Por Belit A. Bujaidar/ Fotos Omar Javier Gallegos/ México, D.F.
En medio de intensas protestas y de cientos de policías resguardando las instalaciones del Senado de la República, las fracciones políticas en la cámara alta confrontaron sus posturas respecto de el proyecto de dictamen de reforma energética que se discute en comisiones. La sesión se suspendió y reanuda hoy lunes.
Adentro, en la sesión, la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en voz del senador Alejandro Encinas Rodríguez, señaló que el gobierno de «coalición conformado por el PRI y el PAN pretende hacer de la política energética un gran negocio». Y afuera, en Reforma y las avenidas aledañas, cientos de ciudadanos se manifestaron como podían: desde pegar cartelones con leyendas alusivas al rechazo a las reformas de Pemex, quemando piñatas de judas con empresas petroleras, hasta golpear con martillos, piedras y palos, las estructuras con las que protegen las instalaciones del Senado de la República.
En la reunión de las comisiones de Estudios Legislativos Primera, Energía y Puntos Constitucionales, expuso que el proyecto de dictamen se trata de una contrarreforma que rompe con una base fundamental del pacto social establecido en la Constitución de 1917, «y por ello va a enfrentar y a dividir a los mexicanos».
«Es una contrarreforma impune a la visión de una parte de la sociedad, la del dinero, la del privilegio, la que detenta el poder público y el poder económico de este país», señaló el legislador.
Aseguró que en el Artículo 4 transitorio se establecen modalidades de contratación nuevas como el contrato de servicios, producción compartida, o de licencias para llevar cabo las actividades de exploración y extracción del petróleo que se mantienen hasta ahora, como funciones estratégicas del Estado.
Encinas Rodríguez alertó que con las modificaciones que se pretenden hacer a la Constitución, también se le da la facultad a los particulares de exportar petróleo nacional, «actividad reservada exclusivamente a la nación».
En contraparte el senador Daniel Amador Gaxiola expuso que la reforma energética pretende ser «un verdadero acuerdo nacional que dé certidumbre al ciudadano, ponga a México en el entorno internacional y en competencia global».
Al calificar de difícil hablar de una reforma constitucional en materia energética, subrayó que «los hidrocarburos son y seguirán siendo de los mexicanos y, por lo mismo, en ningún momento se pone en riesgo la soberanía nacional».
«Mantenerse anclados como hasta ahora y no dar los pasos hacia el desarrollo del país, eso sí sería traición a la patria», subrayó el senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en respuesta a las acusaciones de legisladores perredistas.
El panista Jorge Luis Lavalle Maury destacó que se lleve a cabo este debate, «pues no tiene ni días, ni semanas, ni meses, es un debate que tiene años y al día de hoy todo esto debe ayudarnos a todos a construir la mejor reforma energética que este país necesita».
«Aquí nadie, nadie habla de privatizar a Petróleos Mexicanos (Pemex), de privatizar al petróleo, creo que la principal coincidencia que tenemos es precisamente el no hacer cosa alguna», indicó.
El senador del Partido Acción Nacional (PAN) argumentó que el objetivo principal de esta reforma es generar confianza, certidumbre no solamente a los involucrados en el sector energético sino a todos los mexicanos.
Dijo que la propuesta panista representa un modelo energético, «vamos mucho más allá de hablar a una modificación a la Constitución, mucho más allá de crear o modificar leyes secundarias, sino un modelo energético que funcione, que dé resultados para México».
La sesión se suspendió entrada la noche y programaron reanudarla este lunes 9 de diciembre.












