
Dicen que las personas no se tomarian la molestia de pensar si no tuviesen forma de expresar sus pensamientos, ya sea oralmente, a través de la escritura, las artes, inclusive el lenguaje corporal, valga este espacio para expresar situaciones que, por circunstancias desgraciadas, se presentan en aquellos hogares en donde hay una convivencia obligada entre personas, digamos normales, con personas con discapacidad, situaciones que, desde el fondo del corazón, no se le desean a nadie.
La presente es otra historia más de marginación desprecio incluso de odio, es la historia de dos hermanas una discapacitada y una normal, es la historia de Ana y Beatriz.
Beatriz es normal y dos años mayor que Ana, Ana es discapacitada nació con problemas congénitos mide un metro y de pequeña le dio poliomelitis.
A Ana durante toda su niñez la tienen que llevar muy seguido a atención médica le realizan varias cirugías en las piernas y también en los ojos ya que le dio también glaucoma congénito, por su discapacidades no pudo realizar sus estudios de forma normal, por su misma condición sus padres le dedicaban un poco más de atención.
Durante su infancia también sufrió de epilepsia la cual afortunadamente se le quitó, Beatriz desde pequeña comenzó a sentir rencor hacia su hermana Ana y pensaba que sería un estorbo para ella, pasan los años y cuando Beatriz tenía 22 años y Ana 20 y al ver qué Ana no trabajaba ni estudiaba le dijo que cuando faltarán sus padres que la iba a dejar en un asilo que ella no estaba dispuesta a cargar con ella.
Pasaron 20 años más en la actualidad Ana gracias a su mamá que la apoyo para que pudiera estudiar termino una carrera técnica y aprendió a utilizar una computadora; y comenzó a buscar empleo y tuvo la suerte de que entró a trabajar en el DIF ahora gana su salario y aporta gran parte de su paga para los gastos de la casa donde vive, Beatriz es quien controla el manejo del dinero y a Ana solo le da una pequeña parte pero ni siquiera es para sus gastos si no para más compras del sustento de la vivienda y como la casa es de Beatriz pues ella se siente con más derecho.
Ana tiene que hacer rendir el poco dinero del que dispone incluso ya ni siquiera puede lavar su ropa en la casa y tiene que pagar para ese servicio, Ana también como todas las personas tiene sueños, deseos, anhelos, a veces se siente muy sola y desamparada, la actitud de su hermana no cambia solo que como ya obtiene un beneficio de ella es que la soporta en su casa, no le muestra ningún cariño ni le pregunta que desea en la vida únicamente le interesa que le dé dinero.
De todo esto se da cuenta Ana y no quiere vivir el resto de su vida a lado de ella, su trato no es nada amable le guarda mucho resentimiento, Ana piensa que tendrá que vivir sola y aún cuando sabe que será difícil también sabe que es preferible a vivir siempre bajo un mal trato.
Para Beatriz tampoco ha sido fácil el entender que tener una hermana con esas condiciones no necesariamente tiene que ser algo malo para ella, también necesito de ayuda psicológica durante su niñez, para que todas las ideas equivocadas con las que creció toda su vida las pudiera desechar ella siempre ha pensado que sí hubiera tenido hijos seguramente nacerían cómo Ana y por eso nunca hizo su vida.
Que equivocada está si ella amara y no se avergonzara de Ana podría tener muchos beneficios por parte del gobierno y con seguridad tendría un mejor empleo, si la mentalidad de Beatriz hubiera sido diferente su propia vida hubiera sido diferente, de ella depende que aún todo tenga arreglo Ana solo espera vivir tranquila sin sabores amargos en su vida, desea ser feliz y quizá solo quizá poder tener alguien a su lado con quién compartir buenos momentos.
ELENA VELÁZQUEZ LOBATÓN / Elena de Troya / Chilpancingo, Guerrero / Abril 18 de 2023.

