-
El Domingo Grande, parte de las tradiciones en El Gran Tunal
Muchas veces en los medios de comunicación masiva y redes sociales son difundidas las costumbres y tradiciones relativas al Xantolo, que tienen lugar en la zona de la Huasteca; contrario a lo anterior, poco se habla de otros municipios del Estado que también poseen expresiones capaces de reflejar una identidad acorde a las fechas. Con base en lo expuesto hoy dedico la presente columna en alusión a la manera como la gente de Villa de Reyes, San Luis Potosí, participa en la fiesta de los fieles difuntos.
En Villa de Reyes, desde los últimos días de octubre, puede verse gran cantidad de gente que regresa a su tierra a hacer acto de presencia frente a la tumba de algún amigo o familiar. Los visitantes suelen aprovechar la ocasión para saludar y convivir con amigos y parientes, a quienes por razones de trabajo, estudio o de otra índole no siempre tienen la oportunidad de frecuentar.
El domingo previo al Día de Muertos (o el martes, cuando hay tianguis en la región) hay quienes todavía lo nombran como “Domingo Grande” debido a que este día las personas de las comunidades acuden “a Villa” y los de cabecera municipal dicen “vamos a la plaza” a comprar lo necesario para participar en estas festividades. Se percibe un ambiente de algarabía entre los lugareños que preparan lo necesario para recordar y festejar a sus muertos.
Estas fechas los comerciantes las esperan con ansia porque aumentan las ventas de flores, frutas, antojitos, pan, gorditas de horno, botanas, coronas de muerto, carnitas, tortas del mercado, enchiladas, tacos rojos, gorditas de harina de maíz, muéganos, semillas de calabaza, chancaquillas, dulces típicos y muchos productos más. Celebraciones como estas otorgan dinamismo y derrama económica porque según los dueños de los negocios las ventas suelen incrementarse hasta en un cien por ciento.
En los hogares villarreyenses las familias preparan para la ofrenda alimentos como: ponche, atole, camote, calabaza en dulce, gorditas de horno y pan de muerto; asimismo no faltan las nueces, piñones, quiote, naranjas y mandarinas que pueden comprarse tanto en los alrededores del mercado con en los accesos a los panteones; puede verse que la gente consume lo obtenido durante la cosecha otoñal. Es común que para la ofrenda de Día de Muertos se haya guardado hasta un poco de mole y arroz del que sobró el 28 de octubre, de la reliquia preparada en honor a los festejos de San Judas Tadeo.
En este municipio en los últimos años los gobiernos municipales han hecho lo propio para rescatar costumbres y tradiciones de Día de Muertos; la ciudadanía no puede negar que cada año las instituciones de gobierno y educativas organizan la realización de altares, rodadas del terror, concursos de calaveras literarias, desfiles de catrinas, recorridos en los que se relatan leyendas y a veces hasta un poco de danza y teatro. No falta el profesor que en la escuela proyecta a sus alumnos una que otra película de terror.
En esta fecha, por las calles de Villa de Reyes pueden verse multitudes de niñas y niños que acuden a casas y comercios a solicitar que los mayores les obsequien frutas y dulces. Los adultos que los acompañan suelen dar la indicación de que en vez de pedir “Halloween” soliciten “Calaverita”, porque de esta manera se contribuye a la preservación de las tradiciones y costumbres mexicanas y no de los extranjerismos.
El día dos de Noviembre el Panteón de “La Soledad” y el de “Los Ángeles”, así como los ubicados en comunidades, lucen saturados a más no poder. La gente se da cita frente a las tumbas; hay quienes rezan y hasta derraman una que otra lágrima al escuchar las canciones interpretadas por grupos de música regional, que andan entre dichas tumbas, ofreciendo cantar al difunto a cambio de una módica cooperación. En no pocas ocasiones las melodías afloran los sentimientos de las familias que visitan el cementerio.
En este día de fiesta los panteones lucen en todo su esplendor. La gente visita las tumbas y lleva flores, principalmente de cempoalxóchitl; hay quienes acuden con coronas de papel o hule, retiran la maleza y dan mantenimiento a la tumba en caso de ser necesario. Es frecuente ver el acarreo de cubetas con agua para colocar las flores, además de limpiar polvo y fumigar plagas.
En Villa de Reyes el panteón municipal de “La Soledad” desde hace algunos años ya está saturado, pareciera que no hay cabida para un cuerpo más. En cambio, el panteón de “Los Ángeles” aún tiene espacio para recibir a más difuntos, pero según la gente “se está llenando muy pronto”. Algo que la ciudadanía debe saber es que la Secretaría de Salubridad y Asistencia enfatiza con relación a que resulta insalubre sepultar más de dos cuerpos en una tumba.
En el primer domingo después del dos de noviembre, el cual es conocido como “domingo muerto”, suele suceder que hay pocos compradores en los mercados y tianguis villarreyenses, dado que la fiesta en honor a todos los fieles difuntos implicó que las familias quedaran muy gastadas de dinero, mismo que no siempre hay en abundancia, pero que de una u otra forma lo que se tiene es destinado para dar cumplimiento a las costumbres y tradiciones que identifican a nuestra cultura.
Estas festividades nos recuerdan que tenemos que aprender a vivir sin la presencia de quienes un día tuvieron vida igual que nosotros; ojalá que quienes aún no nos hemos adelantado en el camino tomemos en consideración que mientras la muerte no nos sorprenda debemos buscar la manera de cumplir logros y metas, porque tarde que temprano tendremos una muerte segura.
Para muchos estas fechas generan reflexiones con relación a la vida que aún tenemos y que a veces desperdiciamos al pelear por situaciones banales. Es Villa de Reyes un municipio en el que las fiestas de Día de Muertos están muy vivas; todos buscamos participar en las mismas de una u otra manera, de acuerdo a nuestros tiempos y posibilidades.
Cuando termina la fiesta de Día de Muertos se percibe en el pueblo un ambiente de nostalgia y tristeza; nos toca volver a la escuela o al trabajo y despedir a los visitantes. Los climas empiezan a ser cada vez más fríos durante las mañanas y noches, y a la vez nos recuerdan que estamos en la temporada de otoño desde hace más de un mes, pero en fin, una vez más se cumple en favor de los fieles difuntos, homenajeados en agradecimiento por todo lo que en vida compartieran con nosotros.
JOSÉ MANUEL MELCHOR MORENO / Fisuras / Villa de Reyes, S.L.P./ Octubre 28 de 2019.




