El pasado domingo, como cada fin de semana desde que arrancó la pugna interna por dirigir la coordinación estatal de la defensa de la transformación, bla, bla, bla, se dio una muestra más de que las reglas establecidas en la convocatoria, sirven para dos cosas, para nada y para pura chingada.
Este 2 de agosto se llevó a cabo un evento en la cabecera municipal de Guadalupe, con una de las aspirantas a coordinar en el estado la defensa de la transformación y la soberanía nacional, misma que, fue acompañada por el alcalde, Pepe Saldívar, pasándose por el arco del triunfo, por decirlo de una manera decente, las reglas del juego, es decir las bases que establecen cómo se debe de llevar a cabo esta “sana competencia”, sí, por supuesto que es sarcasmo.
Dentro de las reglas se precisa en la base octava que hay funcionarios del orden federal, estatal y municipal, que no deben apoyar ni participar a tal o cual aspirante o aspiranta, justamente para que no se malentienda o haya confusión, por no decir favoritismo y el probable uso indiscriminado de recursos públicos en el trampolín del gallo, gallina y/o la imposición.
Lo que se demuestra con esta máxima de vida “que se haga la justicia en los bueyes de mi compadre” que las reglas sólo se aplican a unos cuántos, que el piso parejo nomás está en el discurso, al igual que el de la unidad, tal como se mostró en la reciente reunión en la Ciudad de México, donde más de tres no lograron mostrar una sonrisa natural sino una totalmente forzada para intentar comunicar algo, que, a todas luces no existe, sí hablo de la unidad.
Queda de manifiesto que en este momento de definiciones del partido que se encuentra en el poder, impera la Ley de la Selva, donde la fineza, la honestidad, y la honradez no forman parte de la competencia, no basta con incluirlos en la retórica, sino en las acciones, pero parece que eso ya no es importante, cuando en el actuar priva el descaro y el desafío a las reglas establecidas, con la plena convicción de que #ES… ¿Será?
Si se consuma la imposición lo único que se comprobará es que el cambio verdadero, el interés por el pueblo y su bienestar no existen, porque para lograr el cometido se debe ser burdo, caprichoso y pasar por encima de lo que sea y de quien sea, así se trate de violar la Ley, pues el interés personal es superior… AL TIEMPO.
MIRIAM SERRANO / Al Tiempo / Zacatecas, Zac. / Agosto 5 de 2026.

