Juan Ramiro Robledo Ruiz, se trata de una persona dedicada desde muy joven al ejercicio de la política y siempre de una forma honesta e inteligente con estilo moderado para mostrarse ante el público con seriedad.
Siempre libre en su toma de decisiones, no necesita que nadie lo defienda ni que lo halaguen; antes bien rechaza ese tipo de manifestaciones. No quiero halagarlo ni defenderlo, pero publico mi posición solidaria con él y mi preocupación ante los ataques viscerales y protagónicos -con falta de argumentos y de objetividad- expresados en redes.
Manifiesto mi inconformidad con quienes lo usan para canalizar sus frustraciones y el dolor de una derrota inaceptada e inesperada y desencantos por su propia ignorancia, parcialidad y tosudez clasista.
Disentir es un derecho con mayor valor en tanto se ejercite con plena libertad. Insultar es un abuso en la impotencia y la incapacidad. Descalificar a alguien porque piensa diferente es la soberbia venganza de lo que no satisface nuestro ego o el orgullo colectivo de quienes no entienden porqué se da un cambio en las personas, en las estructuras. Es la nostalgia de conservar es el terror a ser olvidados a dejar de ser como creían que eran.
Pienso que la elcción popular de juzgadores puede ser la opción de sacudimiento que más nos puede acercar a los principios de independencia, imparcialidad y autonomía en la impartición de justicia. Creo que si debe haber un Consejo de la Judicatura donde los Consejeros y menos el Presidente sean miembros de la Corte.
Estimo que sí deben desaparecer algunos Organismos Autónomos que se han pervertido o que resultan inútiles(MEJOREDU vgr.) y otros solo deben modificarse y hacerse mas
imparciales, como COFECE y el INAl (que sea de elección popular previo filtro, pero sin profesional).
Se, pese a la desinformación que se filtra deliberadamente que el Banco de Mexico seguira siendo el Órgano Constitucional Autónomo de autocontrol de los gobiernos (que no los engañen, informense). Puedo y se puede entonces estar de acuerdo o en desacuerdo total o parcialmente, pero la molestia y peor la rabia o la necedad no deben permitirse para insultar y hacer perro del mal a nadie.
Ese juego perverso incubado en la comodidad y excitación de alguna mesa de club, café o bar genera linchamientos que nos aproximan peligrosamente a una división social que no merecemos y menos aún en las circunstancia de nuestro Estado.
El enemigo no es el vecino ni el amigo de muchos años. Los enemigos son la intolerancia, el orgullo y la venganza de envidias soterradas que nos hacen ciegos, sordos y necios.
Hay quienes como Juan Ramiro se han dedicado a la política, no como ocurrencia, ni como negocio, ni a la improvisación ya así lo han demostrado en circunstancias a veces favorables y en ocasiones en contracorriente, logrando como en el caso de Robledo destacar siempre sin haberse manchado por la deshonestidad.
Puede ser o no simpático o empático mas permanece en su trabajo con seriedad, mas allá del cumplimiento simple.
¿Cuántos legisladores así hemos tenido? ¿Solo porque ahora no se coincide hay que repudiarle? Aunque pensemos diferente no volvamos a los linchamientos sociales. La @vida tiene muchas vueltas y revueltas; las ganas de seguir en las luces, compitiendo por agredir y juzgar con el mayor encono nos pueden enfrentar y enfrentar a nuestros hijos, para regocijo y beneficio de pescadores mustios que ya demostraron eficacia y ambición.
PEDRO OLVERA / Retruécanos / San Luis Potosí, S.L.P. / Agosto 25 de 2024.

