El día 31 de octubre estarán en SLP la Presidenta Nacional de Morena, Luisa Alcalde, la Secretaria General, Carolina Rangel, y el Secretario de Organización, Andrés López Beltrán.
Ya la nueva dirigencia ha iniciado el trabajo territorial de organización, que implicará la afiliación, en primer término, para dar lugar a la renovación de las representaciones y direcciones, que como sabemos prácticamente todas fueron puestas a dedo por el impresentable Mario Delgado Carrillo.
Hoy día, en el plano organizacional el Secretario López Beltrán, tiene un trabajo titánico, porque legalmente no existe ni el padrón, tampoco hay registro completo de los comités de militantes, Protagonistas del Cambio Verdadero; no hay comités municipales, y los comités estatales presentan vacancias desde antes de las elecciones de este año, porque algunas personas fueron llamadas a distintas responsabilidades gubernamentales o legislativas.
La visita de la Presidenta Nacional, Luisa Alcalde, la Secretaria General, Carolina Rangel y el Secretario de Organización, Andrés López Beltrán a SLP resulta muy oportuna, para lanzar la movilización de las personas que respaldamos a la Cuarta Transformación, y a la Presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
La dirigencia actual de Morena en SLP enfrenta muchos problemas, la vacancia de Secretario General desde noviembre del año pasado, dejando que en solitario, la Presidenta Estatal Rita Ozalia Rodríguez, fuera marginada de todas las decisiones sobre candidaturas, por lo que en lugar de una coalición con los parásitos electorales, Partido Verde y Partido del Trabajo, hubo un avasallamiento por parte del franquiciatario local del Verde, el movimiento gallardista.
Morena, su militancia y simpatizantes en SLP, acudieron a las elecciones del 2024 en una coalición obligada desde la CDMX, llegándose al extremo de la imposición de candidaturas de militantes del movimiento gallardista en espacios en los que Morena tenía clara ventaja, o participaba sin alianzas.
Sólo 17 municipios, los de menor población, fueron cedidos a Morena, sólo en 5 se obtuvo el triunfo.
Sin explicación fueron para Morena 4 de 15 distritos locales ¡cuatro!, pero sólo en 2 distritos fueron candidaturas de morenistas, por cierto que en los dos obtuvieron la victoria electoral. En los otros dos distritos locales las candidaturas correspondientes a Morena se les otorgaron, la de género femenino a una persona sin identidad con el movimiento, y la otra a un sujeto perteneciente al grupo político encabezado por el Gobernador Ricardo Gallardo Cardona. En la lista plurinominal local sólo un morenista reconocido fue inscrito, la segunda en la lista, sin trayectoria alguna en el movimiento, resultó ser la señora Jesica Torres, esposa del Delegado interino de los Programas para el Bienestar en SLP y Secretario General Estatal de Morena (al mismo tiempo); la tercera diputación fue de los “pagos” para que el grupo que apoyó al hoy Secretario de Economía y ex “corcholata”, Marcelo Ebrard, fuera “tomado en cuenta”, y fue a parar al hijo de un priista absolutamente impresentable, Salomón Rosas, cuya función en el viejo régimen era gestionar las relaciones para obtener dinero para las campañas políticas del viejo PRI.
En las diputaciones federales, a Morena le “correspondieron” 3 de los 7 distritos del Estado, en dos participaron compañeras plenamente identificadas con Morena, y queridas en sus territorios, en el otro, se designó a un militante priísta, relacionado con la excandidata a gobernadora de Morena (emanada del PRI) y señalado como copartícipe de un mil millonario fraude a los servicios de salud en la entidad. El voto morenista logró la victoria en los 3, pero de los cuatro restantes concedidos al Verde y al PT, uno lo perdieron frente al PAN.
En el Senado de la República, por deseo de la hoy Presidenta de la República, los partidos fueron por separado; Morena postuló a la actual Presidenta Estatal, por razón de género y pese a que obtuvo menos del 3% de las preferencias en las encuestas internas, pero al menos con militancia morenista; la segunda fórmula al Senado le fue entregada por Mario Delgado Carrillo al chofer del Gobernador Gallardo, quien al momento de la postulación era Secretario de Desarrollo Social estatal, y hoy es el Presidente en funciones del Partido Verde en SLP, este sujeto hizo campaña no por Morena, sino por el Verde, como no podía ser de otra manera, se puede ver en todos los eventos acompañando a la candidata del Verde, hoy Senadora de la República, la señora Ruth González Silva, esposa del Gobernador Gallardo.
El resultado de ese deliberado debilitamiento de Morena orquestado por el entonces dirigente nacional, el cuestionadísimo Mario Delgado Carrillo, fue abrumadoramente malo, y seriamente dañino para la República al perder un escaño en el Senado; porque el Verde asumió como enemiga a la candidata de Morena (la única persona relevante en campaña en todo el Estado, tanto por la candidatura misma como por ser hermana de la actual Secretaria de Gobernación del Gobierno de México, Rosa Icela Rodríguez), y se dedicó a agredirla, literalmente. La señora Ruth González Silva ganó esa elección, porque se trató de una elección de Estado, pero el segundo lugar o senaduría de primera minoría la obtuvo el Partido Acción Nacional.
En todos los eventos de Rita Rodríguez candidata a senadora, al mismo tiempo Presidenta de Morena en SLP, estuvieron marcados por acciones violentas de militantes del movimiento gallardista anidados en el Partido Verde: Sillazos, quema de toldos, retiro o destrucción de propaganda, incluso golpes a candidatas y candidatos, y eso ocurrió estando presente la hoy Presidenta de México en tres ocasiones, en SLP Capital, en Mexquitic de Carmona y en Tamazunchale.
Con todo y la golpiza recibida por Morena en SLP, el Movimiento obtuvo para la doctora Sheinbaum más votos en el Estado (386,501) que el Verde y el PT; extrañamente el Verde obtuvo para la Senadora González Silva 524,950 votos, y para la Presidenta Sheinbaum sólo 372,097.
Es ruda la tarea de Alcalde, Galván y López Beltrán en SLP, pero en el Movimiento estamos acostumbrados a situaciones aún más difíciles o complejas.
El quid del asunto no es la capacidad para recomponer, fortalecer y empoderar al Movimiento y a Morena en SLP, sino en si vale la pena.
SLP es una entidad federativa “muy problemática” para el Centro, para los burócratas de la CDMX (de todos los partidos), y poco “productiva” en votos; mire Usted, SLP apenas es el 2.2 % de todo el padrón electoral nacional. Imagínese el fastidio que provocamos con ese raquítico aporte en votos, digo, junto al estado de México (13%), la CDMX (8%), Jalisco (6.7%), Veracruz (6.1%), Puebla (5.1%), Nuevo León (4.5%).
Para nosotras y nosotros, nuestro SLP es el centro del universo, pero para las dirigencias nacionales es fuente de pleitos, y el horno no está para bollos; la opción, la tentación, de “dejárselo” al Pollo Gallardo es irresistible.
Mientras el parásito verde tenga bajo franquicia a SLP las cosas sólo pueden empeorar para Morena, y el Movimiento seguirá siendo irrelevante para efectos prácticos.

