DANIEL RODRÍGUEZ / Casa de cartas / San Luis Potosí, S.L.P.
Durante el transcurso de la semana pasada los diputados locales, esta vez encabezados por Guadalupe Govea Arcos, quisieron hacer de las suyas, intentaron ser una carga más para las arcas de pensiones
del estado, tal como si fueran trabajadores afiliados a éste organismo.
Sin embargo, los diputados han decidido, al estilo de Crisógono Sánchez Lara, recular y lavarse las manos respecto de acceder a una pensión para ellos, el gobernar, alcaldes y otros funcionarios, pero bien valdría que le dieran una revisión a la Ley de Pensiones del Estado, y no sólo se desdigan de pretender una ingreso para cuando se les acabe el trienio o sexenio.
Las arcas de pensiones del estado se encuentran en números rojos, tal vez malos manejos o alguna cuestión escabrosa con la administración de los recursos, para muestra se encuentran los profesores del sistema de telesecundarias, quienes hace, aproximadamente dos años, iniciaron sus primeras jubilaciones, esto después de laborar por más de 30 años al servicio de la educación en San Luis Potosí.
Han cotizado en pensiones a lo largo de su vida laborar, pero, gracias a una modificación que hicieron los diputados locales, el director de pensiones y los sumisos dirigentes sindicales, los profesores son objeto de un descuento del 10% sobre su pensión, esto con la justificación de recapitalizar al organismo estatal.
La dirección de pensiones del estado escuda el descuento en que es de común acuerdo con los dirigentes sindicales, y que el descuento es voluntario, sin embargo esto no es verdad.
Cuando un profesor hace sus trámites de jubilación, se le obliga a firmar un documento donde acepta el descuento, cuando se niegan a firmar les dicen que no lo firmen, pero que no se les entregaran sus documentos, es decir, tarjeta de nómina y documentos personales que acreditan la jubilación.
En la opinión de éste escritor, eso se llama presión e intimidación. Ojalá los diputados que pedían una pensión por sus tres años de trabajo, modifiquen la Ley de Pensiones y dejen de lado el abuso a profesoras, quienes fueron las primeras en jubilarse, y de los maestros que ahora lo hacen, y les regresen el dinero que ya trabajaron por más de 30 años de servicio.
Esto es un entuerto que se hizo en lo obscurito, es necesario que a plena luz lo compongan y dejen de perjudicar a quienes de verdad trabajaron y dejaron atrás a sus familias, todo por llevar educación y alegría a los rincones más alejados del territorio potosino.
Sota y rey de oros.
Twitter: @LDanielRV

