
Después de 70 años de sequía, los rojinegros del Atlas son campeones del fútbol mexicano, en un Estadio Jalisco repleto y con marcador en contra.
Marco Antonio Ortiz Nava fue el árbitro designado para impartir justicia en este duelo al que los esmeraldas llegaron con ventaja tras el triunfo en la ida por tres goles a dos.
Después de tiempos extras y una tanda de penales cardiacos, una maldición de 70 años sin título terminó, la meta no estuvo fácil, llegaron a Guadalajara con una desventaja del marcador, ya que cayeron 3-2 ante León en el Estadio Nou Camp el pasado jueves, situación que complicó la ilusión de terminar con la sequía.

Pese a todo, tuvieron lo necesario para mostrar por qué fueron el segundo mejor equipo de la fase regular. Si bien la presión puede pesarles, el jugar en casa y con su gente puede ser uno de los aspectos más positivos, pues lo que pase en las gradas será determinante para encaminar el partido en el tema anímico.
En cifras históricas, Atlas cedió la racha mas larga sin ser campeón en la Liga MX al conjunto de Puebla, quienes ostentan 31 años sin salir campeones, posteriormente está Necaxa con 23, Toluca con 11 y después los Pumas con 10 años sin levantar la copa.
La final arrancó con sólo nueve jugadores mexicanos en la cancha. Atlas alineó con seis futbolistas nacionales, mientras que León presentó a tres mexicanos. Previo al silbatazo inicial, los aficionados en el estadio cantaron “Volver, Volver”, como parte del homenaje a Vicente Fernández, quien falleció horas antes de la final. Alejandro, hijo de Vicente, sería el encargado de cantar el himno, sin embargo, canceló para despedir el cuerpo de su padre.

Atlas pudo marcar el primer gol en el primer tiempo con Quiñones en un mano a mano con Rodolfo Cota, a quien venció con un globito, sin embargo, el esférico pegó en el poste, tras un despeje preciso e inteligente de Camilo Vargas.
Fue a los 54 minutos cuando cayó el primer gol y el Jalisco explotó gracias al capi Aldo Rocha, fue la jugada que le dio vida a los aficionados del Atlas surgió después de un disparo machucado, que se convirtió en un centro a Rocha, quien desvió el balón a sólo unos cuantos metros de Rodolfo Cota.

El gol quedó en incógnita durante cuatro minutos, mientras se revisaba un fuera de lugar, que finalmente fue descartado en el VAR y el gol se dio por válido.
Con el partido más abierto, ante la necesidad del León por marcar, Atlas encontró la jugada del título a 10 minutos del final, tras un jugadón de Christopher Trejo, quien hizo dos recortes en el área para fabricar un espacio y sacar un disparo que pegó en el travesaño.
El rebote le quedó a Edgar Zaldívar a centímetros de la línea de gol y sin portero, pero el jugador del Atlas remató mal con la cabeza y esférico no fue ni a portería, por lo que Cota pudo recuperar el esférico, de modo que la jugada del campeonato terminó en un osote, por lo que fueron necesarios los tiempos extra, en los cuales Emmanuel Gigliotti fue el gran ausente tras ser expulsado en tiempo agregado tras una decisión sumamente polémica.

Después de que el marcador global permaneciera empatado en los tiempos extra, Atlas y León se fueron a penales, y regresó el fantasma de aquella tanda de 1999 en Toluca, donde los rojinegros cayeron en muerte súbita.
Sin embargo, en casa fue diferente gracias a los dos penales atajados por Camilo Vargas y el que acertó Julio Furch, quien se convirtió en el héroe del equipo rojinegro.
La última vez que la Franja alcanzó el trofeo mayor fue en la temporada 1989-90. El plantel estaba conformado por jugadores de la talla de Pablo Larios, Jorge Aravena, Carlos Poblete, Sergio Almaguer, Roberto Ruíz Esparza y Chepo de la Torre. Todos ellos estaban dirigidos por Manolo Lapuente y vencieron en la final del torneo a la U de G por un marcador global de 6-4.


