VICTORIA PALAU / Enfoque / San Luis Potosí, S.L.P.
La verdadera inteligencia es la que hace que tomes decisiones acertadas para que tengas consecuencias buenas y vivas bien. Todos somos humanos y nos equivocamos, las personas inteligentes aprenden de su error, y siguen su camino siendo todavía más inteligentes. Una prueba fehaciente de la carencia de inteligencia es el hecho de no conectar la lengua con el cerebro, es decir, hablar sin antes pensar.
Las palabras no es cierto que se las lleve el viento, se quedan en la grabadora de un reportero, plasmadas en una nota de un medio, o en la burla de las redes sociales.
Lo que recién declaró el individuo contendiente por el partido llamado Encuentro Social sobre su muy cerrado concepto de la familia, nos da un ejemplo ni mandado a hacer de lo que intento decir acerca de lo no inteligente.
A ver, para el señor candidato, las personas de diversidad sexual y las madres solteras dañan a la familia…¿A cuál familia? ¿A la que se identifica en una imagen de un monito, una monita, y dos mini monitos igualitos, pero en chiquito todos tomados de la mano?
¿A la familia extensa? es decir, las que viven abuelos, tíos, primos en el mismo lugar, usualmente familias que viven en el campo, o en áreas rurales.
A las familias que se conforman de personas que no comparten la misma sangre, pero la crianza, el amor, la felicidad de estar juntos, los hace eso, una familia.
Válgame con el criterio del señor candidato, que puso sus palabras en la boca de todos, porque da por una verdad absoluta que, su cerrado criterio lo comparte la comunidad.
Dice literal que los “gays”, muy su manera de pensar, pero que no nos haga cómplices de su nula capacidad de respeto. En la diversidad está la riqueza.
Un ser humano no vale por sus preferencias en el comer, o si prefiere el color negro al blanco o ama a quien le den ganas de amar, mientras no dañe a terceros. Que ame, que disfrute la compañía de la persona que elige para compartirse, que, a los demás no nos importa la vida íntima de nadie. Y, bien simple, si no va contigo ese estilo de vida, pues no lo llevas, no te juntas con esas personas y ya. Ni a ellas se les termina el mundo, ni a ti el tuyo.
Lo grave es que un sujeto que pretenda gobernar a un Estado, comience por querer gobernar a quienes solo cree dignos de su representación y servicio público. Es un pretendiente a servir a la sociedad y ya aventó para afuera a un sector importante de ella. Muy inteligente, es increíble su muy precaria calidad humana.
Las mamás solteras, pues son ellas señor candidato las que requieren de su apoyo, del apoyo de instituciones. O no se ha preguntado que están solas porque un irresponsable así las dejó. ¿No cree Usted que eso es lo realmente reprobable? Lo dañino para una familia, es que un individuo con la mano en la cintura diga “si te ví ni me acuerdo” y deje a su suerte a su propia sangre.
Las criaturas no vienen de Paris volando en cigüeñas no deprimidas, ni tampoco el Espíritu Santo anda repitiendo la historia. No señor, las madres solteras, que con tanto desprecio trató, tuvieron un pseudo hombre que las dejó solas. Eso daña a la familia, eso es lo que usted debería de criticar y ver, cómo, en su proyecto de gobierno protege a quien usted apedreó, lo que usted critica.
Las madres que sacan solas adelante a sus hijos son mujeres muy valiosas, trabajadoras, fuertes y de lucha. Tienen una familia digna.
No cabe duda que es indignante, de verdad a grado máximo, leer este tipo de declaraciones por parte de un pretendiente a gobernar a una sociedad que vive realidades distintas y que son respetables cada una de ellas. Cada vez son mayores esas realidades. Nadie vale más que nadie.
Aquí vivimos en un país muy mal trecho, pero al fin y al cabo, libre señor candidato que solo está tirando el dinero que le damos para su campaña excluyente- hitleriana, a la basura. Ese dinero bien podría servir para apoyo de adolescentes madres solteras, por ejemplo.
O si a una mujer con recursos, le dieron ganas de ir a un banco de esperma y tener un niño de un donador científico de la Nasa, ¿Qué daño le hace? O más claro, a usted qué le importa.
Candidato, Ud. debe una disculpa pública a las personas que ofendió, porque es lo que hizo. Así como abrió la boca para juzgar, así como debería pedirles perdón.
Ni usted, ni yo, ni nadie tenemos derecho de ser jueces de nadie. Seguramente usted no es perfecto, ni seguro viene de la familia perfecta, aunque claro, existen los castillos de la pureza. Si no me entiende, investigue en wiki.
La lástima es un insulto, y con la pena, pero a mí, este señor me da lástima.
Gracias por leerme.


