Vecinos del Barrio de San Miguelito manifiestan un rechazo total a la entrega de las obras de remodelación que el día de ayer entregó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona por considerar que están incompletas, mal hechas y que fueron realizadas sin un proyecto profesional y sin las normas que marca el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Los vecinos publican la siguiente carta pública:
4 de octubre del 2024
Barrio de San Miguelito, San Luis Potosí, S. L. P.
A la opinión pública:
Vecinos del Barrio de San Miguelito en relación a la reciente inauguración de la “rehabilitación” del Barrio manifestamos el TOTAL RECHAZO a la finalización de obras. Es evidente que a mas de un año de iniciadas las obras no están concluidas en su totalidad y carecen de toda garantía para con los habitantes del Barrio.
Señalamos el NULO acercamiento de la autoridad responsable para con los ciudadanos que habitan el Barrio a pesar de ser una orden del Juez Federal de que el encargado del puesto como Director de Obras Públicas y Supervisión de la Seduvop atendiera de inmediato las necesidades y garantizara los derechos de los habitantes debido a los señalamientos de los vecinos en relación a las faltas cometidas a causa de la obra, dicha orden NUNCA fue atendida.
Desde su inicio, las obras carecieron de verdadera voluntad política, residiendo únicamente en un interés personal de imponer autoridad sobre lo que sea y a pesar de todo, sin dejar a dudas esta verdad al día de hoy después de mas de 410 días, aún no hay presentación de proyecto ni autorización de la totalidad de las obras, ni ante los ciudadanos, ni ante el Juez encargado del amparo promovido por los vecinos del Barrio.
Actualmente en el juzgado está señalada una violación a la orden de suspensión de amparo la cual fue favorable para los promotores e impugnada por Seduvop, siendo que esta Secretaría no presentó en tiempo las autorizaciones correspondientes para continuar con la remoción del adoquín.
Las obras pudieron ejecutarse en su debido tiempo y sin ningún contratiempo, pero la sorpresa fue que NO CONTABAN CON PROYECTO DE NINGUN TIPO, por lo tanto, las obras no contaban -ni cuentan- con autorizaciones necesarias para su correcta ejecución, toda ejecución fue en base a decisiones improvisadas al vapor.
Los vecinos señalamos la inoperancia, falta de pericia, incompetencia, desconocimiento, la improvisación de los trabajos de ejecución de la obra a lo largo de todo este año en que se han ejecutado los trabajos. Los llamados “vicios ocultos” en la obra no están ocultos, son MAS QUE EVIDENTES, basta con voltear a ver cualquier calle de nuestro querido Barrio y ver el daño irreversible que se le ha causado.
Se dijo en su momento que la “rehabilitación” sería de 5 calles, y no se especificaron sus tramos. Actualmente además de las 5 calles intervenidas el resto del Barrio ha sido gravemente afectado por la mala ejecución de las obras, aquellas calles donde la “modernidad” ya no alcanzó quedaron destrozadas por completo por el paso de maquinaria pesada y carga vehicular excesiva pues no se tomaron las medidas necesarias para aligerar el tránsito.
Se “inauguran” unas obras incompletas, deficientes, de ínfima y vergonzosa calidad, de ese tipo de obras de las que tanto se enorgullece el Sr Gobernador.
Al recorrer las calles en la primera semana de octubre del 2024 son evidentes los daños irreversibles a la propiedad privada y algunos monumentos históricos donde al día de hoy estos daños NO SE HAN SUBSANADO.
Se han realizado ranuras en fachadas sin previa autorización, es evidente el daño al paisaje cultural catalogado al modificar los niveles de banqueta dejando al descubierto la cimentación y en otros casos el nivel de arroyo ha quedado a la altura de los accesos de las viviendas permitiendo el libre paso del agua de lluvia y drenaje al interior de las casas, se dejó la exposición de muros de mampostería y se realizaron escalones para -subir o bajar- para poder “acceder” a la vivienda.
También hay daños en el tejido social que construye la identidad del Barrio mediante la compra de intereses aprovechándose de la precariedad en la que vive la gente.
Un barrio donde se puede constatar su población es en su mayoría gente de la 3ª edad que requiere atención especial en cuanto a accesibilidad en SUS calles.
Es necesario señalar la violación a las garantías individuales de los ciudadanos a lo largo de la ejecución de obra.
Actualmente la “rehabilitación” recién inaugurada NO CUMPLE con los estándares de accesibilidad en el espacio público, la línea podo táctil mal realizada, aún hay registros de banquetas abiertos, con desniveles, rotos, y las nuevas rampas no cumplen la garantía de una vía accesible, son una burla para los usuarios y una vergüenza para los ejecutores.
Qué decir de sus banquetas “nuevas”, con desniveles, pendientes hacia el interior de las casas, banquetas acabadas con cantera de la más baja calidad, de pésima colocación que hasta el más inexperto en esos temas puede señalar todos los detalles de colocación.
Es ahí, en el espacio público donde se reclama la responsabilidad de su buen cuidado y mantenimiento, siendo el responsable de ello en primera instancia el Ayuntamiento.
El equipamiento de la ciudad es SU responsabilidad la salvaguarda y mantenimiento. Todo lo que vive y convive en el espacio público es su responsabilidad de garantizar su óptimo estado en beneficio de la sociedad. Los vecinos señalamos la omisión de sus responsabilidades pues se hizo a un lado, firmó una aceptación de las obras deslindándose de todo, viendo desde la esquina y dejando a la deriva a los ciudadanos que habitamos el barrio.
Ahora, lo que no se ve en la calle, la infraestructura “nueva” que el Gobernador en un inicio NO CONTEMPLÓ en su “proyecto de rehabilitación” pues jamás se refirió a ella en su discurso inicial de obras, y tampoco lo mencionaron los titulares de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obra Pública la cual ES la encargada y RESPONSABLE DIRECTA de dichas obras tampoco lo señalaron cuando los vecinos hace más de un año detuvieron en operación una máquina retroexcavadora en la calle exigiendo tener conocimiento a detalle de las anunciadas obras.
En este proceso de ejecución de obras y por el evidente abandono del Barrio era URGENTE el cambio de raíz, de fondo, para poder garantizar las acciones al equipamiento.
No fue hasta finales del 2023, que se solicitó por parte de Seduvop la “autorización” a Interapas para la validación del proyecto de cambio de la red de instalación de agua y drenaje. De manera casi inmediata Interapas autorizó la sustitución dando su visto bueno, aseverando que la infraestructura en dicha zona ya había cumplido su vida útil y la solicitud consideraron darla como viable para la sustitución de las nuevas redes.
La sustitución de la red de agua y drenaje se llevó a cabo cometiendo toda una serie de atropellos a los derechos humanos, se realizó a una velocidad tremendamente pausada producto de la inoperancia y falta de experiencia de los ejecutores, los cuales abrieron y cerraron zanjas en las calles pasando por alto todos los estándares mínimos técnicos que deben considerarse en una obra de este tipo.
Las recientes lluvias demostraron la ineficacia de la nueva red, el barrio presentó inundaciones en donde por años antes no se inundaba, las aguas negras del colector general de las calles salieron a los interiores de las casas, la falta de visión para planificar y ejecutar un colector vial, la falta de entendimiento para dejar bocas de tormenta a lo largo y ancho de la calle, en fin, los “vicios ocultos” no tan ocultos y a la vista de todos.
Actualmente en las casas del Barrio debido a las obras no contamos con medidor de agua, se nos fue retirado sin nuestro consentimiento y no se nos ha informado cómo procederá a ser nuestra tarifa quién y por qué ha tomado esa decisión y quién repondrá nuestros medidores.
Por cierto, pasamos meses sin agua, como todos, “suponemos”. Y es que al día de hoy que no tenemos garantía de responsabilidad de la “red nueva” pues Interapas desconoce la calidad de ejecución técnica.
El ritmo de las obras sobrepasó el primer año, la presión por terminar estaba presente, ya no hay recursos, ya no hay tiempo, y sin mas en una de las calles principales del Barrio, la que colinda con el corazón de San Miguelito, sin más, se tomó la decisión arbitraria de NO CAMBIAR la línea de drenaje central, siendo que el visto bueno de Interapas SÍ contemplaba esa sustitución.
Los contratistas con el supuesto de que la acometida eléctrica sería subterránea vinieron a ranurar sin permiso nuestras casas, violando nuestra propiedad privada y al día de hoy siguen sin hacerse cargo de los daños, daños que van en aumento pues el material de los muros está expuesto a la intemperie y son fincas que tienen cierta antigüedad.
Al día de hoy no ha habido un acercamiento de la autoridad para informar de los cambios y garantías a esos cambios en cuanto a infraestructura se refiere.
En pleno siglo XXI donde la concientización y la acción hacia el cuidado del medio ambiente es fundamental para solventar nuestra existencia, en el barrio se fabrican con descaro islas de calor, aumentando así el factor de radiación solar y térmico por medio del vaciado de grandes planchas de concreto que además entre otras razones impiden la recarga a los mantos freáticos de la zona.
Vivimos en una zona semidesértica donde el valor del agua es alto, y su conservación es fundamental, vivimos en un clima castigado por la alta incidencia solar, donde la sombra del árbol se agradece y, además de enaltecer nuestras calles, ayuda a filtrar la contaminación circundante y coadyuva a bajar las altas temperaturas. Sin más fueron arrancados, destruidos, desaparecidos los pocos árboles con que contaba el Barrio, cerca de 200 piezas.
NO fue contemplada ningún tipo de paleta vegetal dentro de la tan renombrada “rehabilitación”. La Secretaría de Ecología por parte de los vecinos fue alertada del ecocidio, de la misma manera que las otras instituciones se deslindaron de sus responsabilidades y prefirió ver de lejos semejantes aberraciones en pleno siglo XXI.
Por un San Luis mas verde es lo que se lee en los pendones de plástico que inundan hoy nuestro Barrio, por un San Luis más lleno de plástico y pintura verde, más falso que el plástico imposible.
Recientemente nuestro municipio acaba de recibir por segundo año consecutivo el distintivo Ciudad Árbol del Mundo. No hay un solo árbol que se contemple en las recientes obras, actualmente no hay estrategias claras de acción que aminoren la huella ecológica de esta ciudad, no hay interés en lo absoluto.
El único interés que prevalece es el del negocio del concreto y la especulación, prevalece la constante de inundar todo de un color de manera artificiosa UNIFICANDO y MARCANDO el entorno. Mas falso que el plástico imposible.
La piedra angular que abrió el debate público sobre la intervención en las calles del Barrio hace más de un año fue el adoquín. El adoquín “regresó”, y no tenía por qué haberse ido. Regresó únicamente a los perímetros protegidos por el INAH, a los protegidos o -desprotegidos- por el Ayuntamiento el adoquín salió para nunca más regresar, fue sustituido por planchas de concreto que reflectan el calor aumentando la temperatura de lo que le rodea, impidiendo la recarga del agua de lluvia al subsuelo, y cada que se requiera una reparación de la infraestructura a ranurar y remendar el arroyo vehicular con la calidad a la que estamos acostumbrados en las calles del resto de la ciudad.
El adoquín regresó, pero regresó tal cual como se fue y con las mismas malas prácticas anteriores para su colocación. No fue relabrado entre otros lineamientos que establece la Norma Técnica Complementaria del Reglamento de Conservación del Centro Histórico, dicha norma contiene las disposiciones generales de carácter obligatorio que regularán los aspectos técnicos urbanos, esta norma está sujeta a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas, a la Ley de Protección del Patrimonio Cultural del Estado de San Luís Potosí, a la Ley de Desarrollo Urbano de San Luís Potosí al Reglamento de Construcción para el Municipio de San Luís Potosí, a las disposiciones de este Reglamento y al Plan Parcial de Conservación del Centro Histórico.
La recolocación del adoquín sin relabrar y otras tantas faltas a la norma en beneficio de la protección del Centro Histórico fueron pasadas por el arco del triunfo, aun estando una Institución con la comisión de la protección del mismo.
Esta Norma es el instrumento que en conjunto con el INAH su objetivo es la conservación del patrimonio de la nación con el fin de fortalecer la memoria e identidad de la sociedad que lo detenta. INAH que en su competencia está la protección del patrimonio y por medio de la norma como instrumento ambos, no fueron capaces de salvaguardar y conservar el territorio protegido.
Como lo señalamos antes, actualmente hay un daño irreversible sobre el paisaje cultural protegido del barrio, señalamos que hay un consentimiento del INAH de dichas acciones pues no se explica por qué no hay suspensión de obras hasta no presentar el proyecto completo y remediar de manera inmediata los daños, sin embargo han presentado autorizaciones “en lo general” a la ejecución de las obras, sin atenerse a la especificidad de las normas ya establecidas, sin tener conocimiento de todo el proyecto, sin exigir se resuelvan los daños inminentes al entorno construido, consintiendo el desastre iniciado desde el pasado 15 de agosto del 2023, donde fue la comunidad de vecinos los que les alertaron de dichos atropellos.
Se han registrado alteraciones a otras calles dentro del Barrio dentro del territorio protegido, e INAH no ha sido capaz de suspender obras cuando tiene el instrumento para hacerlo.
Promotores del Centro Histórico como la COTEPAC, Secretaría de Turismo, y asociaciones de comercio, turismo y hotelería los cuales su función es velar la vocación urbana del Barrio conservando su patrimonio histórico pues es un bien e interés común, de igual manera dieron la espalda al barrio y fueron permisivos mediante su silencio y apatía en el tema para que este destrozo se llevara a cabo. El comercio de pequeña escala fue desaparecido, el comercio fue incapaz de soportar el abandono a lo largo de un año.
Como vecinos señalamos también a la Academia por ser omisa en este atropello, pues es su responsabilidad social difundir el conocimiento y la cultura formando ciudadanos consientes y responsables con sentido ético de una sociedad cohesionada, democrática y multicultural. Jamás demostró su postura frente al atropello cultural de todos los potosinos, y jamás se hizo presente para dar en su momento propuestas para dar soluciones técnicas, científicas correspondientes en beneficio a un territorio de particulares características.
El sentido ético se quedó en el escritorio.
Esa modernidad traída al presente que tanto se anunció en el discurso que dio inicio a las obras, (además de dejar claro el evidente desconocimiento absoluto del término) esa “modernidad” la rechazamos categóricamente, esa “modernidad” efectivamente es una visión del pasado y no representa la visión del futuro que nuestra Ciudad debe tener. Las segundas etapas no caben en este tipo de proyectos si no se subsanan los graves errores que ya son evidentes en el Barrio. Las obras del Barrio NO ESTÁN CONCLUIDAS.
Como habitantes del barrio, conformados por una red de vecinos activos en beneficio de nuestra comunidad y territorio, RECHAZAMOS ROTUNDAMENTE LA FINALIZACIÓN DE DICHAS OBRAS, exigimos nuestro derecho ciudadano a tener calidad de vida, a vivir con dignidad, exigimos la garantía a nuestro patrimonio público y privado, exigimos la participación en las decisiones de nuestra ciudad, rechazamos las imposiciones sin sustento legal, denunciamos la perspectiva política que beneficia lo cuantitativo más que lo cualitativo, rechazamos que las decisiones sean meramente económicas más que de calidad en beneficio de unos cuantos, exigimos el respeto por nuestro bien esencial como derecho libre, abrimos el diálogo a la sociedad sobre qué modelo de ciudad queremos?, qué modelo de ciudad necesitamos? El espacio doméstico barrial atribuye un sentido de pertenencia a la persona que lo habita y quien mas que el que lo habita tiene el derecho, valor y legitimidad de defender su territorio, si se pierde este vínculo, los espacios se vuelven anónimos, por tanto, se pierde el interés de su defensa y cualquiera puede hacerse de ellos.
Atentamente:
Vecinos y vecinas del Barrio de San Miguelito, 4 de octubre de 2024.

