Fantasmas
se cuelan desde el buenos días
lo retuercen para el adentro
(el otro no lo ve)
se mezclan en nuestro desayuno
haciendo la comida dulce amarga
salen con nosotros a la calle
se camuflan con nuestra sombra
marcan caminos paralelos
se alojan cómodamente en nuestra sangre
y nos van convirtiendo en la copia de algo
que ni somos ni queremos ser
¡nos confunden con ellos!
(los demás pueden llegan a odiarnos
por su causa)
hay que mirarlos de frente
intimidarlos
entonces desaparecen
aunque cueste
nunca entregarse NUNCA
a las fauces
de los usurpadores
SILVIA MARTÍNEZ CORONEL / San Luis Potosí, S.L.P. / Diciembre 21 de 2025.

