
«Sí queremos tener buenas relaciones, pero no queremos que nos roben”, fue el comentario que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador después de plantear una “pausa” en las relaciones entre México y España, sin embargo, aclaró que fue solo de un “comentario” y no algo “formal”.
Durante su tradicional mañanera, López Obrador señaló que ambos países se “tienen que dar un tiempo” para respetarse y que el gobierno de España no vea a México como una tierra de conquista.

“Ahora no es una buena relación y a mí me gustaría que hasta nos tardáramos en que se normalizara, para hacer una pausa que yo creo nos va a convenir a los mexicanos y a los españoles, desde luego al pueblo de México y al pueblo de España. Hacer una pausa en la relaciones porque era un contubernio arriba, una promiscuidad económica y política en la cúpula de los gobiernos de México y España, como tres sexenios seguidos y México se llevaba la peor parte, nos saqueaban”, sentenció.
“Vale más darnos un tiempo, una pausa. Y a lo mejor ya cuando cambie el gobierno, ya se restablecen las relaciones y yo desearía, ya cuando no esté aquí, que no fueran como antes”, añadió, dejando entrever que las relaciones entre los dos países podrían no normalizarse hasta el final de su sexenio.
Al respecto, Gabriela Siller Pagaza, directora de análisis económico en Grupo Financiero BASE dio a conocer las repercusiones de plantear lanpausa que López Obrador dio a conocer en su mañanera.
Hay acuerdos económicos y comerciales entre los dos países. México tiene un tratado comercial con la Unión Europea, en el que está incluida España. En el 2021, hasta noviembre, las exportaciones de México a España sumaron 4,402.2 millones de dólares, representando el 0.99% del total de las exportaciones mexicanas en el mismo periodo.
Por su parte, las importaciones provenientes de España sumaron 4,158.2 millones de dólares, siendo el 0.91% del total de las importaciones de México México y España tienen un convenio de doble imposición para evitar la evasión fiscal y la doble tributación.
Deshacerlo frenaría las inversiones entre ambos países. También tienen el Acuerdo de Promoción y Protección Reciproca de Inversiones para promover la inversión directa. De hecho, del primer trimestre de 1999 al tercer trimestre del 2021 (último dato disponible) se acumula una inversión directa española en México por 76,049 millones de dólares.
Tan solo en el 2021 el flujo de inversión extranjera directa (IED) de España a México fue de 2,666 millones de dólares, siendo el segundo país que más invierte en México, con el 10% del total del flujo de la IED que llega al país.
Los principales sectores en los que España invierte en México son servicios financieros y de seguros, con el 42.24% de la IED total española de lo cual el 98.2% es banca múltiple), seguido por información en medios masivos con el 20.77% (de lo cual el 97.6% es en telecomunicaciones), generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final con 11.63%, construcción con 10.33% y servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas con 2.74%. Estos cinco sectores conforman el 87.71% de la IED española en México entre 1999 y el 2021.
Perder las exportaciones que van hacia España, así como su inversión directa, sería un duro golpe a la economía mexicana, en un momento en donde se ha pausado la recuperación del PIB.
En el tercer y cuarto trimestre del 2021 el PIB se contrajo y es posible que en el primer trimestre del 2022 vuelva a mostrar una contracción debido a la baja movilidad por la pandemia y por la incertidumbre.
En la última encuesta de Banco de México a especialistas del sector privado, destaca que los encuestados perciben a la gobernanza como el principal freno en la economía, con la política económica interna y la inseguridad como principales factores.
México se sitúa en la posición 44 de las 50 economías más grandes del mundo en términos de recuperación post Covid 19.
Se espera que el crecimiento del PIB en el 2022 sea de solo 1.5%, con lo que la recuperación del PIB pre crisis se alcanzaría hasta el 2024 y en términos per cápita hasta el 2036.
El crecimiento está limitado por la inversión fija, que a noviembre 2021 se ubica en los mismos niveles de hace 10 años y que en lugar de estarse recuperando lleva 3 meses con caídas mensuales. Pausar relaciones con España provocaría mayores caidas en la inversión fija, limitando aún más el crecimiento económico del corto, mediano y largo plazo.
Sin acuerdos económicos entre México y España no convendría a las empresas españolas quedarse en México, lo que provocaria fuga de IED y caída en los precios de los activos, no solo de los españoles, sino de todos, pues provocaría miedo que se hiciera lo mismo con otros países.
México podría tener conflictos diplomáticos que lo llevarían a deteriorar sus relaciones internacionales, al menos con los miembros de la Unión Europea.
Se darían fugas de capitales, pérdidas de empleos, subidas en el tipo de cambio y en general, una pérdida de confianza que podrían llevar a México a sufrir una depresión económica.

