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La UAZ

  • ** El Incendio que La Élite Universitaria Quiere Tapar con Ceniza.
  • ** Un rector que cayó… y un sistema que sigue intacto.
  • ** La crisis que explotó desde dentro.
  • ** ¿Qué hay en juego?

Hay instituciones que se fracturan por la fuerza de un escándalo; otras, por el peso acumulado de sus silencios. En la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), ambos factores confluyeron en un punto de no retorno: el caso del ex rector Rubén de Jesús Ibarra Reyes, un episodio que no solo expuso la conducta criminal de un funcionario, sino los cimientos torcidos de una universidad atrapada entre la impunidad, el clientelismo y la simulación.

Desde una mirada psicosocial, el impacto es claro: las universidades funcionan gracias a su capital simbólico, a la confianza colectiva de que son espacios de justicia, conocimiento y defensa de la dignidad humana. Cuando ese pacto se rompe, el daño es profundo, transversal y duradero. Hoy, ese rompimiento está a la vista de todos.

Un rector que cayó… y un sistema que sigue intacto

El 17 de mayo de 2025, Rubén Ibarra obtuvo su libertad mediante un procedimiento abreviado tras aceptar la imputación por agresión sexual contra una menor de edad. Apenas veinticuatro horas después renunció “con carácter inmediato e irrevocable” a la rectoría. El país tomó nota. La comunidad universitaria reaccionó. Los feminismos alzaron la voz.

Y, sin embargo, la UAZ no cayó en crisis por la caída del rector. Cayó porque el sistema que lo sostuvo permanece intacto.

El dato que revela esta continuidad es, en apariencia, técnico, pero moralmente devastador:
Rubén Ibarra sigue apareciendo como miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
A pesar de su sentencia. A pesar de haber admitido responsabilidad penal. A pesar de haber renunciado en medio de un escándalo que sacudió a la universidad más importante del estado.

¿Cómo puede alguien señalado por un delito contra una menor seguir ocupando un espacio de reconocimiento académico nacional?
¿Qué institución permite que esta incoherencia se mantenga sin una sola declaración pública?

La respuesta es incómoda: una universidad que ha normalizado su propia descomposición.

La crisis que explotó desde dentro

La renuncia de Ibarra no corrigió nada. Al contrario, detonó procesos que llevaban años en ebullición:

  • Crisis de legitimidad: La UAZ perdió mucho más que un rector; perdió autoridad moral. Una universidad que no es capaz de sancionar a su propia élite difícilmente puede formar a una nueva.
  • Gobernabilidad deteriorada: Académicos y estudiantes que denunciaron abusos del círculo de Ibarra fueron objeto de hostigamiento. Se documentaron presiones, condicionamientos de becas y ataques directos, incluso en la Maestría en Ciencias Sociales.
  • Simulación administrativa: Con el nuevo rector, Ángel Román Gutiérrez, se vendió un discurso de “transición”. Pero en lo operativo, en lo estructural, en las prácticas internas… poco cambió. El análisis es contundente: cambió la cabeza, no el sistema.
  • Desgaste sindical: Las tensiones con el SPAUAZ y las amenazas de paro reiteran un tejido laboral roto, con irregularidades en plazas, cargas de trabajo y violaciones al contrato colectivo.
  • Pérdida de autonomía real: Una universidad cuyos grupos internos se imponen sobre la ley, los reglamentos y la comunidad pierde la esencia misma de la autonomía universitaria: la capacidad moral y jurídica de gobernarse con justicia.

La crisis que explotó desde dentro del “grupo Ibarra”

El término no es exagerado: impunidad estructural.
La reclasificación del delito, que permitió la libertad del ex rector; la permanencia de funcionarios ligados a su círculo; las represalias contra voces críticas; la falta de sanciones internas; y, sobre todo, la ausencia de una postura firme por parte del Consejo Universitario han fortalecido la percepción de que en la UAZ opera una lógica de protección mutua entre élites.

No es nuevo. La UAZ arrastra décadas de redes de poder que anteceden y pueden sobrevivir a cualquier rector. Pero el caso Ibarra evidenció lo que muchos callaban: esa red es hoy el principal obstáculo para sanear la institución.

¿Qué hay en juego? Mucho más que un cargo

La crisis no puede explicarse solo desde la política universitaria. Su impacto es psicosocial, colectivo, profundo. Si la UAZ pierde credibilidad frente a la sociedad, pierde su razón de ser.
¿Qué comunidad estudiantil confía en una institución que solapa a agresores?
¿Qué docentes pueden trabajar en paz en un entorno de hostigamiento y silencios impuestos?
¿Qué familia quiere enviar a sus hijos a una universidad donde la justicia depende del grupo en turno?

La UAZ no enfrenta un problema administrativo. Enfrenta un problema de identidad, de ética institucional, de misión histórica.

El espejo que nadie quiere mirar

Hoy, la UAZ se observa, aunque no quiera, en un espejo que devuelve una imagen deteriorada:

  • una universidad donde las plazas se administran como moneda política;
  • donde los silencios pesan más que la verdad;
  • donde la justicia se negocia;
  • donde los grupos internos capturan la estructura para su beneficio;
  • donde la violencia institucional se normaliza.

Y mientras el ex rector siga en el SNI, mientras su círculo continúe operando, mientras el Consejo Universitario no haga una revisión profunda y mientras el nuevo rector no rompa con el pasado… la crisis no se resolverá. Solo se gestionará, como se gestionan los incendios que se pretende apagar echando ceniza encima.

Conclusión: un llamado urgente

La UAZ se encuentra en un punto definitorio. Puede asumir su responsabilidad histórica, limpiar su nombre y reconstruir su legitimidad… o puede seguir maquillando el incendio hasta que ya no queden vigas que rescatar.

El desafío no es político. Es moral.
Es institucional.
Es cultural.
Es, sobre todo, un desafío de dignidad.

Si la UAZ no transforma de raíz el sistema que permitió el ascenso, la permanencia y la protección del ex rector, entonces la pregunta final será inevitable:

¿Qué universidad le estamos heredando a Zacatecas?

. . .

 

Tres para ti Doc.

Facebook: Víctor De LA Brecha

X: @GarciaVicko

VÍCTOR HUGO GARCÍA / Tercera Fuerza / Zacatecas, Zac. / 06 / noviembre / 2025.

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