RELACIONADOS

Mezquindad

La mezquindad humana no tiene límites y, cuando se considera que nada más puede sorprender, se siguen presentando casos que trastocan las fibras más sensibles de muchos, aunque para otros no tengan ningún impacto.

Ustedes se preguntarán a qué me refiero, toda vez que las aristas en detrimento del comportamiento humano resultan interminables, sin embargo, en esta ocasión abordo el tema de abandono de familiares.

El fin de semana pasado se dio a conocer en redes sociales el caso de una adulta mayor de 65 años de edad que fue literalmente abandonada por sus familiares en el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien se encuentra en un deplorable estado de salud y era urgente la autorización para realizar un procedimiento quirúrgico pues una de sus extremidades inferiores estaba comprometida y con ello su propia vida por la presencia de gangrena.

Por fortuna, hubo una reacción inmediata por parte de la presidenta honorífica del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, Sara Hernández y ello permitió la intervención quirúrgica, pero la situación de la adulta mayor es en suma delicada, no sólo en el rubro de su salud, sino de la condición de abandono que sufrió por parte de sus hijos.

Que terrible es el observar esta insensibilidad a quien dio vida a varios seres humanos que, lejos de garantizar su cuidado y atención, sufre mal trato y abandono.

A lo largo de la historia y de la construcción y deconstrucción de la sociedad se ha requerido buscar sanciones más severas a este tipo de comportamientos, ya que el abandono de familiares ha ido en crecimiento en los últimos años.

En Zacatecas, de acuerdo con varios registros periodísticos se tiene conocimiento que, en 2025 se tuvo una cifra cercana a los mil adultos mayores que han sido víctimas de sus familias al ser abandonados en la calle, en su domicilio o, incluso, en instituciones hospitalarias como el caso en comento.

De acuerdo al Código Penal de Zacatecas, en su artículo 251 se precisa: Al que sin motivo justificado incumpla con la obligación alimentaria respecto de sus hijos, cónyuge, o de cualquier otro familiar, sin ministrarle los recursos para atender las necesidades señaladas en los artículos 265 y 266 del Código Familiar, se le aplicará prisión de cinco a ocho años y multa de doscientas cincuenta a trescientas sesenta y cinco cuotas.

Para mayor claridad, debo abordar también el artículo 265 del Código Familiar estatal mismo que señala: Los alimentos comprenden: fracción III. Con relación a los adultos mayores que sean incapaces de satisfacer sus necesidades elementales, además de todo lo necesario para su atención geriátrica, se procurará que los alimentos se les proporcionen, integrándolos a la familia.

Con lo anterior se visibiliza que existen sanciones para quién o quiénes, por “N” circunstancia deciden abandonar a un padre, a una madre, a un abuelo o a una abuela, a quienes en su momento dieron vida, sí, una vida que cuidaron, atendieron y sacaron adelante y que ahora, esa vida, ese ser humano decide no ser recíproco y otorgar la atención que, en su momento le fue brindada.

Aunque ha habido intenciones de algunos legisladores locales de endurecer las sanciones a quienes abandonen a sus familiares y que algunas iniciativas y reformas están en proceso, considero que lo más importante es la prevención, sin disminuir la responsabilidad de los cuidadores, se deben crear o rediseñar políticas públicas de acompañamiento, vigilancia y atención a este sector de la población, a los adultos mayores que, de una u otra manera, aportaron la mayor parte de su vida en la construcción y la deconstrucción de nuestra sociedad, ahora es toral redituarles aunque sea un poco de lo que aportaron… AL TIEMPO.

MIRIAM SERRANO / Al Tiempo / Zacatecas, Zac. / Abril 8 de 2026.

LA BRECHA
LA BRECHA - Información Puntual

POPULARES

article .entry-content p, article .entry-content ul li { text-align: justify; }

Descubre más desde LA BRECHA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo