- ** La presidenta del DIF Municipal de Matehuala presentó el Segundo Informe de Resultados.
Matehuala, S.L.P. / Redacción / Octubre 29 de 2026.- Los resultados que presentamos son una razón más para continuar, para trabajar con el corazón, el alma y con la convicción de que se puede construir un Matehuala mejor para las familias, los niños y las personas que necesiten una oportunidad. Un Matehuala donde nadie se sienta solo, donde las diferencias sean respetadas y la solidaridad nos una, manifestó la presidenta del DIF Municipal, Zoraira Hernández de los Reyes.

Este jueves presentaron los resultados del área humana del Ayuntamiento de Matehuala, el DIF Municipal, de lo realizado de octubre del 2025 a septiembre de 2026, de la labor que transforma vidas y devuelve sonrisas, de los programas y apoyos que llegaron a quienes más lo necesitan.
En el inicio del informe la presidenta citó Salmos 107 versículo 1: den gracias al Señor porque Él es bueno, su gran amor perdura para siempre. “Quiero dar gracias a Dios por la oportunidad de servir, darme la fortaleza de seguir adelante y permitirme ser parte de una labor que transforma vidas.

En este segundo año visitaron las comunidades más alejadas del municipio para acercarles a los habitantes servicios como brigadas médicas, medicamentos gratuitos, anteojos, limpiezas bucales, asesoría legal, atención nutricional y el programa Juntos Fortalecemos tu Alimentación, “sabemos que la distancia, falta de recursos y dificultades para trasladarse son obstáculos para recibir atención, nuestro trabajo es acercar los servicios, porque cuando se trabaja con amor los resultados llegan al corazón de las familias”, reconoció la presidenta del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF.

Entre las acciones más destacadas fueron las 43 mil 909 terapias ofrecidas en la Unidad Básica de Rehabilitación, 192 personas beneficiadas con aparatos funcionales y la entrega de 50 aparatos auditivos, entregaron a 2 mil 700 niños y jóvenes mochilas en primarias y telesecundarias rurales, mil 62 pequeños recibieron juguetes, 240 personas se beneficiaron con cursos y talleres y brindaron 126 atenciones psicológicas.
Con la certeza de que servir significa mirar a los ojos, escuchar con el corazón y entender que detrás de cada ayuda hay una historia que merece ser atendida con dignidad, respeto y amor, la visión de Hernández de los Reyes llegó a cada rincón de Matehuala para que nadie se sienta solo, “detrás de cada apoyo hay una familia que encuentra un poco de alivio y una nueva razón para tener esperanza y es esa la esencia de nuestra labor, hacer que la ayuda llegue a quien más lo necesita y nadie se sienta solo y olvidado”, recalcó Zoraira.

Entre el trabajo realizado, impulsaron la atención a niñas y niños con autismo y déficit de atención, reconocieron que cada infancia es diferente, que cada pequeño tiene sus tiempos y capacidades y que todos merecen oportunidades para desarrollarse plenamente y para fortalecer los servicios brindados por el DIF esta semana cumplieron uno de los compromisos que las familias matehualenses solicitaron, la construcción del Centro de Desarrollo Comunitario para la Atención de Niñas y Niños con Neurodivergencias.
“No se trata que los niños tengan que cambiar para encajar en el mundo, se trata de que nosotros construyamos un mundo más comprensivo, accesible y respetuoso de sus diferencias, ese es el futuro por el cuál vale la pena trabajar”, abundó Zoraira Hernández.

La presidenta del DIF agradeció a su equipo de trabajo, a las personas y empresas que donan al Sistema Municipal, a todos quienes colocan un granito de arena para que las familias tengan un respaldo, “para algunas personas esa ayuda puede significar un día más de tranquilidad”, indicó.
“La solidaridad no depende del tamaño de lo que damos, sino del amor con el que lo compartimos”.

En un informe con sentido humano y emotivo, Zoraira reconoció a quienes le inculcaron valores, sus padres; a quienes le dan la fuerza para construir un mejor futuro para Matehuala, sus hijos; y a quien le da el valor para seguir cuando el camino no es fácil, su esposo.
A sus padres: “Lulú y Rey, gracias por los valores que sembraron en mi, por enseñarme la importancia de la honestidad, de la responsabilidad y el servicio a los demás, gran parte de lo que soy y que hoy puedo ofrecer tiene sus raíces en las enseñanzas que recibí de ustedes. Los amo”.
A sus hijos: “Raúl, Rodrigo y Ricardo, gracias por ser una de las razones más grandes de mi vida para seguir adelante, ustedes me inspiran a trabajar por un mejor presente y un mejor futuro para nuestra niñez porque deseo que vivan en una sociedad más humana, más solidaria y llena de oportunidades. Gracias por su paciencia, cariño y comprender el tiempo y entrega que esta responsabilidad que exige”.

A su esposo, el alcalde de Matehuala, Raúl Ortega: “gracias por acompañarme, por ser mi apoyo, por caminar a mi lado, por estar siempre presente, por alentarme y recordarme en los momentos de mayor exigencia la importancia de seguir adelante con convicción y con el corazón en el lugar correcto. Gracias por ser mi fortaleza cuando el camino se vuelve difícil y compartir conmigo la satisfacción de saber que cada esfuerzo puede cambiar la vida de alguien”.

Así, con el valor que cada miembro de la familia tiene y el entendimiento de que cada integrante aporta algo de provecho en la vida de las personas, el DIF Municipal apoya a madres, padres, abuelos, niños, niñas y jóvenes que buscan un refugio y que necesitan un respaldo para desarrollarse y salir adelante.

Hoy, refrendo mi compromiso de seguir trabajando con el corazón, con el alma y con la firme convicción de que podemos construir un Matehuala mejor para nuestras familias, para nuestros niños y nuestras niñas y para las personas que necesiten una oportunidad. Un Matehuala donde nadie se sienta solo, donde las diferencias sean respetadas, donde la solidaridad nos una y donde las familias sean siempre una prioridad. Que Dios bendiga Matehuala, que bendiga a cada una de sus comunidades, a quienes trabajan todos los días por el bienestar de los demás, finalizó Zoraira Hernández de los Reyes.

