
Afortunadamente cada vez es más normal que las mujeres que son víctimas de violencia (de muchas categorías) en espacios públicos, ya sea en la calle, en el transporte público, en fiestas, bares, en el trabajo, utilicen las redes sociales como mecanismo de desahogo y difusión de las historias como forma de apropiarse de la propia historia, de relatar lo que sucede y entender cómo seguir con la vida después del trauma, así como advertir a otras mujeres, lo cual ha sido una de las mejores estrategias de supervivencia que hemos creado las mujeres desde hace siglos y que es de suma importancia.
Lo que malamente aún no está generalizado, es la seguridad y el valor para denunciar formalmente estos incidentes, ya sea a la policía o a instancias de denuncias de los propios servicios, como las que ofrece, por ejemplo, las redes del metro, algunas instancias de gobierno, entre otros.
El bajo número de denuncias en función al alto índice de violaciones y discriminación no es jamás responsabilidad de las víctima, lo cual no podemos poner a discusión porque, de lo contrario, corremos el riesgo de imponer a las víctimas, nuevamente, otra carga que no les corresponde, como si no tuvieran ya suficiente, porque de por sí ya es inhumano culparlos por la violencia que sufren, no tiene sentido culparlos también por la falta de confianza en los sistemas de denuncia e investigación.
Y… ¿Existe el miedo a denunciar por parte de las víctimas? ¡Claro que si!, las víctimas no denuncian porque se sienten inseguras y tienen miedo. Miedo a que no les crean, miedo a ser humilladas, miedo a ser culpadas por la violencia, miedo a la impunidad, miedo a la impotencia. Y este temor tiene mucha justificación, ya que los sistemas tienden a jugar en contra de las víctimas en general y lejos de encontrar ayuda, encuentran juicio y parece ser que en ocasiones se premiara al acusado.
Por eso, es fundamental que todas las organizaciones tengan un canal de escucha y denuncia , así como de difusión masiva, dialogando con los principales miedos de las víctimas y ofreciendo respuestas efectivas a estos miedos. Y es claro que no va a ser como magia que de la noche a la mañana se genere la confianza para denunciar, porque estamos hablando de que llevamos toda la vida de desafortunados récords de desprestigiar la palabra de la víctima, pero eso no quiere decir que no sea posible construirla, como suelo decirlo, UN DÍA A LA VEZ.
Y… ¿De qué forma actúan las organizaciones después de recibir una denuncia de acoso o discriminación interna?
El 29% de ellas recopila y examina pruebas e informes para verificar los hechos
El 22% UNICAMENTE tienen la firmeza y el valor de proveer castigos o sanciones a los responsables
El 20% mantiene en secreto la información de las partes interesadas
El 16% UNICAMENTE informan el caso al superior inmediato del acusado ( o sea, los encubren)
Y bueno… UNICAMENTE el 31% de las empresas ofrecen medidas de protección y asistencia a las víctimas
*Fuente: GCC
Es muy importante que no juzguemos a una víctima que no se siente segura de denunciar oficialmente, pero es posible cambiar este juego a través de la implementación de reglas de conducta claras, la investigación ante una denuncia y la rendición de cuentas de quienes violaron las reglas
Además, todas las mujeres y otras personas aliadas pueden presionar para que las empresas e instituciones públicas cuenten con canales de denuncia efectivos operados por personas debidamente capacitadas para ayudar a las sobrevivientes de violencia y discriminación en general.
@feralvmont1
FERNANDA ALVAREZ / Voces / San Luis Potosí, S.L.P. / Abril 25 2022.

