Y no es que le dé gusto que una persona buena como yo (perdón si me leo de poca humildad) que a otra, que solo piensa en ella, se lo esté cargando el payaso, como ahorita. Porque prefirió darse el lujo de desdeñar, abandonar y creer que solo él y sus personas cercanas tenían razón, de no reconocer que todo era un proyecto y que un partido era de todos los que participábamos de una forma u otra en él.
Sucede que cuando te dicen que todo pasa por algo, es verdad, nunca lo dudé; que los tiempos de Dios son perfectos, también es cierto. Pero que el karma existe también es verdad, era algo en lo que yo no creía tanto y parece ser que sí.
Me volveré a leer algo presuntuosa, pero yo hice todo por convicción, sin paga, hice muchas cosas por el proyecto, a pesar de muchas advertencias efectivamente en el plano personal… me falló, rompió todas las reglas de amistad, todos los cánones que conlleva una amistad. Así que, repito, no me da gusto, pero definitivamente hoy por hoy tiene lo que merece.
“Ayúdame con esto, con lo otro, échame la mano en redes”, me decía y zaz ¡Me traicionó! y nunca me dio la cara, ni para ver si era cierto o para aclararme que no.
Fue justo en esos tiempos en que falló y rompió todos los códigos de la amistad cuando empezó a irse para abajo, sus redes cayeron, la gente acabó por decepcionarse (si es que todavía le creían), regresó con quien él mismo me dijo que lo había traicionado. Qué risa, qué ironía y que falta de dignidad, pero bueno, eso pocos la conocen.
Y empezó la debacle, le comenzaron a salir mal las cosas, no se concretaban, perdía casi todo y lo volvieron a dejar solo, chiflando en la loma; unos dicen que exigía demasiado cuando no tenía mucho que aportar, él decía que le daban poco, el caso fue que la debacle llegó y se encuentra ahorita. Quiere disfrazar que todo irá bien, para seguir manteniendo lo poco que le queda, pero no, está mal y está mal el partido.
Si se recuperan en unos 2 años será porque volvió a pedirle al PRI que lo salvara, para seguir mamando del erario como lo hacen tantos políticos viejos y de la vieja escuela. Para nadie es un secreto sus peticiones de caridad con el partido en el poder.
Pues bien, está en la lona y si regresa, porque así es todo, no hay ya quien le crea, nada.
Fallarle a una amistad trae sus consecuencias por un lado o por otro, pero sí, el karma existe.
A su equipo le deseo lo mejor y espero se den cuenta del camino que deben seguir, para estar adelante.
¡Éxito!

