PEDRO CRUZ GONZÁLEZ / Pensamientos y Reflexiones / San Luis Potosí, S.L.P.
Un gobierno y una justicia que emanen del pueblo y para el pueblo, a eso le llamamos democracia y es el gobierno del hombre. Una justicia, unas leyes y unos principios que emanen solamente de Dios; ese es el gobierno de Dios.
Hay un principio de fe que dice que, Dios nos creó a nosotros y no nosotros a nosotros mismos. Es en pos de la democracia que los hombres nos dividimos, y nos atacamos, y nos ofendemos, y hasta nos matamos los unos a los otros y de paso, sacamos a Dios de la jugada. Es por la democracia, traducida en política, que los hombres luchamos día con día, buscando la supremacía de unos sobre otros, y de paso, sacamos a Dios de la jugada.
Es por la democracia, que las leyes, los principios y el gobierno de Dios, los hemos omitido de una manera perniciosa y fatal y en lugar de amarnos, nos estamos acabando y nos estamos extinguiendo los unos a los otros, y así, el gobierno democrático del hombre se corrompe y se pervierte más cada día. Sin dar cuenta de ello, nos hemos quedado inmersos en esta corriente y fatalmente nos dejamos arrastrar por ella, sin darnos cuenta que no todos los caminos, ni todas las corrientes conducen a Dios…tal vez a Roma, más no a Dios.
Hay caminos que al hombre le parecen de luz, pero su fin es camino de muerte.
Queriéndole imprimir a su vida una imagen de Dios, el hombre democrático dice profesar alguna religión, lo hace quizás para esconder tras ella los errores y tratar de lavar en ella las culpas y las inmundicias humanas; pero la religión no es Dios y a Dios lo seguimos dejando fuera y de esta manera seguimos avanzando hacia la propia destrucción; el hombre continua siendo el lobo del hombre.
Dios por su parte, es el caballero de la palabra que siempre ha sido y por ello sigue respetando la voluntad y el libre albedrío otorgados a cada hombre para que este pueda decidir y forjar su propio destino, sobre todo su destino eterno; Dios es paciente en esperar que el hombre de cuenta de sus errores y se vuelva al Dios y creador de todo lo que existe.
Dios espera que el hombre comprenda que hay uno solo camino para volverse él y que solo él tiene un destino eterno de bendición para todo hombre y no solo eso, sino que mientras se encuentre existiendo aquí en la tierra, él desea que el hombre sea prosperado en todas las cosas que haga y que tenga salud, así como prospera su alma. El deseo de Dios es que el hombre aprenda a reinar en esta vida y esto se logra solamente recibiendo de él la abundancia de su gracia y del don de su justicia; esto es, conociendo su voluntad y haciéndola y estando voluntaria y nunca forzadamente, bajo el régimen antidemocrático del gobierno de Dios.
Busquemos a Dios mientras puede ser hallado; ahora que el tiempo sigue siendo propicio; busquémosle por el camino santo y puro que él mismo preparó pata todo hombre; ese camino es Jesús, el amado Hijo de Dios. Dios te bendice.


