
Los políticos siempre confunden tiempos, de nada sirve ganar un puesto electoral porque siempre se quiere más y tienen la mala costumbre de hacer campaña incluso a lo largo de sus mandatos.
El próximo año comienza otra batalla por puestos electorales y se les ha olvidado el actual. Han usado la pandemia como punto de partida para campañas electorales aprovechándose de la vulnerabilidad ciudadana y peor aún, sólo de la de su próximo padrón electoral que pueda llevarlos a la victoria.
Hoy, como siempre, los grupos vulnerables son divididos para la entrega de apoyos que generen votos a cada partido político; los puestos públicos son ocupados por fantasmas porque en estos momentos nadie realiza sus obligaciones públicas. No se enfocan a su responsabilidad de su puesto actual y nadie se salva.
No tenemos un ejemplo a seguir de responsabilidad política, incluso López Obrador sigue un camino que le permita que su partido gane futuros puestos electorales. El circo está en su máximo esplendor. Esta semana el tema fue la donación de cachitos para la rifa del momento.
Ya no les importa mostrar su cinismo en cada decisión tomada. Aunque ahorita la pandemia ha provocado tantas muertes se prefirió invertir en boletos para hospitales Covid que destinar ingresos a sectores a los que les ha quitado todo: desde estancias infantiles hasta grupos indígenas y albergues para mujeres víctimas de la violencia.
En México nadie está tomando la política de manera seria, sus circos y dramas son cada vez más comunes dejando de lado los temas importantes para los ciudadanos, no los de ellos, de lo contrario no tendríamos un contexto en donde sin iniciar precampañas ya se están haciendo de publicidad.
Basta ya de engaños. Todos buscan dibujar un escenario de buen trabajo y preocupación, de participación ciudadana, de empatía y luchas ajenas. Que común es escuchar posicionamientos en contra de un tema y luego aprovecharse de las situaciones diciendo que están a favor por una oportunidad electoral. Su visión solo les permite ver un padrón electoral, no ciudadanos.
Si ellos quieren seguirse engañando dejémoslos, dejemos que sigan derrochando su retórica y dinero pero no volvamos a escogerlos. Cada vez más ciudadanos abren los ojos y ya no permiten más engaños; no caigamos.
@Yulicg19
YULISSA CEDILLO GUADARRAMA / La Nacional / Toluca, Edo Mex. / Septiembre 11 de 2020.

