RELACIONADOS

René Bejarano: “Andrés Manuel sabía“

Jesús Arturo del Bosque de la Peña

Corría el año 2003 durante el sexenio de Vicente Fox y era vox populi que la esposa del presidente, Martha Sahagún, albergaba serias esperanzas de suceder a su marido en el cargo. A tal efecto se mandó hacer una encuesta de opinión, para evaluar cuáles eran sus posibilidades. No fue ninguna sorpresa, que el político mejor posicionado para aspirar a la Presidencia de la república, fuese el jefe de gobierno de lo que entonces era el Distrito Federal, el Lic. Andrés Manuel López Obrador. Según denunció el propio Andrés Manuel en su discurso ante el Congreso de la nación, previo al juicio de desafuero que se promovió en su contra, quizá debido a la lectura febril del resultado de esa encuesta, al presidente Fox se le volvió una obsesión hacer campaña en contra suya.

Paralelamente, a la ambición personal de Martha Fox, se sumó la exigencia de los empresarios más reaccionarios del país para que de ningún modo se permitiera que “ese populista llamado Andrés Manuel López Obrador“, llegase a la presidencia de  la República. Agrupados con el objetivo común de desacreditar la imagen del jefe de gobierno capitalino y descarrilar su posible candidatura, los grupos de poder económicos, medios de comunicación, partidos conservadores, (incluido el PRI), las instituciones del estado y la jerarquía católica, iniciaron una campaña permanente, que habría de concluir con el escandaloso fraude del 2006, que impuso a Felipe Calderón Hinojosa en la presidencia de la República.

El primer intento para sacarle de la contienda electoral tuvo lugar en octubre del 2003, cuando un sujeto llamado Enrique Arcipreste, demandó al gobierno capitalino el pago de 1,810 millones de pesos, por un terreno supuestamente suyo, ubicado en el denominado Paraje San Juan. No obstante, luego de varios meses de una intensa campaña mediática en contra del gobernante capitalino, por negarse a realizar el pago reclamado, la Secretaría de la Reforma Agraria dio a conocer que el terreno en cuestión era propiedad pública. Esa fue la primer gran derrota de las fuerzas anti-AMLO.

Sin embargo, esa fue sólo una pequeña muestra de lo que vendría más tarde. Casi inmediatamente después del fracasado golpe mediático, las fuerzas anti-AMLO continuaron con su campaña de ataques y mentiras en contra del hoy presidente de la República, siempre con el apoyo de los directores y dueños de la inmensa mayoría de los medios de comunicación y una larga lista de columnistas y comentaristas, que actuaron como auténticos mercenarios diseminados en casi todos los medios y siempre al servicio del mejor postor, nada diferente a lo que estamos viviendo en nuestros días.

Seis meses después de la primera gran embestida en contra de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en marzo de 2004, las fuerzas anti-AMLO a través de los medios de comunicación, particularmente Televisa, hicieron públicas tres grabaciones realizadas por un empresario de origen argentino, Carlos Ahumada Kurtz, en ese entonces pareja sentimental de Rosario Robles Berlanga, presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Esas grabaciones, habían sido vendidas en varios millones de pesos, a los verdaderos autores de la nueva embestida, Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos.

En las grabaciones que dolosamente había realizado Ahumada, se exhibían actos de supuesta corrupción perpetrados por Gustavo Ponce Meléndez, Secretario de Finanzas del gobierno capitalino; René Bejarano Martínez, Coordinador de la fracción parlamentaria del PRD en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y Carlos Imaz Gispert, delegado de gobierno en Tlalpan. Aunque AMLO se deslindó́ inmediatamente de esas personas, por ser totalmente ajeno a las actividades denunciadas, el objetivo de difundir masivamente esos videos no era tanto castigar a los infractores de los supuestos delitos —que desde el punto de vista jurídico no podían ser tipificados como tales—, sino el de asociar a toda costa al jefe de Gobierno con los autores de tales conductas poco éticas e impropias de un gobierno de izquierdas, que en todo momento decía conducirse con honestidad. Como antecedente de los llamados video- escándalos, en febrero de 2004, había salido a la luz pública un video que mostraba a Jorge Emilio González Martínez, Senador por el Partido Verde Ecologista, en conversaciones con un sujeto que le ofrecía un soborno de dos millones de dólares, a cambio de liberar unos terrenos protegidos cerca de la zona de Cancún, para destinarlos a la construcción de una zona hotelera, que se había demostrado, afectaba gravemente a la flora y fauna del lugar, ya que implicaba la destrucción de los manglares de esa zona.

Fueron tiempos infaustos, en que las arañas tejieron tenebrosas redes y agazapados y ruines, buscaron la víctima propiciatoria, un político leal al hoy presidente de la república, sin mácula de corrupción y sin la visera para enfrentar a tales desalmados: el profesor René Juvenal Bejarano Martínez, Maestro normalista, Profesor universitario y político.

Nacido el 11 de enero de 1957, en la colonia Martín Carrera, ubicada en uno de los barrios más populares de la Ciudad México, es hijo del michoacano Salvador Bejarano Armas, panadero emigrado al D.F. en busca de nuevas oportunidades y que trabajó como almacenista en un comedor público de la Secretaría de Salubridad y Asistencia y de Corazón Martínez Macías, originaria de Acatzingo, Puebla. Corazón era, como la gran mayoría de las mujeres mexicanas de aquella época, una ama de casa dedicada por completo al hogar, sin ninguna instrucción, que aprendió a leer y escribir cuando su hijo René le enseñó, tras haber ingresado a la Escuela Nacional de Maestros.

René Berajano contrajo matrimonio con Dolores Padierna Luna, destacada dirigente del Partido de la Revolución Democrática, con quien tiene dos hijas, Celeste y Selene. Bejarano estudió siempre en Escuelas Públicas. Cursó la Escuela Nacional de Maestros en una época profundamente marcada por el sentimiento postraumático del 68 e influido también por los movimientos guerrilleros de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, durante la etapa conocida como la “Guerra Sucia” mexicana. 1971 es el año que marca el inicio de su participación política formal, cuando a la edad de 15 años ingresa a la Normal y de inmediato se involucró de en la Sociedad de Alumnos ; durante su primer año en dicha escuela, fue secretario de Becas y posteriormente se convirtió en el Presidente de la Sociedad de Alumnos. En 1978 fue profesor de Economía Política en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México y miembro del Comité Ejecutivo del SITUAM en 1979; secretario de Organización del Comité Ejecutivo del SITUAM en Iztapalapa de 1978 a 1981.

El 5 de mayo de 1989, a través del Partido de la Revolución Socialista, Bejarano Martínez forma parte del grupo fundador del PRD, donde ha sido consejero nacional, diputado federal, presidente del PRD en el DF, coordinador de la campaña de Andrés Manuel López Obrador y diputado Local. En el PRD, Dolores Padierna y René Bejarano lograron construir la Corriente de Izquierda Democrática en 1992, que en el año 2004 se convirtió en IDN, la fuerza más importante del perredismo en la capital. Fue Diputado federal de la LV Legislatura en 1991. Presidente del PRD en el Distrito Federal durante el periodo 1993-1995. René Bejarano trabajó como maestro y además fue miembro activo y fundador de cuatro partidos políticos, que son el Partido Mexicano de los Trabajadores, Partido Socialista Unificado de México, Partido de la Revolución Socialista y el PRD. En 1995 fue Presidente del Movimiento Ciudadano y en el periodo de 1997 a 1999 fue Director General del Gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. De diciembre de 2000 a noviembre de 2002 fue secretario particular de López Obrador. En 2003 fue electo como diputado local a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal por el distrito XXXI de Coyoacán, una vez electo fue nombrado Coordinador de la Fracción Parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática en dicho órgano legislativo, desde donde fue el principal promotor de las reformas sociales del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Es así que un hombre que, de la docencia a la representación sindical, al activismo en pro de los damnificados del terrible sismo del 85, la secretaría particular del entonces jefe de gobierno y finalmente la asamblea de representantes del entonces Distrito Federal. La lealtad, la fraternidad y el compañerismo, la decencia en el decir y en el hacer, poseedor de una memoria prodigiosa y más de 500 agendas en donde ha registrado sus actividades políticas, hombre de familia, lejano a los reflectores, a la ambición y al poder, en pocas palabras, un hombre de bien. Con que armas, podía un hombre con tales prendas, enfrentar a los canallas, los que le emboscaron en la más ruin de las trampas mediáticas de que se tenga historia y que, marco para siempre al profesor, al sindicalista, al activista y político, desde esa mañana ingrata, su nombre se asocia o es asociado a la corrupción y el latrocinio, por aquellos cínicos y desvergonzados que de tales suertes han amasado ingentes fortunas.

El día 3 de marzo del 2004 el profesor Rene Bejarano, en ese momento coordinador de los asambleístas del PRD en la asamblea del DF, es entrevistado por Leonardo Kurchenco. En una situación atípica, según relata el mismo Rene Bejarano, “Fue una celada, una trampa. Se nos dijo que nos retiraban los aparatos, porque interferían en la trasmisión. Obviamente no era cierto. Ya lo tenían todo urdido. Casi al mismo tiempo en que yo estaba con Leonardo Kurchenko, estaban Víctor Trujillo y Federico Döring con los videos. Mucha gente quiso avisarnos,; hablaron de las oficinas de gobierno, del partido. Imagínate. Nadie pudo comunicarse”.

Al mismo tiempo que Rene Bejarano era aislado del mundo exterior, en el programa de Leonardo Kurchenko  en un espacio más de Televisa en donde se trasmitía un programa llamado “EL Mañanero”, Víctor Trujillo en su papel de Brozo, un payaso desaliñado y mal hablado, el también asambleísta Federico Döring, un panista persignado y santurrón, critico sempiterno del hoy presidente López Obrador, le entregaba un casete a Brozo, con las siguientes palabras, no textuales, ayer recibí este obsequio por ser día de mi cumpleaños, el contenido del mismo no me lo puedo reservar ya que es una muestra palpable de la corrupción que existe en el gobierno de López Obrador y que éste, es el jefe de la mafia que mal gobierna en el Distrito Federal.

Corren el video y aparece el profesor Bejarano recibiendo fajos de billetes de quien se supo, era un empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz, un traficante de influencias que ya estaba en la mira de la Contraloría del Distrito Federal a cargo de Bertha Luján, en algo que ha sido muy estigmatizado y ha servido para la sorna de los canallas, el profesor Bejarano además de los billetes se guarda las ligas que les contenían, de ahí el ingrato mote de “El señor de las ligas”. Siguiendo el guión, Brozo , según él, inocentemente, dice, ah, tenemos a René Bejarano en un programa hermano, ahorita estará en el estudio, René cómo estás?“, el saludo de judas, despiden a Federico Döring, lacayo de los poderosos y le presentan de golpe, el video a Bejarano, obvio, un personaje que no conocía ni había traicionado nunca a nadie, que de su vida había hecho ejemplo de rectitud y decoro político y profesional debió ser chocante y traumatizante el verse traicionado por Carlos Ahumada, por Rosario Robles entonces presidente nacional del PRD, vaya viacrucis que le aguardaba al profesor que a partir de ese día, por fortuna resistió y hoy se le ve, digno y esperanzado.

La asamblea del entonces DF desafuera a Rene Bejarano el cual habían pedido licencia para enfrentar el o los cargos, sin embargo, la presión mediática era insoportable y los asambleístas hubieron de tomar esta decisión muy en contra de su voluntad, era eso o desbarrancar el proyecto en ciernes, el entonces jefe de gobiernos se deslinda de esos actos y se pronuncia por que se aplique la ley ahí donde se presuma la comisión de uno o varios delitos. Luego confesaría el presidente que su intuición le llevó de inmediato a la figura de Carlos Salinas, con apenas indicios, con instinto político y además con una información que a hurtadillas le hicieron llegar trabajadores y  meseros de un hotel muy famoso del Distrito Federal, en donde departía alegre un desayuno con amigos el senador Diego Fernández de Ceballos, le contaron que dijo soberbio y ruin tal cual ha sido toda su vida, ya ven lo del niño verde, eso no es nada y tomando una servilleta la partió en pedacitos y la arrojo al cesto de la basura, así vamos a dejar al peje, que es el mote que usaba para referirse al entonces jefe de gobierno.

El 9 de noviembre de 2004, el juez 32 penal con sede en el Reclusorio Preventivo Sur giró la orden correspondiente de aprehensión y René Bejarano fue notificado y trasladado el 10 de noviembre de 2004. Es en la cárcel en donde el profesor Bejarano, con la valentía que era menester, realiza uno de los más grandes actos de lealtad hacia una figura, hacia un proyecto y sin exagerar, hacia un país entero. En la soledad de la celda, traicionado, humillado y vilipendiado, recibe la oferta de los canallas, la autoridad que le retenía en la cárcel le ofrecía, no solo la libertad, se le restituirían sus derechos políticos y ocuparía de nuevo su encargo en la asamblea. El precio: pronunciar tres palabras, “Andrés Manuel sabía”.

Firme, estoico y de pie, el profesor se rehusó a tal canallada. Este acto, muy poco conocido, fue sin duda, fundamental para mantener, intacta la figura a la que el profesor Bejarano profesaba tal ejemplo de lealtad, su exjefe, su compañero de mil batallas, el Lic. Andrés Manuel López Obrador, si el profesor se hubiese quebrado, no sabemos si el devenir histórico no se hubiese visto alterado, con la prensa corrupta y colmilluda, al hoy presidente le hubiese costado mucho, convencer a la población de que él no sabía nada.

Si en el 2005 lograron montar una campaña mediática y se coludieron los más diversos actores políticos, para, desaforar al jefe de gobierno Lic. Andrés Manuel López Obrador, por una supuesta infracción menor, – desacatar un Amparo presentado por un particular por haber intentado abrir una calle para comunicar un hospital de la ciudad de México -, con este argumento endeble y fútil se logró desaforar y destituir del cargo de jefe de gobierno a López Obrador, qué hubiese pasado si el profesor Bejarano se quiebra, negocia y pronuncia las anheladas palabras que el régimen necesitaba escuchar, pues estas palabras hubiesen sido pronunciadas en un Juzgado y habrían sido el pretexto ideal para destituir al jefe de gobierno, contaban con la mayoría legislativa, los medios, el poder judicial. Quizá hoy, estuviésemos viviendo otra historia.

Líneas arriba decíamos que el profesor resistió y hoy se le ve feliz y esperanzado, aunque uno advierte aún, un dejo de tristeza, de ira contenida, por verse expuesto así, como cordero al matadero. Hoy René, el Movimiento te debe un reconocimiento a tu valentía, al coraje y a la congruencia que, sólo se adquiere, con una sólida formación de izquierda. En una entrevista reciente el profesor se quebró, ¿y después de exhibir la inmoralidad de Rosario Robles y Cuauhtémoc Cárdenas, cuando se le preguntó que cómo pudo resistir? Citó libros, consejos y a su familia. Con los ojos anegados guardó silencio. Y gigante de nuestros tiempos, el profesor mostró de dónde se saca la fortaleza: del abrazo, de la lealtad inquebrantable de Dolores su esposa, de sus hijas Celeste y Selene. El profesor, anclado a los principios y a su familia, camina hoy venturoso y esperanzado, junto a millones de mexicanos. Desde lo más profundo del Movimiento, gracias profesor, gracias compañero.

JESUS ARTURO DEL BOSQUE DE LA PEÑA / Opinión / Saltillo, Coah / 11 de julio de 2023.

LA BRECHA
LA BRECHA - Información Puntual

POPULARES

article .entry-content p, article .entry-content ul li { text-align: justify; }

Descubre más desde LA BRECHA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo