
El panorama se presenta por demás interesante. A reserva de líneas abajo revisar unos números, de entrada, lo que resalta es que en nuestro estado una auténtica aplanadora electoral, enorme, pesada, sólo se da si van juntos Morena, Partido Verde y PT. Por separado, el Verde con todo y PT, en la mayoría de los casos se va al tercer lugar, detrás del Frente Amplio por México (PAN-PRI-PRD). Obviamente, si en la alianza el previsible mayor número de votos lo aporta Morena, en esa misma medida le toca poner a los candidatos, con lo cual el gallardismo quedaría lejos de sus ensoñaciones de decidir hasta el 85 por ciento del total de las candidaturas.
Hace menos de una semana el gobernador Ricardo Gallardo Cardona aseguró públicamente que estaba «amarrada» la alianza completa con Morena y PT, pero la verdad es que todavía hoy está prevista una «mesa de acuerdos» entre el mandatario potosino, la dirigencia nacional de Morena y representantes personales de Claudia Sheinbaum, para ajustar detalles de cierto peso. La premisa es que Morena no tiene intención de «ahorcar» al gallardismo potosino, pero tampoco de «regalarle» nada. Los números que ofrecen sus encuestas de intención de voto le permitirían, llegado el caso, irse en solitario y esperar buenos resultados, sin ceder a exigencias desmesuradas de Gallardo.
En otro nítido ejemplo de cómo son cambiantes los escenarios políticos, a mediados de año cuando comenzaron a planearse las visitas a estas tierras de las Corcholatas, por lo menos dos de sus avanzadas escucharon azoradas a un gobernador «muy sobrado» decirles que él traía en el bolsillo «un millón de votos» y los recursos que se necesitaran, que pondría al servicio del aspirante morenista que le dejara decidir el 85 por ciento de los y las candidatas a los cargos de elección popular a disputarse en el 2024.
Eso supondría tres de las cuatro senadurías en juego (las dos de mayoría relativa y una de las plurinominales); seis de las siete diputaciones federales de elección directa y por lo menos un par más de las pluris; 13 de las 15 candidaturas a diputados locales de distrito más las tres o cuatro primeras de la lista de representación proporcional, y por lo menos 50 de las presidencias municipales.
Hoy eso se ve lejano. Ya con encuestas recientes que básicamente indican que Morena, en algunos casos con ciertas apreturas, puede ganar solo cualquier elección, en la reunión anterior de la «mesa de acuerdos», celebrada hace poco más de una semana, el planteamiento que quedó sobre la mesa, por parte de Gallardo, fue: todas las candidaturas federales (presidencia, senado y diputaciones) son de ustedes y a mí déjenme todas las locales (diputaciones y ayuntamientos, con alcaldes, síndicos y regidores).
Si nuestra información, proveniente de fuentes con acceso y confiables, es correcta, la respuesta habría sido que en principio sí, pero con una excepción: el candidato a la presidencia municipal de la capital lo definiría Morena. Eso le puso los pelos de punta a RGC y se optó por abrir un receso de varios días.
De acuerdo con alguien bien enterado, una de las cosas que más han debilitado la posición negociadora de Gallardo es que sus candidatos no valen mucho. Salvo Soledad, donde el Verde gallardista gana casi con cualquiera, aquí en la capital por más esfuerzos que hacen, Nachito Segura, Hernández Villafuerte y Sonia nomás no crecen, no dan el ancho. Mención aparte merece el caso de Juan Carlos Valladares Eichelmann, quien trae las mejores cifras de intención de voto y sería muy competitivo frente a cualquier candidato, ya fuera de Morena o del Frente, pero con los tiempos encima es hora que no lo convencen. Y también, ya lo hemos visto, llevar a un candidato a fuercitas, por bueno que sean sus adversarios lo miden y saben dónde pegarle. La gente en general también se da cuenta.
Aunque esta ya parece ser una opción muy remota, en su momento se dio el caso de que el gallardismo verde proponía para el Senado al papá del gobernador. El mismo que perdió su reelección de manera brusca. Inconveniencias del nepotismo aparte.
Será muy interesante ver cómo se arreglan las cúpulas, lo que ya no tarda mucho, pero lo cierto es que a diario vuelven las peores pesadillas de Gallardo: Leonel Serrato en la alcaldía capitalina, Gabino Morales y Enrique Galindo en el Senado; perder la mayoría en el congreso local, y opositores en varios municipios importantes. El 2027 hecho añicos.
Hemos tenido acceso a tres encuestas recientes. Una, la de mayor credibilidad, levantada en vivienda hace seis semanas; otra, de hace seis días, mediante llamadas a números fijos de domicilios, y una más de tipo «robot» con grabaciones, a teléfonos celulares. Estas últimas las hemos desestimado. Lo que en apretada síntesis nos indica la efectuada cara a cara en vivienda es lo siguiente:
Para senadores, la intención de voto por partido (sin nombres de presuntos candidatos) es del 32 por ciento para Morena, del 22 para el Frente (PAN-PRI-PRD), y 21 por ciento para PVEM-PT. Por lo que hace a diputados federales en general (sin particularizar en distritos): Morena repite con un 32 por ciento, igual que el Frente con el 22, y solo Verde-PT pierde un punto, para quedar en el 20 por ciento.
En cuanto a la presidencia municipal de esta capital, mediante el recurso de seis careos en los que de uno al otro se cambian los posibles contendientes, los promedios generales son: Morena, 30 por ciento; Frente, 24.8, y Verde-PT, 15.8.
Esta breve numeralia confirma que aliados Morena-Verde-PT se convierten en un trabuco con intenciones de voto del 53 por ciento para el Senado; del 52 por ciento para diputados federales y 45.8 por ciento para la alcaldía capitalina. El problema para el gallardismo disfrazado de PVEM es que el socio mayoritario, Morena, imponga todo lo importante de las candidaturas.
Antes de cambiar de aires, tres comentarios breves: a) La dureza de la reacción gallardista ante la posibilidad de que Leonel Serrato sea el abanderado morenista a la alcaldía de esta capital, muestra con exactitud el tamaño del miedo que tienen a que ocupe esa posición, razonablemente al alcance de su mano; b) Gabino siempre consideró viable ser el candidato morenista a la presidencia municipal, por lo que si cambió de destino hacia una senaduría, es porque así se lo indicaron de las alturas más altas, y c) Si de mí dependiera, yo pondría a Leonel en el primer lugar de la lista pluri para diputado local. Su formación de polemista y su oratoria abrumadora, lo perfilan mejor (creo) para la tribuna que para el escritorio. Vienen tiempos interesantes en la Legislatura local.
NO SERÍA MALO
El gran escritor y ensayista catalán Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), creó un personaje literario memorable: Pepe Carvalho, detective de origen gallego avecindado en Barcelona, que se movía en sus barrios bajos y gustaba de encender el fogón con hojas arrancadas a libros de su extensa biblioteca.
Hacía su vida y cumplía sus contratos con la ayuda de tres personajes entrañables, una prostituta que le conseguía información valiosa; un ex presidiario de poca monta que hacía los mandados y le ayudaba en la cocina, apodado Biscuter, y un limpiabotas (bolero, le diríamos acá) a quien todo mundo conocía como El Bromuro, que cumplía tareas de espionaje y vigilancia.
Las primeras novelas de Carvalho aparecieron cuando Francisco Franco todavía vivía y era el férreo dictador de España, y están ambientadas en esa época. El Bromuro debía su apodo a su proclamada convicción de que los españoles no se levantaban contra la dictadura y se habían vuelto pasivos, conformistas y medrosos porque periódicamente Franco mandaba echar bromuro en los pozos, presas y estanques de donde tomaba agua toda la gente. En estricto sentido el bromuro es un químico que se utiliza con fines medicinales y sirve para remediar algunos males, pero consumido en dosis altas produce trastornos y daños a la salud.
Traigo a colación la historia porque en estas resecas tierras siguen los excesos y abusos del poder, el ocultamiento de lo que antes era público, las mentiras descarnadas, los derroches y caprichos, el regateo de derechos a mucha gente, la fiesta de los moches, y prácticamente nadie dice nada. ¿No será bueno mandar analizar el agua que tomamos -por poca que ahora haya- no sea que alguien por aquí lleve un par de años mandándole echar bromuro o passiflorine? Digo, nunca se sabe.
COMPRIMIDOS
En la página 67 del libro Las 7 mafias chilangas, (Grijalbo, 2023) aparece lo siguiente: «La mandataria (Claudia Sheinbaum) aseguró ese mismo día (9 de octubre de 2019) que en la administración de (Héctor) Serrano Cortés como titular de la Semovi ´hubo actos de corrupción por, al menos, 1,260 millones de pesos, producto de cobros indebidos a taxistas, por lo que la Contraloría y la Procuraduría General de Justicia hacen la investigación respectiva´». Este párrafo forma parte de un texto más extenso denominado La Mafia de los Taxis, obra de la periodista Sara Pantoja, mucho tiempo ligada a la revista Proceso. El libro fue coordinado por otra conocida periodista de investigación, Sandra Romandía.
Tienen un nombre más exacto pero desagradable, por lo que yo prefiero llamarles flatulencias cerebrales. Una de esas, bastante pestilente, fue la que se echó la semana pasada Uñas Largas, con esa extrañísima y absurda declaración de que a los migrantes que por aquí pasan los potosinos debemos de apoyarlos poquito no sea que se vayan a quedar. ¿Andaría ebrio?
Pero no para ahí la cosa, por las mismas fechas el ínclito secretario general de Gobierno (que al ver la jodidez de la competencia gallardista ya se anda promoviendo para el Senado), anunció muy ufano que había dialogado con las dirigencias de los partidos políticos para suscribir un compromiso en defensa de la democracia. Para empezar, estoy seguro de que si alguien le pide una definición de democracia se queda mudo, y para seguir, seguramente será un documento esplendoroso si va firmado por Sara Rocha, Xavier Azuara (el efectivo), doña Rita Ozalia y Oscar Vera. Diría Catón, digno de labrarlo en mármol duradero.
Ya nomás por no dejar, dos preguntas: ¿Se repondrán al estadio 20 de Noviembre las condiciones que le permitan volver a ser lo que era, incluido el retiro de corrales, caballerizas y establos, y de ser así como para cuándo? Y ¿Quién va a pagar el costo de esas obras, nuestros amigos charros o todos los consumidores de bromuro?
Hasta el próximo jueves.
JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ / Las Nueve Esquinas / San Luis Potosí, S.L.P. / Octubre 2 de 2023.

