Es imprescindible hablar sobre un tema en específico, espacialmente porque la ausencia de este nuestro espacio de opinión no nos lo ha permitido. Hace poco menos de un mes la noticia que aludía a la eliminación del billete cuya denominación más baja es de “$20 pesos” creaba escenarios fatídicos en la mente de toda persona, incluso personas cuyo giro no es la comprensión del flujo económico nacional profetizaban desastres en la moneda local mexicana; y decenas de estudiosos del dinero y los bienes escasos auguraban una tremenda “inflación” que el único desenlace de estas es la inminente “devaluación” o como es moda hacerlo hoy en día una “dolarización” tal es el caso de Ecuador, Panamá y El Salvador; pero ese truco lo explicaremos en una publicación más adelante.
Si somos observadores en todos absolutamente todos los billetes que pasan por nuestras manos tienen impresa una fecha en la cual fueron elaborados, esto sirve para determinar las series de los billetes y tener un control acerca de qué serie es la más vieja y que por lo tanto se va a retirar del mercado.
Los Nuevos billetes de $500 pesos con la imagen del expresidente oaxaqueño Don Benito Juárez García tienen impreso como su fecha de tiraje en mayo del 2017; esto es normal ya que la producción de tales debe tener distintas pruebas de seguridad hasta lograr el papel moneda perfecto y por último debe haber miles de reservas de este. Cuando el Banco de México anunció el inicio de circulación de dicho billete podemos estar seguros que fuimos los últimos en saberlo ya que Bancos, Cajas de Ahorro, Centrales Financieras y uno que otro ejecutivo ya sabía de esto incluso con un año de anticipación.
¿Por qué el Banco de México tomó esta medida sorpresiva?
Bien, la respuesta es simple, la Banca Nacional sacó cual as bajo la manga la desaparición del billete de más baja denominación y otorgó una nueva inscripción con la denominación de $500 pesos; como una forma de proteger su autonomía en los próximos periodos. Es decir que el Banco de México le teme no a una persona en específico, no a una privatización, pero sí a una política monetaria que produzca una corriente de dinero tan fuerte en el país que los mismos billetes de más flujo (los de $20) no lo resistan debido a su uso.
Entonces bien, yo le sugiero guarde uno que otro billete de $20 pesos con Don Benito a manera de colección; uno nunca sabe el valor que tendrán en unos cuantos años.
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Hasta la Próxima.

