
Piel que habla, manos sonrisa
beber del aroma de silueta esquiva
latido en el vientre
ojos que otean y callan
vibración de voz que sacude
sube por la ladera despacio hasta quitar el aire
Reptar lentamente por la selva que nombra
destilar de a gotas el veneno
enroscarse en el cuello deseado
en la curva volverse agua
encender la sed
Entonces
bajar la mirada
mientras los dedos abren
la puerta
de la jaula…
Silvia Martínez Coronel
Poema de mi libro «Ángeles inciertos»
Disponible en Librerías Gandhi y Mercado Libre México.

