RELACIONADOS

Querer Bonito

LORENA PURATA / Expresiones / San Luis Potosí, S.L.P.

Hace algunos días escribí en mi muro: “Hoy comprendo que este es el mejor momento de mi vida, donde tengo la capacidad de elección. Hoy no me dejo convencer por nadie; lorena-purata-2-130x90si ya he decidido estar conmigo acompañada de un buen libro y una taza de café lo disfruto, antes la soledad asustaba.

Hoy, si quiero ir a ver a alguien para compartir un buen momento y una buena charla, así sea en taxi, en mi auto o caminando, pero llego.

Hoy te puedo compartir que a pesar de mi pasado, de las miles de lágrimas, hoy sólo me preocupo por mi presente y si es recto, honesto y lleno de amor, mi futuro será maravilloso. Hoy tengo sueños, metas, encuentros; hoy no sólo estiro la mano para pedir, hoy la extiendo para levantar al que está caído, así como algún día alguien me la extendió a mí.

Hoy no quiero acomodar a las personas; si quiero hacer algún acomodo, lo hago en mi vida o en mi casa, y vaya que siempre hay algo que acomodar.

Hoy sé, que se puede querer bonito, sin posesiones, sin ataduras, sin promesas, solo querer bonito.

Hoy sé que la mejor pastilla para dormir es un corazón agradecido y una conciencia tranquila.

Al escribirlo, una personita me preguntó ¿Cómo es querer bonito? Y esa pregunta es el motivo de mi siguiente escrito.

Por mucho tiempo debo confesarte que no sabía querer, no quiero decirte que hoy soy una experta en hacerlo, lo único que sé es que ahora para mí, QUERER no duele. Me doy cuenta que no soy dueña de absolutamente nadie. Nadie es mío, nadie me pertenece. No estoy en competencia con nadie, ni busco personas para obtenerlas como trofeo. Hablo del amor en general, no sólo del amor de pareja.

Tiempo atrás, como no sabía cómo quererme, definitivamente era obvio que querer a los demás se convertía en el mayor de los retos: los quería, más sin embargo dolía, quería de una manera totalmente equivocada.

Por ejemplo, el amor a mis hijos: un amor exageradamente sobreprotector, evitándoles cualquier tipo de caída; imagina los adolescentes que estaba formando, llenos de inseguridades, de miedos, en algunos episodios de mi vida pasada, ellos parecían los adultos y yo la hija, ya imaginarás; más sin embargo, enderecé el rumbo, hoy por hoy son dos «adultitos» muy responsables y trabajadores, los amo como nada en el mundo, por eso fue que aprendí a decirles un NO a tiempo.

Relaciones de pareja: siempre insegura, celosa, no me daba mi valor, exigía lo que ni siquiera yo misma daba. Pensaba que la persona con la que estuviera tenía la obligación de mi felicidad. Quería que actuaran del modo que yo o mis necesidades lo exigían.

En las amistades no era muy diferente, siempre esperando también que actuaran en mi beneficio; no puedo comprender como reaccionaba así, la explicación que encuentro es que no tenía amor propio.

Mi relación con Dios también era pésima, porque sabrás que también le exigía ser feliz, sin poner ni siquiera mi vida en sus manos. Yo pretendía seguir manejándola y obvio cuando las cosas no me salían, el culpable era Dios, o la pareja en turno, o los hijos, los hermanos, los amigos, todo mundo menos yo. No sé porque pensaba que mis decisiones eran acertadas.

En fin…Volvamos a esto de querer bonito, primero, esto no es un manual, es sólo mi experiencia. Decido poner cada día de mi vida en manos de Dios y le pido que me guíe. Segundo, respeto las decisiones y acciones de los demás, aunque hablando de los hijos, siempre doy mi punto de vista y ya ellos decidirán.

Con mi pareja, decidí dejar de ver todos sus defectos y vieras que cada día me maravillo de sus cualidades. Dejé de exigir palabras dulces, detalles, cariños y ahora que dejo de exigirlos es cuando más los recibo.

Las amistades…éste es un punto en el que deseo hacer una reflexión más extensa: imagina la cantidad de personas que han pasado por mi vida si ya tengo 45 años, pero bueno, la edad no es el punto, pero si las hermosas experiencias que recientemente tengo con personas totalmente diferentes a mí, desde la edad, gustos, vida espiritual, profesión, no acabaría si menciono a todas, pero hay personitas con las que comparto mis horas laborales, una mucho más joven que yo, pero con un corazón de oro, todos los días me prepara mi cafecito, TE QUIERO PATITA.

Otra personita más, que me hace el día todas las mañanas aquí en el trabajo y es mi «chaparrita» adorada, me lava mi taza todos los días.

Iliana, no podría dejar de mencionarte con tu constante apoyo para mis clases y tu aprendizaje sobre la fortaleza y el amor de hermanas. Cabe mencionar el gran amor, admiración y respeto de mis hermanos a mi madrecita; los amo con el alma. En fin me faltarían hojas para agradecer la existencia de tantas y tantas personas en mi vida. Personas que tiempo atrás no se me hubiera podido ocurrir que transitarían conmigo y hoy las tengo.

GRACIAS DIOS por tantas bendiciones y así como ellas, muchas más que hacen que mi vida, mi día valga la pena, pero sabes porque??? Porque así lo he decidido.

Ver lo hermoso en las personas, dejar de juzgar, aceptar, bajarle dos rayitas como me diría ese Señor maravilloso que cuento en otros escritos y que va a mi lado en este caminar, enseñándome que se puede vivir diferente, que se puede vivir en paz y plenamente feliz.

No espero, dicen que esperar duele, solo vivo y disfruto HOY. Dejé de intentar cumplir tantas expectativas que pensaba era mi obligación y por fin decido ser YO, no era tan difícil, pero insisto lo principal ha sido poner mi vida en manos de Dios. Lo hago todos los días, a veces se me olvida, y aunque ya haya pasado la mañana, lo hago, porque segura estoy que Dios es el único que jamás equivocará mi rumbo.

Y tú….¿Quieres querer Bonito? Pon tu vida en sus manos.

Dios te Bendice

LA BRECHA
LA BRECHA - Información Puntual

POPULARES

article .entry-content p, article .entry-content ul li { text-align: justify; }

Descubre más desde LA BRECHA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo