
Teposcolula, Oaxaca / 10 de enero de 2023.- El 25 de septiembre del 2015 decretaron a Teposcolula como Pueblo Mágico, solamente este pueblo de la Mixteca Oaxaqueña se caracteriza por tener esta distinción, en él puede trasladarse hasta el siglo XVI al adentrarse en la Capilla Abierta, única en el mundo por su estilo gótico renacentista y es posible apreciar el segundo atrio más grande del mundo, sólo por debajo del Vaticano.
La Capilla Abierta es el principal atractivo turístico de este pueblo mágico, fue edificada por los dominicos y se convirtió en una de las más importantes de la región. En la evangelización las capillas se construyeron para celebrar eventos religiosos al aire libre de la población indígena.
En Teposcolula también hay una iglesia y un exconvento que edificaron en el mismo siglo.
La Casa de la Cacica fue el palacio donde vivió la última reina de la cultura mixteca, ahí ella fungía como intermediara para que los indígenas pagaran su tributo a España. Hoy es una biblioteca y centro cultural para niños.

Existe un hospital de indios de la santa Veracruz donde la realeza de aquel tiempo iba a curarse de sus enfermedades.
Además, en el Palacio Municipal hay un reloj en funcionamiento, donado por Porfirio Díaz y traído de Francia.
Y si de deportes se trata, hay senderos para los turistas aventureros, las calles empedradas y empinadas, lo mantendrán con buena condición física. Teposcolula cuenta con parajes, rutas para los amantes de las bicicletas y senderismo.
El pueblo mágico ofrece una actividad prehistórica a los visitantes “La Batalla”, que consiste en una pelota de lumbre arrastrada por el piso, se juega como si fuera hockey, este juego prehispánico era uno de los atractivos del siglo XVI, los turistas tienen la opción de apreciar el partido o jugar y ser parte de él.
Y lo que no podía faltar, después de recorrer estos senderos y las edificaciones únicas en Latinoamérica es probar la comida típica del pueblo, hay cocineras tradicionales que ofrecen a los visitantes chiles rellenos, mole de torta de camarón, chocholucos, pan de yema horneado en horno de piedra, galletas típicas y encaladas.
También hay artesanos que ofrecen dulces y juguetes típicos de la región, también artículos que se usan en el hogar como escobas, cucharas y molcajetes.




