Por Claudio De la Llata / Puebla Pue.
Tras el último fin de semana que acaba de concluir, en la capital poblana se vive un clima de tensión, por los incidentes que se han presentado, que seguramente influirán en los resultados de las votaciones del próximo 5 de junio, en donde se renovará el poder ejecutivo del gobierno del estado.
Todo inició el pasado viernes 27 de mayo cuando en el sindicato de los electricistas (SUTERM), se dieron cita el líder sindical Víctor Manuel Carreto, su militancia sindical y la candidata del PRI, Blanca Alcalá Ruíz, lugar en el que la candidata del tricolor declaró enfática: “yo sé que 600 días de gobierno, puede parecerle muy poco tiempo para cualquier político, pero son 600 días de una pesadilla en el gobierno que para los poblanos ya es tiempo de que acabe”.
Posteriormente Tony Gali Fayad, empezó a declarar en sus mítines el día sábado que “lo poblanos debemos impedir a como dé lugar, que regrese al poder Mario Marín”; al tiempo de que el diario nacional “El Financiero”, publicara una encuesta en la que ponía a Blanca Alcalá en un margen de distancia y desventaja del 4%, muy arriba de las encuestas que se habían publicado antes en el mismo rotativo.
Luego de lo anterior, los nervios pusieron al equipo de Tony Gali Fayad, algo menos que nerviosos y el pasado domingo 29 de mayo, un fuerte operativo policiaco desplegado en la capital poblana, concretamente a las márgenes de la junta auxiliar de San Francisco Teotimihuacán, dieron como resultado, que muchos de los camiones que trasladaban a los simpatizantes de Blanca Alcalá a su cierre de campaña; fueron ilegalmente retenidos por las fuerzas del orden, hecho que obligó a los organizadores a suspender el evento, en tanto el candidato del PAN Antonio Gali Fayad, hacía lo propio en el pequeño estadio de beisbol “hermanos Serdán”; asunto que no quedó ahí pues lo ánimos se caldearon y el coordinador de campaña de Blanca Alcalá,el diputado federal Alejandro Armenta Mier, procedió a tomar la carretera México-Puebla a la altura del puente de la María y efectuó una marcha desde el punto referido hasta la entrada a Puebla por el estadio Cuautemoc, para dirigirse a casa Puebla, residencia oficial de Rafael Moreno Valle Rosas, dónde junto con el presidente estatal del PRI, Jorge Charbel Estefan Chidiac, y el delegado del comité ejecutivo nacional del PRI Rogelio Cerda Pérez, así como el ex presidente del cde del PRI, el diputado local Pablo Fernández del Campo, entre muchos otros; clausurar simbólicamente la residencia oficial del ejecutivo estatal.
Tras los hechos, Blanca Alcalá se declaró en “resistencia civil pacífica”, y se dijo agredida por el gobierno del estado, que ante las evidencias públicas de esto, y lo apretado de las preferencias electorales, hacen que se vislumbre con mucha mayor claridad, una judicialización del proceso electoral en el estado, que pudiera estar muy cerca de ser un proceso con una presencia sostenida de violencia.

