
Triste, preocupante, pero cierto. La Obesidad es un problema severo que en algunos casos inicia en los bolsillos, antes de que pienses que estoy justificando los malos hábitos alimenticios aclaro que este tema, al menos desde este punto de vista es un llamado a la reflexión.
Hace unos días platiqué con Lupita, madre de dos hijos que van a la escuela a los que prefiere darles 20 pesos a cada uno para que compren un refrigerio a la hora del recreo, lo que se traduce en una bolsa de papas y un jugo lleno de azúcar.
Lupita trabaja limpiando oficinas, es madre soltera y su sueldo mensual ni siquiera alcanza a los 4 mil pesos. La doble jornada que a veces se convierte en triple cuando Lupita plancha docenas de camisas para tratar de completar los gastos le han complicado que prepare comida en casa, aunque la realidad es que aunque tuviera el tiempo faltaría el recurso para que ella y sus hijos tuvieran una buena alimentación.
Un día, y con el arriesgue de un “A usted qué le importa”, intenté explicarle a Lupita sobre la importancia de tener una alimentación saludable, su respuesta me sorprendió. Pues contrario a una respuesta negativa me di cuenta de que sí existía voluntad así como también precios que la llevarían a quedarse sin dinero en un parpadeo por comprar comida.
Esto es lo que me da terror y al punto que quiero llegar. El acceso o el derecho a la alimentación es un derecho humano que se ve amenazado en familias como la de Lupita, pero también en la tuya, y en la mía.
¿En qué momento resultó más barato una bolsa de papas y un jugo que un buen desayuno basado tal vez en un huevo con jamón, un bolillo, aguacate y requesón? Los precios de la canasta básica siguen subiendo, las tortillas se encuentran por las nubes al igual que el aguacate rico en omega 3, por cierto.
Sin ni siquiera mencionar el costo de un kilo de carne, el litro de leche o el limón.
A lo que quiero llegar, es que considero que se deberían de buscar esquemas que permitan a la población el tener acceso a una mejor alimentación eficiente, de lo contrario este tipo de condiciones de vida también se convierten en causales de un problema como el de la obesidad que desencadena severos problemas, desde el incremento en enfermedades crónicas y también trastornos que dañan la salud mental.
MARIANA RAMOS / de Ida y vuelta / León, Gto. / Junio 2 de 2022.

