- ** Se ha ido levantando un padrón de acosadores.
- ** Las estaban amenazando con expulsarlas de la Universidad.
- ** La Suprema Corte de Justicia de la Nación dice que los tendederos son un mecanismo de visibilización de la violencia de género.
- ** Un docente que extorsionó a su estudiante pidiéndole un porcentaje de la beca.
La catedrática universitaria, Verónica Aguilar expuso que, de 2019 a la fecha existen más de 200 casos de violencia al interior de la Universidad Autónoma de Zacatecas sin ser atendidos, aseguró que existe una justicia selectiva que deja en desprotección a las víctimas.
Como integrante del Grupo de Acompañamiento a las Mujeres de la Comunidad Universitaria, colectivo, formado por docentes y trabajadoras, ofrecen apoyo y han recibido numerosas denuncias, principalmente relacionadas con violencia docente e institucional.
Detalló que cuando surgió la campaña internacional Me Too, en la universidad un grupo de estudiantes creó una cuenta en lo que antes se conocía como Twitter, abrieron esa cuenta específica para recibir denuncias contra acoso y hostigamiento sexual y empezaron a recibirlas.
Sin embargo, tuvieron que cerrarla porque ya las había detectado y las estaban amenazando con expulsarlas de la Universidad si no la cerraban.
La catedrática indicó que con dicha información comenzaron a darle seguimiento: “y bueno, si algo teníamos claro es que la situación era real, el problema existía, porque en esas mismos denunciados pues yo ubicaba incluso algunos que fueron acosadores cuando yo era estudiante, míos y de mis compañeras”.
Fue cuando decidieron anunciarse públicamente como grupo de acompañamiento y empezaron a recibir denuncias, solicitudes de apoyo y encontraron varios hallazgos, como, por ejemplo, que la defensoría universitaria, en el mejor de los casos, emitía sólo una recomendación, y, como no son vinculantes, la autoridad las guardaba en el cajón.
Entonces, precisó, la única salida o la única alternativa que seguían teniendo las estudiantes, pues era la denuncia pública, a través de los tendederos.
Explicó que, los testimonios que tienen de los estudiantes es que los docentes llegaban de manera violenta a intentar arrebatarles los tendederos para impedir que los hicieran, les llamaban a la dirección otra vez con la amenaza de que las iban a expulsar que estaban cometiendo un una acto grave.
Verónica Aguilar detalló que el grupo de acompañamiento ha ido levantando un padrón de acosadores, de los casos que han acompañado, de los tendederos, de los casos que se han mostrado y también de las denuncias en redes sociales.
Sostuvo que están a la espera de que la normatividad en el estado sea armonizada para que estos padrones puedan hacerse públicos, de no ser así, que sean dados a conocer ante las instancias correspondientes para darle seguimiento en casos de denuncia.
Destacó la publicación de que una tesis esté aislada, que se acaba de publicar en agosto pasado, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación dice que los tendederos son un mecanismo de visibilización de la violencia de género y un ejercicio de la libertad de expresión.
Esto se convierte en una herramienta legal ante la omisión de las instituciones de no atender y ya con este mecanismo o con esta tesis, lo que sí se puede exigir a la institución es que actúe en aquellos casos de que un mismo nombre aparezca año tras año, o semestre tras semestre, debe atenderse.
La cuenta de Twitter se cerró en 2019 o 2020, pues las alumnas fueron amenazadas, ya que, las autoridades universitarias aprovecharon la conexión que tenían en ese tiempo con el C4 de la Secretaría de Seguridad Pública estatal para ubicarlas y amedrentarlas.
Destacó que hubo dos recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas que tampoco fueron atendidas.
Reiteró que de 2019 a la fecha se han acompañado más de 200 casos entre asesorías, inicio de denuncias y otras acciones, aunque no todos han sido por acoso y hostigamiento sexual, pues de estos han sido aproximadamente un 30 por ciento, pero ninguno ha recibido sanción ni por violencia docente, de género, institucional, ningún generador de violencia ha tenido una sanción al interior de la universidad.
“Y algo que yo sí quiero resaltar, Miriam, es que confunden las autoridades porque si no es que no hay denuncias, pero no tienen que esperar a que haya denuncias cuando ellos pueden iniciar procesos administrativos internos”, agregó.
La autoridad tiene toda la libertad de iniciar un proceso administrativo interno, si la estudiante o la compañera universitaria decide no ir afuera, no tienen que esperar a que a que vayan afuera para ellos poder actuar ni tienen que esperar a ver cómo lo sancionan afuera para ellos ver a ver si sancionan adentro.
Es, creo, que eso es donde estamos teniendo el máximo atorón. Nosotros siempre hemos declarado que hay justicia selectiva dentro de la universidad. La resolución se da para proteger al agresor y no a la víctima; a la víctima es a la que se le mueve de lugar, se le cambia de grupo, de horario, incluso está de programa y ya a ellos no se les ha tocado.
Ha habido casos como el que la víctima es obligada a seguir conviviendo con su agresor; funcionarios que han sido señalados por hostigamiento sexual y hubo una protección total que jamás los destituyeron del espacio.
Este tipo de casos, al no haber sanción deja la posibilidad de que los violentadores puedan postularse nuevamente para ser funcionarios en la administración central.
Otro caso fue el de un docente que extorsionó a su estudiante pidiéndole un porcentaje de la beca, cuando ella, además de ser estudiante, pues ya era mamá, estaba embarazada y además y la obligó a firmar un acuerdo de que tenía que entregarle un porcentaje de la beca; este caso de extorsión está pendiente desde 2022 en la Fiscalía General de Justicia del Estado.
La de la voz, fue amenazada de muerte hace un par de meses debido al activismo de acompañamiento a víctimas de violencia al interior de la máxima casa de estudios; existe una denuncia penal ante la FGJEZ y hasta el momento, aunque se tiene plenamente identificado al agresor, no se ha actuado en consecuencia.
Finalmente agregó algo que es de especial atención en este momento que es la violencia digital y mediática, porque está dirigida y focalizada hacia las mujeres que denuncian, hacia quienes han levantado la voz y no lleva más que el único objetivo de demeritarlas, de poner en duda sus dichos y de cuestionarlas para poner en duda su credibilidad y eso también ya lo han denunciado
“Hasta este momento, Miriam, tenemos ya aproximadamente 29 expedientes de páginas y de personas reales pero que al verlas, ya en conjunto con todo ese discurso de odio pues se vuelve ya impresionante el asunto, se vuelve algo impactante; y las autoridades no hacen nada por esta esta falta del tipo penal”.

