RELACIONADOS

Sobre el respeto a nuestra obra y al lector

Hace poco estuve en «Poesía a las ocho» desde México en conexión con Colombia, con un crítico de mi absoluta confianza (Leonardo Fabio Marín), hablando sobre nuestro oficio, y de las cosas insólitas que nos pasan, simplemente por querer cumplir con nuestro oficio…parece loco, pero no es, aunque te hayas formado toda tu vida, tengas críticas muy bien ponderadas por críticos de peso en el mundo, igual para sugerir cualquier cosa tenés que pasar por cosas indecibles.

Cuando publico una crítica (un prólogo lo es, crítica decantada) es porque una obra me convence, si algo no me cierra hablo con el autor, las reacciones (la mayoría de las veces) suelen ser la negación o el insulto. Ni reparan en analizar lo que decís, no importa. Uno se queda con que la idea no es ser bueno, sino cosechar aplausos…y cosechar aplausos es fácil.

Duele, cuando uno labura en serio, no voy a decir que no he tenido satisfacciones, porque mentiría, hay gente que escucha, revisa, pero son los menos.

Es una pena. Es triste. El ego es como la luz ciega del «Ensayo de la cueguera», y encima sin guía, que venga de adentro o se acepte de afuera.

Cansada estoy pero no derrotada, mi vocación es fuerte, he estudiado mucho, muchísimo, y de todo, y he investigado en talleres con los mejores investigadores y en Humanidades. Incluso he trabajado como peón investigando para investigadores reconocidos, y no me quejo, haciéndolo me formé y mucho.

Mis alumnos los saben, los escritores que me entregan sus obras. Mucha gente culta que ha leído mis investigaciones. Los practicantes que me han pedido talleres para que les enseñe a analizar.

No hablo por hablar, he estudiado, investigado y punto.

Quién se niega siquiera a escuchar argumentos, que sean muy felices y coman perdices.

Muy triste, y eso que jamás expongo algo sin fundamentar, y citar las fuentes, jamás, pero para algunos egos eso no es suficiente.

Pueden ver el programa, está en mi página.

Tengo mucho trabajo para hacer sobre obras que convencen, guío a los escritores que piden mi opinión, y hasta ahí, ya no me meto, por la fantasía de que la persona es culta y ha dicho mil veces que no ha publicado porque su obra no le convence…e ingenuamente revisas algo que publicó por Facebook, ves errores conceptuales y se lo decís…gran estupidez. Si no te pidió directamente ayuda, déjalo pasar, para qué esforzarse con gente que no está dispuesta a oírte y encima te insulta, te bloquea.

Bueno hay gente que confunde, pero está en uno no dejarse confundir. De ahora en más pisaré con más cuidado, vea lo que vea por ahí, si no me preguntan, aunque sepa que puedo ayudar, no me meteré, hay gente que cree que escribir es vomitar cualquier cosa, y está en su derecho.

Y hay gente que sólo expresa sus sentimientos y bueno, ahí corre la subjetividad y aunque uno no los considere poemas si son sólo confesiones sin más, pues bien, adelante. Hay público para todo.

Ahora hay gente que se mete en terrenos históricos, mitológicos, teológicos, existencialistas, usa imágenes, bueno ahí si te metes tenés que saber, si no podés incurrir en disparates, y si no te dejás guiar, o te ponés a estudiar, podés confundir mucho…y puede ser grave, la gente que lee, sin la cultura necesaria puede terminar muy confundida.

Escribir no es cualquier cosa, no debería, y si no sabés de algo que se te ocurre mencionar, lo más adecuado sería investigar primero, también podés aceptar ayuda, guía, de quién lo ha hecho. Pero siempre es bueno probar por uno mismo. La historia y la historia del arte es cosa seria, las mitologías, los recursos de estilo, tienen que tener coherencia, si no aceptás ayuda, reitero, lo que corresponde, antes de publicar es estudiar. Y si no querés, ni aceptar ayuda de quién sabe ni estudiar, pues lo mejor sería no hablar de lo que se desconoce. Hay un público del otro lado, y hay que tenerle respeto.

Me puedo ganar 10000 enemigos luego de este artículo. Y tanto me dá, hay gente que mejor perderla que encontrarla, poco me importan la rimbombancia de sus nombres. Antes que nada respeto mi profesión y al lector. A ellos me debo.

Estoy cansada de recibir lo que no merezco, por ende el que quiera referirse a mí, o a otros estudiosos bárbaro(lo que hacen varios) los que no, tanto me dá…igual, no se preocupen este mundo es muy generoso. Hasta Best seller pueden resultar. Coelho lo es: puaj.

 

SILVIA MARTÍNEZ CORONEL / Escritora / Montevideo, Uruguay / Marzo 28 de 2021.

LA BRECHA
LA BRECHA - Información Puntual

POPULARES

article .entry-content p, article .entry-content ul li { text-align: justify; }

Descubre más desde LA BRECHA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo