
Señores y señoras quién de ustedes no ha deseado unos tacos, pero no cualquier taco, de esos que solo tú sabes donde, llega a tu mente de golpe la imagen del lugar y por sobre todo el sabroso sabor que se apodera de tus pupilas gustativas, y sale de lo profundo de tu ser un mmm, que bueno sería comerme unos tacos.
Ya sea al pastor, de bisteck, de chicharrón, de alambre, de yesca, alguien voltea a verte y con una sonrisa te preguntan ¿de qué los va a querer? Tomas la primer decisión, recordando tu experiencia, el sabor, y por supuesto pasando un poco de saliva. De pastor, contestas, y siempre tan educado como eres, por favor joven. Paso seguido, ves como se coloca la tortilla en posición y viene la segunda pregunta: ¿Con copia? Que en el argot taquero significa que si quieres dos tortillas, a lo cual respondes, no, sin copia, tengo que guardar la figura. Te sorprendes y dices… lo dije o lo pensé, observas la plancha humeante y la maestría y velocidad con la que el taquero maneja la carne; algunos lanzan la carne al aire por unos cuantos segundos para cacharlos con la tortilla, entonces te va embargando una felicidad interna porque se empieza a cristalizar tu pedido.
Te has pasado el día de un lugar a otro, resolviendo una cosa y otra, enfrentando situaciones que no estaban previstas, con cansancio mental y físico, el tiempo que habías planeado para ti y solo para ti, esos momentos personales, donde haces lo que mas te gusta, hoy no los pudiste hacer, así que vuelves a escuchar esa melodiosa voz ¿CON TODO? y tu ves los cinco tacos de pastor, se hace una pausa que parece en cámara lenta, estás a punto de probar tus anhelados tacos y falta el complemento, te repite el taquero ¿Con todo? Los que se encuentran a tu lado te ven esperando tu respuesta, te han puesto el reflector, te sientes como el primer actor, el goleador del equipo, el presidente de la asociación, entonces piensas las combinaciones, y respondes con dignidad y de frente, afirmando, “con todo”.
Junior merino, mexicano nacido en puebla y exitoso empresario gastronómico, decidió llevar los tacos al vecino país de Estados Unidos, donde reinventa de forma gourmet la comida mexicana, trabaja 15 horas diarias para llevar la experiencia de sabor, ha colocado los tacos en la palestra ofreciendo: de tinga, carnitas de pato, filete mignon, barbacoa de chivo, fajitas, lomo, falda y hay siete especiales que pueden ser de salmón o langosta, el taco que más se pide es el de camarones marinados, se ofrece con pico de gallo, guacamole y salsa de axiote, cada orden es de tres tacos y tiene un costo que va de los 10 a los 180 dólares.
Ha enfrentado todo tipo de adversidades, ya que siguiendo los pasos de su familia migró a Estados Unidos desde los 15 años, pero ahora es la Cantina M, uno de los 10 mejores restaurantes de la zona metropolitana de Detroit.
Con todo, con todas las canicas, con todos los balones, con todo el esfuerzo, con toda la intensidad, entendiendo por ésta el grado de fuerza o de energía con que se realiza una acción o se manifiesta un fenómeno, poniendo la correcta intensidad para poder lograr los objetivos que nos planteamos, asumiendo responsablemente el costo es como la Cantina M, presenta al exterior una de nuestras maravillas gastronómicas los tacos.
Así que cuando estés en posición de asumir un reto, por favor como cuando pides tacos, que sea con todo.
Cambio y Fuera.
EDUARDO SAUCEDO CARMONA / Sin retorno / Zacatecas, Zac. / 11 de noviembre del 2019.

