En el centro del esternón
se instaló una paloma herida
la acaricio la alimento
la toco con algo más que los dedos
replegadas rotas alas imposible vuelo
me mira y me vuelvo pequeña
yo sé que solo la he amado
pero ella necesita algo más
quizá que le ceda mi nombre mi destino mi sillón de domingo el nido que me protege de mi propio abismo
hay palomas insolentes
me digo
me duele su dolor lo hago mío y la cuido
pero
no fracturé sus alas
no me tiré por su precipicio
el amor es algo más que una bonita palabra
y es necesario el por uno mismo
la acuno le cambio las vendas le presto mi refugio
pero
no fui yo quién se tiró del árbol
cuando aún no tenía alas
ni podía impedirlo
al verse en el espejo de otra paloma
lo sabrá
y
que no puede ser tu enemigo
quién te presta abrigo
eso jamás.
Silvia Martínez Coronel(17/12/2024).

