
Los escándalos de corrupción en procesos electorales son algo común en muchos países. Muy seguido muchos políticos buscan la manera de ganarse un puesto sea como sea. El caso de México no es diferente. Sin embargo, quizás hay elecciones que no hemos volteado a ver lo suficiente.
En muchísimas escuelas en el país, me atrevo a pensar que la mayoría, existen procesos de elección todos los años. Sociedades de alumnos, rey y/o reina de la escuela, jefes de grupo, etc. Estas elecciones, por alguna razón, son poco criticadas por lo que realmente representan: una pésima cultura electoral.
¿Por qué? Porque nos enseñan a elegir por las razones, a mi parecer, incorrectas. Elegir por apariencia física, elegir por popularidad, elegir porque me regaló más cosas, elegir porque hizo la mejor fiesta, elegir porque promete lo que quiero. Creo que a la mayoría jamás nos enseñaron que había que elegir a aquellos que buscan mejorar la escuela, a los que proponen lo que se necesita, a los que quieren el trabajo, no el puesto.
Y puedo entenderlo, son lecciones muy difíciles de aprender y quizás más difíciles de enseñar. Es un valor muy profundo el que tiene alguien que trata de votar responsablemente, ya sea en la primaria o en las elecciones presidenciales.
Por otro lado, tiene mucho que ver que quizás estos sistemas reproducen la política real, esa donde casi siempre se trata de poder en lugar de servicio. Esto es especialmente evidente en elecciones universitarias.
En muchas universidades, principalmente públicas, los partidos políticos suelen crear incubadoras de militantes donde el sistema de corrupción política se reafirma. Se reafirma en elecciones de sociedades de alumnos donde se roban votos, se inscriben al padrón personas ajenas a la carrera, se intimida y se amenaza por lo que debería ser una responsabilidad otorgada por los votantes, no un puesto ganado a través de lucha.
¿Cómo se soluciona esto? Se tiene que abordar desde varios puntos. Por un lado, las instituciones educativas deberían tomar un papel más responsable y activo a la hora de formar a los votantes del mañana. Por nuestra parte, los votantes debemos buscar escoger responsablemente. También serviría buscar nuevos modelos de elección y sistemas de rendiciones de cuentas, para que los estudiantes entiendan que los políticos deben dar resultados.
Lo más importante al menos para mí, es que tenemos que empezar a redefinir el perfil del político. El problema es que ser político no tiene nada que ver con hacer buena política, eso es lo que tenemos que cambiar.
Contacto vía twitter: @rubengerardon
RUBÉN GERARDO / Letras y pensares / San Luis Potosí, S.L.P. / 06 de septiembre de 2019.

