
La selección mexicana de futbol derrotó apuradamente a Panamá en el Estadio Azteca. De verdugo a héroe, fue como la afición catalogó a Raúl Jiménez, ocho años después de que el delantero rescató al Tricolor, también contra Panamá, pero en esta ocasión rumbo a Catar 2022.
Raúl Jiménez salvó nuevamente a la selección nacional en la eliminatoria para el Tricolor, con un penal que es su especialidad, y derrotó a una Panamá que pudo robarse los tres puntos del estadio Azteca.

En el recuento de la selección mexicana, se mantienen los gritos de «¡Fuera Tata!», se pierde a Héctor Herrera para el juego contra Estados Unidos e Hirving Lozano de nuevo vuelve a salir lesionado. En general hubo más lamentos que festejos, dado que México vivió un primer tiempo lleno de imprecisiones.
‘Tata’ Martino tendrá el argumento de que ganó los siete puntos que se le pidieron al inicio de la fecha FIFA de enero y que pudo vencer en Jamaica, además de ganar el juego «clave» contra Panamá. Lo malo es que su equipo no convence, ni a los dos mil «invitados» de la Federación Mexicana de Futbol, que tuvieron que ser callados con el «Cielito Lindo» al terminar el compromiso.

Panamá desperdició la oportunidad de salir del repechaje y provocar el bochorno de México, porque en el primer tiempo falló cuatro oportunidades frente al arco de Guillermo Ochoa y en el segundo falló en la defensa.
La solución al cerrojo estuvo en un penal y en el aclamado Raúl Jiménez, que hizo olvidar a un criticado Rogelio Funes Mori. Desde los 11 pasos apagó el hervidero que se estaba convirtiendo la prueba contra Panamá.
“Sería revisable por lo menos el panlti, pero en un Panamá vs. México es lo que toca, hay que seguir y esperar mejores momentos. Sabíamos la exigencia de México, que tenia que ganar por lo civil o lo criminal y lo consiguieron. Estuvimos tú a tú con México en el Azteca», declaró el director técnico de Panamá, Thomas Christiansen, al final del encuentro.


