
El hombre siempre ha tenido un espíritu explorador, desde todos los tiempos, se traza metas ambiciosas, conquista de los picos más altos del mundo, alcanza las lejanías insospechadas, busca construir el edificio más alto del planeta, el desarrollo de la tecnología ha permitido alcanzar metas aún mas complejas pero que han estado durante mucho tiempo en la fantasía del hombre.
Alcanzar la Luna fue un esfuerzo competido, pero que parecía quedarse congelado en el tiempo como aquel máximo logro fuera de nuestro planeta por décadas, después vino una época de transbordadores espaciales, poniendo en órbita el telescopio hubble, concretando la estación espacial internacional que al día de hoy orbita nuestro planeta, un gran accidente del transbordador Challenger, en la que mueren los siete tripulantes en 1986 a los 73 segundos del despegue, después el 1 de febrero del 2003 el transbordador Columbia, se desintegra en el reingreso a la atmósfera de la tierra muriendo toda su tripulación, esto puso el candado a nuevas experiencias en el espacio, es decir viajes espaciales tripulados.
Vino la época de los satélites artificiales. Poner en órbita cientos de ellos para realizar múltiples tareas que han ayudado con el conocimiento más vasto de nuestro planeta, gracias a ellos tenemos imágenes satelitales simplemente espectaculares. Los drones que actualmente juegan ya un papel estratégico en el mundo y cada vez se hará más extenso su uso, en el espacio no es la excepción y el arribo del dron X-37B Vehículo de Pruebas Orbital, de los Estados Unidos de Norteamérica, que tubo una misión de 2 años orbitando en el espacio y que aterrizó en la tierra en el 2017, marcará seguramente la época espacial de los drones y la preparación para retomar los viajes espaciales, expandiendo las posibilidades del humano.
El renovado interés por alcanzar el planeta Marte que se ve impulsado por la actual realidad que priva en nuestro planeta, con niveles de contaminación preocupantes, con una limitada realidad sustentable que no nos permite revertir lo hecho por el hombre a través de muchos años, contaminando, en un momento en el que existe más dinero que nunca, se habla de billones, en un tiempo en la historia en la que buenas ideas, esfuerzo y el desarrollo del comercio vía internet, crean empresas que toman un liderazgo mundial en poco tiempo.
Virgin Galactic inaugura el turismo espacial en 2021, desde su base en Nuevo México, el emprendimiento de metas como la conquista del planeta rojo, como alternativa para la continuidad de la vida del humano, comenzó con misiones para el lanzamiento y aterrizaje en Marte de los llamados MER-B (Mars Exploration Rover ), Curiosity, Opportunity, Perseverance, enviando las primeras imágenes del planeta con una increíble resolución, pese a esto el anhelo del hombre por pisar Marte se comienza a cristalizar en mayo del 2020 con la empresa Space X, que marca el reinicio de los viajes espaciales tripulados, con una nueva visión y a través de una compañía privada, el desarrollo de naves reutilizables con nuevos motores como los raptor y misiones de seis meses en el espacio determinan una nueva plataforma para el desarrollo espacial y la conquista del planeta rojo.
Ha sido una carrera llena de vicisitudes, donde en los 70s con la conquista de la luna, parecía estar tan cerca los viajes interplanetarios que los dibujos animados y las historias de ficción nos presentaban como imagen de los años 2000 que el viaje interestelar era de lo más natural, lo teníamos en las manos, nadie se imagino que se pondría en pausa durante tanto tiempo.
Hoy los tiempos nos marcan alcanzar metas a corto plazo, por lo cambiantes que pueden ser las situaciones, hoy tenemos que ser muy cautelosos con las decisiones que tomamos, revisando una y otra vez los riesgos que esto conlleva, la emergencia sanitaria ha puesto un reto más, la historia espacial nos deja claro que grandes sueños, pide grandes esfuerzos y cualidades como la resistencia de fondo y no hacer caso al desanimo aunque las condiciones por momentos parezcan tan negativas como no imaginamos.
En el camino de alcanzar la meta debemos de ser observadores y flexibles para aprovechar lo que se nos ofrece en el camino, ya que se presentan oportunidades que no habíamos visto y que ahora las desarrollamos como un efecto positivo colateral, pero si dejáramos de pensar en lo que queremos alcanzar, en donde soñamos estar, en que queremos construir, en dónde o cómo quiero vivir, qué me gustaría desarrollar, soñar, es una parte muy importante de cada uno de nosotros que nos impulsa a alcanzar cosas grandes, que nos permite enfocar nuestras fuerzas, que nos da esperanza y también alegría, sueña, cree en ti y traza el rumbo para cumplir tus sueños, no importa lo grandes que sean.
EDUARDO SAUCEDO CARMONA / Sin Retorno / 16 de Agosto del 2021.

