
Al momento de elegir título para la presente colaboración, en la cual se aborda el tema de la carrera por la gubernatura de nuestro Estado, decidí plantear a manera de pregunta: ¿y usted a quién le va? Ello como una forma de generar reflexión con respecto de quién puede ser el menos malo para ocupar este cargo.
Tal vez esta pregunta para el ciudadano pueda parecer similar a cuando se le apuesta a un equipo de futbol, un equino o hasta un gallo, pero con la enorme diferencia de que cuando se acude a la urna a elegir al gobernador durante los próximos seis años, la decisión a tomar podría ser buena, mala o regular.
Según los antiguos griegos, quienes deseen gobernar deben ser personas prudentes, con preparación física e intelectual y que asuman con dignidad el cargo, porque de lo contrario llevarían a la ruina al pueblo que los eligió. Platón y Aristóteles expresaban que quién ocupe el poder debe evitar las mentiras y no vivir de apariencias; tales filósofos argumentaban que un político está obligado a conocer a las personas, sus problemas y la realidad que enfrentan, y no dejarse llevar por emociones o pasiones de carácter visceral, a fin de demostrar siempre sabiduría en favor de la comunidad que se gobierna.
La pregunta del millón es ¿Quién de los precandidatos a Gobernador, de las distintas fuerzas políticas en San Luis Potosí, cubre realmente este perfil?
En el escenario de nuestra entidad, en el Partido Acción Nacional, lo más probable es que los aspirantes a la candidatura para ser gobernador se den hasta con la cubeta para lograr la representación de la fuerza política blanquiazul.
Asimismo entre los potosinos también surge el cuestionamiento de si llegado el día de la jornada electoral los ciudadanos le otorgarán o no otros seis años de gobierno al Partido Revolucionario Institucional, porque no debe olvidarse que para esta fecha los del tricolor llevarán dos sexenios en el poder. ¿Habrá un tercero? Los priístas tienen en contra que entre sus filas no se vislumbra el liderazgo de un personaje con la capacidad de unir a simpatizantes y afiliados, ello con la meta de llegar al ansiado triunfo al ocupar otra vez la silla más importante del Gobierno del Estado.
Aunado al anterior contexto, el alcalde Xavier Nava no tiene un camino fácil que lo catapulte para ser el próximo gobernador, porque para todos es bien sabido que su imagen política no anda en épocas de bonanza, tan es así que hace apenas un par de meses hizo cambios en la Dirección de Comunicación Social del Ayuntamiento que preside.
En cambio, Ricardo Gallardo Cardona, ahora con la camiseta del Partido Verde Ecologista de México, es percibido como alguien que con más facilidad para embadurnase de pueblo, a diferencia del alcalde Nava que pese al apellido que posee y por más que intente figurar en la ciclovía y otros eventos, la percepción que la gente tiene de su gobierno que aún no lleva ni un año, no es del todo favorable, porque en los medios y sobre todo en las redes sociales los logros a once meses de su mandato, ciertos o falsos, han recibido puntuales cuestionamientos.
Sobre el mismo tema, Ricardo Gallardo Cardona tal vez tenga una oportunidad más prometedora para llegar a la gubernatura, porque las acusaciones que años atrás le hicieron pueden resultar ahora un argumento desgastado, y aunque entre los votantes surge la duda sobre su desempeño en la Cámara Baja y su trayectoria política le otorgarán los puntos para que en las próximas elecciones los potosinos le otorguen o no la confianza para ocupar la gubernatura; lo cierto es que el ex alcalde de Soledad representa una opción que en otros tiempos pudo ser y que ahora se vislumbra como una alternativa que ya les da dolores de cabeza a sus adversarios, porque hay quienes aseguran que ahora regresa con más ímpetu ¿Será?
Habrá quien diga que aún falta tiempo para ir a las urnas, pero en política tal vez nunca sea demasiado pronto, y con la meta de ganar la gubernatura de San Luis Potosí, por todos lados se ve que las distintas agrupaciones políticas empiezan a concretar alianzas, que en su momento revelarán su mucha, poca o nula astucia.
Acorde a lo anterior la ciudadanía pide que haya gobernantes que, con base en buenas estrategias de políticas públicas, apliquen un presupuesto basado en resultados y no en ocurrencias, demagogia o asistencialismo.
Juan Pueblo y María Ciudadana cuestionan a los aspirantes a las candidaturas a ocupar la silla gubernamental, para ver quien de todos ellos posee realmente oficio político, porque la realidad es que los ciudadanos esperan que los que obtengan el poder realicen acciones de ayuda a quien más lo necesite; cada vez los votantes piden más no ser utilizados solo para figurar en la foto, porque por todos es sabido que vivimos en una entidad federativa en la que todavía hay mucho por realizar, porque basta con acceder a la información difundida en medios y redes sociales, para darse cuenta de las múltiples deficiencias en los servicios que los gobernantes deben mejorar, porque ese es su trabajo, porque por ello se les paga y muy bien cierto.
MANUEL MELCHOR MORENO / Fisuras / Villa de Reyes, S.L.P. / 2 de septiembre de 2019.

