
Las primeras dos fases de la pandemia en México se han caracterizado en un inicio por pánico social, como lo compartí en una columna pasada, encontrábamos dos bandos: los que no creyeron en el Covid-19 y los que se ahogaron en fake news causando miedo a la sociedad.
Eso se esfumó.
Hace unos días entramos a la tercera etapa, la más difícil, la de mayor contagio y el pánico cambió. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México y el Gobernador del Estado de México han implementado nuevas medidas, algunas severas para detener el contagio, pero al salir a las calles, se observa que, para los ciudadanos, el hecho de salvar vidas se ha re direccionado a salvar su economía familiar.
Parte de las consecuencias es que se han perdido casi 300 mil empleos, la fuga de capitales no para y van cerca de 200 mil millones de pesos que se van fuera del país y los pronósticos sobre la economía mexicana indican que este año bajará entre un 6 y un 10 por ciento… crisis histórica para nuestro país.
Ciertas acciones engloban el uso de cubrebocas obligatorio, el hoy no circula, cierres de negocios no esenciales y sanciones por no acatar las órdenes de gobierno como multas y suspensiones tanto a ciudadanos (incluso por salidas innecesarias) como a empresas por seguir laborando.
El pánico económico está en su máxima expresión a tan solo días de que inició la tercera fase. Los operativos tanto de nivel municipal como estatal se han encargado de supervisar el cumplimiento de las medidas causando problemas y enfrentamientos contra los vendedores ambulantes y negocios no esenciales.
Este sector ha expresado que las medidas tomadas les arrebatan su forma de generar ingresos, y no solo ellos están preocupados, empresas han afirmado poder solventar salarios solo a finales de este mes; el desempleo sigue creciendo provocando un incremento en el trabajo informal, pues el término estimado del distanciamiento social estará a más de un mes de lo planeado.
Las acciones implementadas sonarán severas. La mayoría de los gobiernos han decidido sobreponer la salud de sus gobernados ante el problema económico, pero en esta fase, para generar un mayor control se tendrán que igualar estas dos cuestiones, re direccionar presupuestos para apoyar a grupos vulnerables y combatir el negocio informal así como el apoyo a la industria privada, situaciones no muy bien estructuradas por gobierno federal.
¿Será que cada entidad implementará nuevos planes para reestablecer su economía o solo asumirá el pensamiento de López Obrador?
Twitter:@Yulicg19
YULISSA CEDILLO GUADARRAMA / La Nacional / Toluca, Edo Mex. / Abril 24 de 2020.

