la autoconfianza y la independencia de las personas con hipoacusia.
Para las personas sordas, existen demasiados retos que deben superar simultáneamente, desde que comienza su día requieren de un verdadero esfuerzo para acostumbrarse a despertar solos pues no escuchan las alarmas y entonces deben probar diversos gadgets o dispositivos para ayudarles a levantarse; relojes que vibran en la muñeca o que traen un vibrador en forma de pequeño rectángulo que puede colocar dentro de un bolsillo de la pijama o bien que alguien les despierte cada mañana. A continuación deben adaptarse a las rutinas de la familia en donde todos se ocupan de sus propias necesidades; todos se apresuran y una simple pregunta puede generar tensión empezando el día. Generalmente por la mañana siempre debo motivar a mi hijo a colocarse su dispositivo para escuchar (procesador de implante coclear); argumenta que desea estar en silencio para concentrarse en lo que hará todo el día, sin embargo, la vida es apresurada y que no tenga su dispositivo propicia un ambiente estresante.
Desde pequeño hasta la fecha mi hijo que padece discapacidad auditiva, al despertar no se coloca inmediatamente el implante coclear, así que cuando le hablo, lee mis labios, está tan acostumbrado a escuchar que la lectura de labios no es algo que domina al 100%, por lo cual siempre debo de preguntarle ¿Me entendiste? siempre dice que sí pero a menudo sucede que no, por lo cual le digo. “Repite lo que dije”, él me da su versión y confirmo si me comprendió o no. En el caso de los pequeños que usan audífonos o curvetas antes de colocarlos cada mañana, las mamás debemos confirmar que están en óptimo funcionamiento a través de una sencilla prueba “ los sonidos de ling”
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Por otro lado, es de suma importancia concientizar en las personas con hipoacusia (sordera) lo delicado de asentir que han comprendido y no sea así. Si realizan alguna actividad delicada, como administrar algún medicamento, preparar algún alimento para un bebé (leche especial, evitar algún alimento alergénico) se encuentran en una consulta médica o simplemente un horario para acudir a alguna cita y no comprendieron la situación puede ser frustrante, delicada y complicada.
De ahí la necesidad de:
- Confirmar los mensajes, retroalimentar.
- Solicitarle que nos expliqué qué ha comprendido, qué preparará, cómo o a qué hora acudirá a cierta cita, etc.
- Escribir notas claras que acompañen recetas médicas.
Estas recomendaciones son importantes y pueden iniciarse desde pequeños, para que de adultos sea una práctica común el confirmar los mensajes. Con los adultos hay que tratar con suma delicadeza este punto para no herir los sentimientos y la autoestima de la persona con hipoacusia, lo pueden tomar como que no se les cree capaz o que no se confía en ellos. Por lo tanto se puede partir de preguntas “¿Me expliqué? ¿Podemos apuntar la hora y el lugar de la cita? ¿Quieres que repita las instrucciones? las dejo apuntadas, etc.
Para concluir podemos resaltar que la confirmación de los mensajes es una herramienta poderosa que facilita el diálogo, brinda autonomía y confianza en las personas con discapacidad auditiva, de esa forma construimos una sociedad tolerante e incluyente a través de una comunicación fluida y clara.
ROCÍO ALONSO MÉNDEZ / Reflexionando sobre discapacidad auditiva / Mérida, Yucatán / Diciembre 23 de 2024.

