** Es imposible cruzar en vehículo del centro al sur de la ciudad por el Barrio de San Miguelito.
** Los vecinos no pueden ingresar a sus casas, sobre todo quienes tienen condiciones especiales, después de un año de iniciados los trabajos.
El 15 de agosto del año pasado, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, anunció el inicio de las obras de “rehabilitación” en el Barrio de San Miguelito. El 21 de agosto de 2023, sin previo aviso a los vecinos, una máquina con martillo hidráulico irrumpió en la calle 5 de Mayo para comenzar dichos trabajos. Hoy, al cumplirse un año y un día desde el inicio de estas obras, denuncian las irregularidades y atropellos que los habitantes del barrio han sufrido y que, al parecer, continuarán.
En un comunicado, los vecinos señalan que es evidente que el barrio ha sido olvidado por administraciones anteriores, y que tanto los servicios de drenaje como el agua potable y electricidad requerían intervención. Además, el adoquín, que contribuye al carácter patrimonial del barrio como parte del Camino Tierra Adentro, necesitaba mantenimiento.
Esta situación demandaba una obra de gran envergadura y responsabilidad por parte de los gobiernos estatal y municipal, y que estiman debía ser socializada con sus habitantes y comerciantes. Sin embargo, desde que se levantó el primer adoquín, han sido testigos de que la actuación del gobierno estatal y sus contratistas no ha respondido a las necesidades reales del barrio, y han advertido y señalado la falta de comunicación y apertura al diálogo por parte de las autoridades desde el dia uno de las obras.

El comunicado completo continúa así:
Desde el primer dia de las obras los vecinos del barrio han pedido a las autoridades que presenten los permisos, autorizaciones y el proyecto, pues en el discurso del gobernador solo se habló de “modernizar” el barrio, pero no se detalló en qué consistiría esa modernización que tanto enfatizó.
Los permisos, autorizaciones y proyecto nunca llegaron, al dia de hoy después de 367 dias no conocemos como habitantes del barrio el proyecto en su totalidad, la autoridad en ningún momento se ha acercado al ciudadano habitante de la zona para comunicar los trabajos.
La petición de hacer del conocimiento de la opinión pública del proyecto y el alcance de las obras se suma a la experiencia previa del gobierno estatal en el Barrio de Tlaxcala, donde las obras se limitaron a un mero maquillaje superficial: la sustitución del adoquín por concreto estampado y unas obras de bajísima calidad que a semanas de “inauguradas” fueron evidentes los vicios ocultos y otros no tan ocultos.
Tenemos conocimiento que el primer “proyecto” (un par de planos esquemáticos, sin especificidades técnicas que refieran a un proyecto ejecutivo) entregado al INAH para su aprobación fue entregado el 17 de agosto de 2023, es decir, un par de días después del banderazo inicial de las obras, pero el “proyecto” no cumplía con lo establecido en las leyes y reglamento bajo el cual se rige el Centro Histórico, ya que las obras se encuentran en los perímetros dentro de la zona de: Monumentos Históricos de la Nación, perímetro principal y de amortiguamiento de la declaratoria del Camino Real Tierra Adentro, las cuales se rigen bajo la Norma Técnica complementaria perteneciente al reglamento de conservación del centro histórico.
Tras mas de un año de trabajos, el gobierno del estado no ha presentado un proyecto ejecutivo, ni las autorizaciones correspondientes al proyecto completo, dichas autorizaciones deben ser otorgadas en primera instancia por el INAH para la intervención de las calles. Tampoco se ha dado a conocer la licitación de la obra, las constructoras contratadas y mucho menos el catálogo de materiales utilizados, eso si, desde el banderazo el gobernador comunicó que sería una inversión de mas de 70 millones de pesos.
Como vecinos, podemos constatar que no hemos sido contactados para discutir los problemas que afectan al barrio a pesar de que por orden del juez federal que lleva el asunto de un amparo promovido por los mismos habitantes del barrio ordenó a la Seduvop se atendieran los asuntos de los habitantes en términos de servicios, tampoco hemos participado o hemos sido tomados en cuenta para la realización del proyecto ni de la ejecución de la obra.
Por el contrario, en este año de obras hemos sufrido una serie de daños y llegados a este punto daños irreversibles y una serie de atropellos, como la incapacidad del libre tránsito, nula accesibilidad a las viviendas particulares así como inaccesibilidad de servicios externos básicos, cortes de agua sin previo aviso, fugas de agua potable, fugas de gas, drenajes centrales a cielo abierto por meses, cortes de electricidad, incremento del tráfico vehicular, debilitamiento por vibración constante en fincas que por sus años y constitución de adobe son frágiles al paso de la maquinaria, retiro de árboles existentes en banquetas, derrumbes de fincas, ausencia de rampas para personas con discapacidad y de movilidad reducida, falta de señalización de precaución adecuada de la obra, ausencia de identificación y uniformes en los trabajadores, y una nula comunicación de los responsables de la obra con los vecinos.
Toda una serie de faltas donde se hace presente una clara violación a los derechos humanos de los que habitamos la zona.
En la obra se puede constatar que está siendo ejecutada sin considerar incluso los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 asentadas por la ONU violando el acuerdo que la federación mexicana firmó y se comprometió en el 2016, particularmente el objetivo 11 el cual garantiza el acceso a los servicios básicos en consonacia con el acceso a la preservación de la cultura en relación al atropello impuesto y la puesta en riesgo de la pérdida de la categorización de un territorio protegido por ser patrimonio cultural.
Además, hemos sido testigos de numerosos daños colaterales resultantes de estos atropellos a mas de un año de las obras, los cuales comprenden: lesiones y caídas de personas en la vía pública debido al deplorable estado de las calles, el cierre de comercios, la mudanza de algunos vecinos a otras viviendas, el abandono de fincas, incremento en la inseguridad en el barrio, daños graves y ahora urgentes de reparación a las calles secundarias de las obras tales como: destrucción de banquetas, hundimientos en la superficie de arroyo, debilitamiento aún mayor de la infraestructura de agua, luz, drenaje.
Lamentablemente, uno de los daños colaterales más graves de esta obra no planificada ha sido la destrucción del tejido social del barrio. Por otro lado, hemos sido víctimas de la desinformación por parte de la autoridad, ya que el juicio de amparo interpuesto por 60 vecinos del barrio no fue la causa de la suspensión de las obras en el período de septiembre a diciembre del año pasado.
Asimismo, señalamos la nula intervención y la desvinculación del gobierno municipal de la capital, que, a pesar de que la obra es de su incumbencia y está dentro de su jurisdicción, ha sido un testigo mudo de lo acontecido durante este año.
Actualmente, aunque la obra presenta avances, es imposible tener conocimiento cuándo será concluida ya que ha transcurrido mas de un año y ni un solo tramo de calle ha sido terminado aún le quedan trabajos por finalizar.
El tratamiento y colocación del adoquín no cumple con las normas técnicas establecidas, se ha señalado la destrucción y desaparición de los mismos, y tras las recientes lluvias hemos constatado las consecuencias de una deficiente red de drenaje nueva, de la inexistente red recolectora de agua pluvial así como la colocación de una capa de concreto en el arroyo vehicular que coadyuva a la impermeabilidad del subsuelo, lo que provocó inundaciones en las calles y en varias viviendas los días 25 y 26 de julio del presente año.
La accesibilidad a las viviendas donde se aprecia el nivel de banqueta final es bastante discutible, la obra pretende se realicen escalones para acceder a las viviendas, en un Barrio que está censado con una alta población de gente de la tercera edad y de movilidad reducida.
Como vecinos del barrio, expresamos nuestra preocupación por los vicios ocultos que esta obra ya acarrea incluso antes de ser concluida. Señalamos que el gobierno del estado no ha socializado el proyecto ni ha ofrecido soluciones satisfactorias a las problemáticas que enfrentamos, y con preocupación destacamos que las normas técnicas y leyes que rigen el perímetro de protección patrimonial no han sido respetadas.
También señalamos la omisión de la autoridad competente a la obra: Municipio del Estado de San Luis Potosí, Interapas, Segam, Cotepac, como ciudadanos libres y respaldados por la ley que da acceso a la información les hemos solicitado información al respecto del proyecto y obra y dichas autoridades se han desvinculado de las obras o no se han hecho presentes.
Como ciudadanos tenemos derecho a participar activamente en los procesos de la ciudad, el espacio público nos incumbe y nos representa. Es nuestro deber y responsabilidad nuestro derecho a la ciudad el cual debe ser respetado y tomado en cuenta.
El barrio es nuestro hogar y nuestras calles son parte de ello, por lo que exhortamos al gobierno estatal, a través de la Seduvop, a establecer un canal de comunicación con los vecinos, aclarar nuestras dudas y asumir la responsabilidad por todas las consecuencias de esta obra mal planificada e impuesta, y que a claras luces afecta nuestro patrimonio privado, colectivo, cultural y social en el marco de un Barrio fundacional como lo es San Miguelito.
Atentamente,
Vecinos del Barrio de San Miguelito.


