
El Senador Primo Dothé Mata solicitó licencia a su encargo, renunció a Morena, acusó a la dirigencia nacional de entregar candidaturas a un sector de la mafia criminal y denunció que la corrupción ha lacerado durante estos últimos seis años “desde el sistema de salud potosino, sin necesidad de agazaparse en la obscuridad, sino a plena luz del día y de ahí proviene la actual candidatura de Morena”.
Esta es la versión estenográfica del anuncio de Dothé Mata.
¡Buena tarde!
Muchas gracias a los medios de comunicación presentes por la generosidad de su cobertura a este evento de comunicación.
Anuncio mi renuncia a la militancia en el partido Morena, y por ende a las responsabilidades como consejero nacional y como consejero estatal.
No voy a criticar ni mucho menos atacar a Morena, porque tengo claro que hay un enorme sector de la población que sigue teniendo ahí muchas de sus esperanzas para un nuevo y distinto orden de vida. No a Morena.
Pero sí es obligatorio precisar que sus cúpulas nacionales han comenzado a pulverizar la solidez moral que durante la mayor parte del tiempo de su existencia como partido político concilió los intereses legítimos de la militancia y de la población.
No podíamos sepultar a nuestra propia historia, no debíamos cerrar los ojos ante lo terriblemente obvio. No nos debía ser permitido simular. ¿no identificamos y acuñamos el concepto de la mafia del poder e incluso precisamos con valor hasta el nivel personal las traiciones al Pueblo de México? Hoy, nadie lo puede negar, sin faltar a la verdad, que una buena parte de esa “Mafia del Poder” está en las candidaturas de Morena.
Provengo de y represento a la entidad de San Luis Potosí y a ello me es obligado referirme.
Si la nomenclatura de Morena se hubiera fijado el propósito de encontrar el esquema de mayor latrocinio en San Luis Potosí para ungirlo con la candidatura al gobierno estatal no hubiera tenido ninguna complicación, pues la corrupción ha circulado durante estos últimos seis años desde el sistema de salud potosino, sin necesidad de agazaparse en la obscuridad, sino a plena luz del día y de ahí proviene la actual candidatura de Morena.
En San Luis Potosí, corroborado por todas las instancias de medición, el Partido Morena ostentaba la proyección de triunfo en cuatro de los siete distritos federales electorales, pero la dirigencia nacional decidió otorgar precisamente esos cuatro distritos a un sector de la mafia criminal, cuyos expedientes están contenidos y congelados en la Fiscalía General de la República y muy identificados por la Unidad de Inteligencia Financiera.
Los principios más presumidos para la Cuarta Transformación se sintetizan en no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.
La cúpula de Morena hoy le roba al pueblo mexicano, la posibilidad de su propia representación en los espacios de competencia, le miente asegurando que habría procesos de encuesta los cuales efectivamente no existieron y le traiciona, porque precisamente en esos espacios, en muchos de ellos, colocó a quienes votaron a favor de la estructuración legal promovida por el Pacto por México y por quienes les apoyaron.
Me voy pero no me retiro, regreso a mis orígenes, al activismo social territorial a defender verdaderamente, la Cuarta Transformación.
Llamemos al vino, vino, y al pan, pan. Pero no llamemos a la simulación, Cuarta Transformación.

