Pasaron ya, las Fiestas de Invierno, el momento emotivo en el que el mundo por instancias cambia para bien pero, empieza a ser diferente, dura cada día menos. Los deseos que nos regalamos en todo el urbe, empiezan a palidecer, para dar entrada a la lucha de cada día, la lucha que debería ser, pero no es, en torno al progreso de la humanidad.
Usted, por instancias ¿ha logrado mantener en estos primeros días de enero sus propósitos en el ámbito personal? Si lo ha hecho de verdad lo felicito pidiendo, que no ceda, no abandone sus propósitos y, en el centro póngase Usted, en beneficio del buen ejemplo para los demás, iniciando con su familia y, entonces, en la comunidad donde se le permite desarrollar sus actividades sociales y económicas.
México necesita un nuevo aire de vida, una forma rescatando, en buen vivir, pero será, sólo si, las personas que lo deseamos realmente nos interesemos en la vida común de la sociedad, siempre en beneficio del componente gregario.
Una vez más la polarización en nuestro México se hace manifiesto y, los buenos deseos que nos regalamos en estas fiestas invernales, empiezan a palidecer. Los descalificativos, los desacuerdos, desde Palacio Nacional, no se detienen. La transformación que se persigue, deseada en la pluralidad pero, no en lo unipersonal, nos hace pelear.
La reforma en la energía, no llegó, se detuvo en el Congreso de la Unión y, aún se pelea. Igualmente la reforma electoral, deja el curso Constitucional, para seguir el curso del plan B, las leyes secundarias. La elección de la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, ha sido otro momento trepidante para México.
Todo en medio de la opinión de la inmensa mayoría de los mexicanos, unos en contra otros a favor, y muchos guardando una postura ecléctica; formando de alguna manera polarización en el debate, lo cual per se, es bueno poro jamás en los extremos y menos dividendo socialmente.
¿Quienes han sido consultados por sus representantes; a quienes les han llamado, ya ni siquiera visitado, para saber la opinión de los representados? déjeme decir que nadie ha sido consultado por quienes son sus representantes.
Y es eso, las sociedades del mundo, han crecido en razón de los que trabajan, no de quienes administran los países. Pero son ellos los que administran, quienes de cualquier manera nos obligan a polarizarnos convenientemente sin que tomemos en cuanta que, seríamos los que componemos la sociedad trabajadora quienes tendríamos el control de nuestras democracias.
Pero lo anterior cae en lo utópico, para muestra la guerra invasora de Rusia.
@jaimechalita

