
“Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía”. Simón Bolívar.
América Latina, el subcontinente en donde se llevó a cabo uno de los más grandes colonialismos de la época moderna y contemporánea, hoy es un territorio en el que habitan una gran cantidad de razas y etnias que siguen buscando la realización de utopías como la de Tomás Moro.
En el renacimiento europeo muchos grandes personajes pensaron que el nuevo continente debía convertirse en la posibilidad de una nueva civilización que estaría llamada muy probablemente a tener un gran futuro.
Uno de los grande libertadores de esta tierra, Simón Bolívar, pese a ser un gran luchador por la independencia de España, visionario en la integración de los países que deberían integrarse para enfrentar a otras potencias colonialistas y alcanzar su grandeza, descubrió también las problemáticas que podrían afectar el gran sueño de la unidad latinoamericana, y efectivamente Latinoamérica tendría dos opciones: seguir bajo la cultura de la dominación o intentar construir un nuevo proyecto de sociedades más justas e igualitarias. Ahora las comento:
La primera es la cultura de la dominación, que implicaba aceptar la ruta civilizadora impuesta por el colonialismo y el imperialismo moderno y contemporáneos, continuando la imitación del modelo europeo primero, y del norteamericano después, en el que el complejo de inferioridad nuestro se afianzó frente a aquellos que siempre se han creído superiores.
Esta opción significaba seguir imitando el funcionamiento económico, político, y social de los conquistadores, únicamente mudando el poder de los españoles a los criollos, los nuevos merecedores de las fortunas de América, dando continuidad al mismo orden creado por los españoles.
La segunda opción representa la ruptura del antiguo orden económico, politico y social impuesto, que se acompaña de un autoentendimiento de nuestra historia con una búsqueda de un futuro más justo y equitativo, que busca eliminar determinismos de todo tipo. Una emancipación política y social que se acompaña de una emancipación mental.
Al frente de este proyecto estarían los grandes libertadores, en una búsqueda constante de justicia, educación y libertad.
Si logramos entender esta última opción, podremos comprender cuál era el gran sueño de América, el sueño libertario y casi utópico. Hoy America está lejos de aquel sueño, y nos toca a cada uno de nosotros volver a encender esa llama de la conciencia.
América es uno de los continentes más diversos y multiculturales a escala global, es un objeto de análisis indispensable para entender a la raza humana; es pionera en revoluciones políticas, sociales y de conciencia Hoy más que nunca debemos tomar nuestra historia y hacerla nuestra, rescatarla de las grandes desigualdades y el bovarismo. Dejemos de “arar en el mar“ (Simón Bolivar) y comencemos a ser diferentes, no es la mejor opción pero debería de ser la única.
Hoy te invito a que si amas tu continente te unas a ayudar en problemáticas de migración, defiendas los derechos humanos y te vuelvas una persona de valía, porque al final el valor agregado que le damos a nuestra vida equivale a lo que hacemos por los demás.
Si no he de vivir por ti, entonces por nadie.
INGRID ÁVILA / Origen / San Luis Potosí, S.L.P. / Octubre 1 de 2019.

