
Esta expresión, “Vicente Fox, no está exacto”, ha sido usada en reiteradas ocasiones por el Presidente de la República para referirse al expresidente Fox. A juzgar por sus declaraciones e inclusive por su lenguaje corporal, el expresidente parecería que ha perdido la cordura, – si es que alguna vez la tuvo -, en el nivel que alguien que fue presidente de un país como México, requería tenerla. Así de claro.
Recordar los infaustos días en los que está quimera, llamada Vicente Fox, logró convencer a millones de mexicanos mediante una gigantesca campaña publicitaria, que vieron en él una posibilidad de cambio, que la realidad derrumbó. Desde la conformación de su gabinete, se adivinaba que se estaba frente a un clásico ejemplo de gatopardismo: “Cambiar todo, para que todo siga igual”. La figura del Secretario de Hacienda nombrado por Fox, despejaba cualquier duda acerca de cuál sería el rumbo económico, y a qué intereses representaría el presidente de la República; el nuevo Secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, apodado “Sualteza Serenísima“, por el jefe de gobierno del DF en ese entonces, el licenciado Andrés Manuel López Obrador. Dicho apodo obedecía a sus posturas engreídas, distantes y soberbias respecto a las clases populares. A más de esas peculiaridades, Gil Díaz había sido subsecretario de Hacienda en los sexenios de Carlos Salinas y de Ernesto Zedillo, además de empleado de Roberto Hernández, un traficante de influencias que con el tiempo llegó a ser dueño de Banamex y uno de los hombres más ricos del país.
Joaquín López Doriga aún estaba en TELEVISA cuando Vicente Fox presentó a quienes conformarían su equipo, a los que con fina ironía se denominó “el gabinetazo”, pues se decía que habían sido reclutados por cazadores de talento ó headhunters, como ostentosamente se les llamaba, aunque en realidad eran puros sirve-para-nada. Para muestra un par de botones, empezando por el Secretario de Gobernación, un político al que el color gris le sienta estupendamente. Nos referimos a Santiago Creel, eterno suspirante a la presidencia de México, que el próximo año intentará lograr al menos la candidatura, pues ni eso ha podido conseguir.
Estaba también Jorge Castañeda, un izquierdista trasnochado, pseudo guerrillero y gran farsante, al que se recordará in eternum seculorum por su vergonzoso papel en el “Comes y te vas”, trasmitido mediante bochornosa llamada telefónica, acorde a su papel de tapete del gobierno de los Estados Unidos, para impedir a toda costa que coincidieran en una Cumbre de las Américas celebrada en Monterrey N.L., el histórico dirigente cubano, Comandante Fidel Castro y el presidente y genocida estadunidense, George W. Bush, hecho que quedó vergonzosamente registrado en la memoria colectiva de nuestro país.
En esa entrevista colectiva decíamos, empezó a dibujarse el talante frívolo y chusco que, la personalidad de Vicente Fox imprimiría a su sexenio, cuando Joaquín López Doriga le pregunta si era consciente del tamaño de la expectativa que su arribo a la Presidencia de la República significaba para una gran mayoría de mexicanos. En respuesta, Vicente Fox levanta la mano y largo como es, su brazo y mano quedaron a una altura considerable, “como de este tamaño” dijo haciéndose el gracioso, e instantáneamente rieron a coro sus flamantes ministros. Para rematar, al final de la entrevista, Fox puso a todo su Gabinete a echar una porra a México, como si gobernar no fuera un acto profundamente serio y no un espectáculo que fue en lo que finalmente se convirtió su sexenio; frívolo, asquerosamente corrupto y en consecuencia, traidor a la democracia. Así pasó a la historia nuestro triste bufón.
Vicente Fox hacia analogías muy profundas y certeras de lo que era la economía de un país, “es como un juego de canicas, recuerdas?, – decía al sorprendido entrevistador-, que le llamábamos el ahogado, tu aseguras tus canicas y arriesgas las que te sobran”. Un genio!.
El suyo fue un sexenio en el que se dilapidó la más alta renta petrolera en la historia del país, se secó el pozo Cantarell, uno de los más grandes del mundo!. En su insaciable ambición, ponía una carga exorbitante a PEMEX en cuánto a impuestos y derechos de extracción, no se recuerda ninguna obra trascendente en su gobierno, sólo pudo generar algo así como 450,000 empleos en seis años de gobierno, y elevó la deuda heredada de 800,000 millones de pesos a cerca de 3 billones de pesos. Y aún más grave, traicionó el proceso de transición democrática, del cual él había sido directamente beneficiario.
Su sexenio terminaría de forma aún más vergonzosa, pues traicionando a la democracia que le había llevado a Los Pinos, impone al espurio Felipe Calderón en la presidencia de la República, mediante la operación e implementación de un fraude descomunal, en el que tuvo una participación relevante, violentando la ley electoral, ante la pasividad del IFE y su presidente Luis Carlos Ugalde, un títere de la maestra Elba Esther Gordillo. Su deriva cuesta abajo en Principios, cordura y fidelidad partidista , inician luego de terminar su mandato, no así su situación económica, que se vuelve tremendamente boyante y venturosa e inaugura el Centro Fox, – una fachada donde empresarios favoritos de su régimen hacen jugosas donaciones.
Vicente Fox formula algunas declaraciones tibias respecto a los gravesproblemas que enfrentaba el país en el sexenio de Calderón, – particularmente en cuanto a la inseguridad pública -, pero al finalizar el sexenio de este último sátrapa, da un giro inesperado y, habiendo sido el primer presidente panista en ocupar la presidencia de la República, Fox se manifiesta públicamente y pide sin rubor alguno, votar a favor del candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, dejando al PAN en la orfandad, como ya lo había hecho Felipe Calderón con la candidata de su partido, la infumable Josefina Vázquez Mota, la de la sonrisa, como mueca tatuada.
El mismo año que Vicente Fox ganó la presidencia de la República, el licenciado Andrés Manuel López Obrador, llega a la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal. Difícil encontrar gobiernos más contrastantes que el de estos dos personajes. Vicente Fox se traslada con su familia a la residencia oficial de Los Pinos e inicia su mandato en medio de la más absoluta frivolidad, los exorbitantes lujos de sus hijos y el discurso populachero y descerebrado siguen siendo la tónica, como cuando en una ocasión afirma, “vengo de disfrutar de unos ricos tamales elaborados por niños de la calle”, sin el menor asomo de vergüenza, como si el hecho de que hubiese niños en esta condición fuese normal.
Mientras tanto, el jefe de gobierno, Andrés Manuel López Obrador, inicia un ejercicio de gobierno austero, eficaz, paritario en cuanto al género y conforma un gabinete que profesa el mismo pensamiento del jefe de gobierno: honradez, austeridad y combate frontal a la corrupción, son sus banderas. El jefe de gobierno mantiene su domicilio en Copilco, un departamento de no más de cien metros cuadrados y se traslada en su automóvil Tsuru, sin escoltas ni ostentación alguna. El jefe de gobierno capitalino inicia su gestión con la implementación de una serie de programas sociales con una clara vocación por los grupos más vulnerables, e inicia la construcción de la obra de infraestructura más importante en décadas en la ciudad de México, sobresaliendo la construcción de los llamados segundos pisos viales.
Vicente Fox por su parte, ejercía un gobierno de ocurrencias, deteriorando severamente la imagen presidencial que, hasta ese entonces, independientemente de la obra o calidad moral de quienes ostentaron ese cargo, se habían conducido con decoro y prudencia, mientras éste, locuaz y ocurrente daba al traste con la necesaria seriedad de la investidura presidencial. Justo al cumplir un año como presidente de la República, se casa en segundas nupcias con quien fuera su directora de comunicación social, Martha Sahagún, cuyos hijos de apellido Bribiesca Sahagún, aprovecharon con creces, su cercanía con las más altas esferas del poder, para hacer pingües negocios.
De Marthita, se dice que, a partir de su matrimonio con Fox, fue ella la que gobernó; mujer afecta a los lujos más extravagantes, dejó un ingrato recuerdo. Su desmedida ambición la llevó pensar seriamente que podía convertirse en la primera presidenta del país. En fin, como primera dama, será recordada como una mujer frívola, cursi y ridícula.
Mientras el hoy presidente de la República, termina su mandato en el gobierno capitalino de forma anticipada, – debido al inicio de la campaña presidencial de 2006 -, pero termina con la dignidad intacta y con la fortaleza que da el haber resistido el embate brutal del poder. En contraste, Vicente Fox termina en el más absoluto desprestigio, sin apoyo alguno y con la mancha indeleble del fraude electoral. Cínico como es, años después reconocería que sí, que cargó los dados para que ese cuate, – es decir López Obrador -, no llegara a la presidencia de la República.
Las trayectorias de ambos personajes son de sobra conocidas, pero se debe resaltar la inconsistencia ideológica, gelatinosa del expresidente Fox. Como señalamos líneas arriba, después de haber ocupado la presidencia de la república bajo las siglas del PAN, en el año 2012, con la mayor sinvergüenzura, traiciona dichas siglas y pide abiertamente el voto para el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, el resultado es de sobra conocido.
El fraude del 2006, dilató 12 años la llegada del Lic. López Obrador a la presidencia de la República; nunca sabremos qué hubiese sido mejor para el país, un presidente acotado por las cámaras y todos los poderes en 2006 ó un presidente con un inmenso apoyo popular y legislativo y un liderazgo indiscutible. Pero ese sería tema para agotar una colaboración entera, por lo pronto diremos qué, en diez años, el presidente de México y el Movimiento de Regeneración Nacional del cual es líder indiscutible, (aunque no de manera formal), ha logrado hacerse de un gran espacio territorial y a raíz de los triunfos electorales, hoy MORENA, el partido del presidente, gobierna al 72 % de los mexicanos, tiene mayoría en ambas cámaras y se vislumbra una clara victoria de quien sea elegido como el relevo del actual presidente. Las encuestas más moderadas dan a MORENA una ventaja de 60% , frente a una oposición inexistente, desarticulada y un tanto ingenua, manejada al antojo y arbitrio de un junior de la política, Claudio X. González, representante de la oligarquía más rapaz.
Frente a este catastrófico escenario, para la llamada oposición enana, a algún genio se le ocurre revivir, si es que esto fuese posible, al cadáver político llamado Vicente Fox; pretenden emular al Fox del 2000, enjundioso y arrojado, el que iba a sacar a las víboras prietas de palacio y terminó gobernando con ellos, en el más absoluto ridículo; en una acto suicida, lo lanzan en contra del presidente de México. Huelga decir que es un despropósito total, la credibilidad de Vicente Fox quedó hecha trizas por sus devaneos y gelatinosos zigzagueos políticos, mientras la reciedumbre del presidente López Obrador día tras día queda manifiesta en el apoyo popular, del que son reflejo los resultados electorales; la fortaleza del presidente es evidente, ya que es él quien dicta la agenda política nacional y va muchas cuadras por delante de sus más recalcitrantes opositores.
El expresidente Fox, y sobre todo los estrategas políticos del PAN, escogen como arena para la contienda política, el programa emblema de la actual Administración, la pensión universal para adultos mayores. ¡Menuda incompetencia!, en los tratados sobre la guerra, se afirma que „al enemigo se le combate en sus debilidades, no en sus fortalezas“. Camino inverso al tomado por estos „brillantes“estrategas panistas.
En un video ampliamente difundido por Twitter y otras plataformas, el PAN por voz de Vicente Fox, pretende ser creador de la pensión para adultos mayores, reclaman su autoría en primera instancia y descalifican la actual pensión que otorga el gobierno de la república a nuestros adultos mayores, diciendo que se hace un uso político-electoral de la pensión, cuando, de hecho, su carácter universal y con rango constitucional, le hace ajena a cualquier manoseo ó uso político. El expresidente Fox, con voz y presencia disminuida, pretende generar un nuevo despertar, no le han avisado a este pobre hombre, que ese despertar ocurrió el 1 de julio del 2018, año en que inició el cambio verdadero y la Cuarta Transformación de nuestro país.
Siguiendo el consejo de Carlos Alazraki, propagandista oficial del PRIAN en sus años de bonanza, („mientras más mentira digas acerca de MORENA, mejor te va“), en el video de marras, el expresidente Fox se adjudica la autoría del programa de pensión para adultos mayores. Pero, cae más pronto un mentiroso que un cojo, y esa patraña fue desmentida de inmediato, por el Presidente López Obrador: „ Además de mentiroso, el expresidente Fox es cínico “, y a continuación se le exhibe en un video de 2004 en el que „el chachalaco“ dice: “Prometer pensiones ó apoyos a la tercera edad, es llevar a nuestro país y a nuestra economía, a la quiebra”. De ese tamaño es el cinismo del expresidente Fox!
Lo cierto es que el Lic. Andrés Manuel López Obrador, a partir de su llegada a la jefatura de gobierno , instruye a las instancias correspondientes para realizar un levantamiento censal y en menos de dos meses, comienzan a entregarse las tarjetas para la pensión alimenticia, equivalentes a un apoyo mensual de 600 pesos, que beneficiaron a más de 250, 000 adultos mayores del D.F . Poco después, el 18 de noviembre del 2003, a iniciativa del jefe de gobierno, la pensión para adultos mayores se eleva a rango constitucional en lo que es el Distrito Federal, se fijan los criterios para su adjudicación y queda asentado que ésta nunca será menor al 50 % del salario mínimo vigente en el Distrito Federal.
En algunas notas periodísticas se reseña, que ese mismo año, el expresidente Fox establece una pensión, exclusivamente para adultos mayores que viviesen en zonas marginadas, “70 y más“, era la denominación del programa que contemplaba un apoyo anual de 1200 pesos, en tres ministraciones, cuando el jefe de gobierno capitalino ya había bajado esa ayuda a “68 y más“. No encontré registro alguno de ese programa, y las declaraciones vertidas por Vicente Fox posteriores a esa fecha, generan una duda razonable acerca de que éste se hubiese implementado. En cualquier caso, el programa para las pensiones alimenticias de adultos mayores, inició como tal con la administración del actual Presidente de la República, entonces jefe de gobierno del D.F. La verborrea insufrible del expresidente Fox , se traduce en una pesada lápida para el bloque opositor. De por sí, hace buen rato andan de capa caída. Con ese video, se los puede uno imaginar suplicando, !YA NO ME AYUDES COMPADRE,”
JESUS ARTURO DEL BOSQUE DE LA PEÑA/Opinión/Saltillo, Coah./ Junio 12 de 2023.

