
Hay días que habría que abortarlos son engendros del miedo, aliados de la pérdida, escupitajo sobre el espejo. Hay días que habría que matarlos de chiquitos, que no llegaran ni a las dos de la madrugada, no dar permiso a que te llenen de lava ardiente la comisura de la sonrisa. Hay días que habría que abrirlos lado a lado, y cada parte enterrarla en ataúdes distintos. Hay días que sinceramente sin- cera- mente habría que amputarlos del calendario y desterrarlos para siempre dónde nadie nunca pudiera dar con ellos. Llevan de hiel la sangre y de ratas hambrientas el invierno.
SILVIA MARTÍNEZ CORONEL / Poetisa / Montevideo, Uruguay / Febrero / 8 / 2022.

