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Los 7 Pecados Capitales y el Caso Córdova

jorge saldañaPor Jorge Saldaña / Tercera Llamada / San Luis Potosí, S.L.P.

Yo los he cometido todos y no soy quien para lanzar la primera piedra. Es a colación del último “escándalo” potosino respecto al tema del Presbítero Eduardo Córdova Bautista, que me he detenido a hacer una pequeña y necesaria reflexión sobre el asunto.

Como lo he dicho en otras ocasiones, es fácil -muy fácil- unirse a las causas que a primera vista parecen justas y por tanto innatacables. Nadie en su sano juicio defendería a un pederasta, nadie en su sano juicio defendería a un violador, estafador, asesino, etc. No obstante dada la velocidad de la información (signo de nuestros tiempos) cuesta mucho más trabajo ir al fondo de las cosas y no “comprar” a la primera lo que “se dice”.

Que conste que no es objeto de la presente columna defender a nadie, mucho menos al cura en cuestión Eduardo Cordova Bautista, no obstante existen historias, testimonios y datos que no han salido a la luz pública, y que con cautela y rigor he ido recopilando para que usted, culto público, tenga un panorama más amplio, y que para su mejor entendimiento me permití usar los siete pecados capitales oficialmente reconocidos por la iglesia, desde los tiempos del Papa Romano San Gregorio Magno, para irlos revelando.

Los pecados capitales de acuerdo a estudios bíblicos, y al propio sentido común, son un exceso desbordado de las libertades o necesidades de los hombres. La sexualidad -por ejemplo – es un asunto natural, bellísimo, necesario, placentero, biológico, inherente a la condición humana y condición sine qua non de la subsistencia de la humanidad. La sexualidad en nuestra especie incluso llega a complementos de carácter sentimental, afectivo, social y es además el motor de lo se le llama amor y que ha inspirado las mas bellas obras, artes, jardines, novelas, canciones, pero que igualmente ha motivado las mas atroces guerras, traiciones y crímenes.

El exceso deliberado de esa libertad sexual, la lujuria, es el primer pecado capital de acuerdo a la iglesia. Su práctica en contra de menores o en contra de la voluntad de las personas es también un delito de acuerdo a la Ley de los hombres.

Ambos tienen un castigo, una condena: En el plano espiritual el infierno, y en el plano civil la cárcel.

LA LUJURIA.

En toda la historia de la iglesia, se han documentado casos de abuso sexual, desde tocamientos y violaciones contemporáneamente ventiladas por el “escándalo Maciel” hasta las viejas e históricas orgías organizadas por la familia Borgia (de ahí la palabra) que encumbró su poder a través del Papa, su pareja y sus hijos.

La iglesia potosina no podría estar exenta de tan mundano pecado. El propio Eduardo Cordova lo vivió en carne propia. De acuerdo a un testimonio de uno de los amigos y confidentes de Córdova, compartido en exclusiva para LaOrquesta, a sus 13 o 14 años un sacerdote (que me aseguran todavía oficia misa) abusó sexualmente de Cordova Bautista en distintas ocasiones.

De acuerdo a la información recabada, esto ocurrió entre los años 1974 y 1975, cuando Cordova pertenecía a las “Agrupaciones Juveniles Santo Domingo” que funcionaban como una especie de “pastoral juvenil” y que se reunían en una casa ubicada en la Avenida Carranza entre la calle de Avanzada y Terrazas.

Al frente de la agrupación a la que perteneció Córdova en sus primeras juventudes, estaba un sacerdote de la orden Dominica, quien los enseñaba en teoría y práctica a impartir catequesis en colonias como la Satélite, específicamente al final de la calle 5 de Mayo, cerca a las instalaciones de la escuela Apostólica.

De acuerdo al testimonio, el grupo estaba formado por apróximadamente 20 muchachos de la misma edad, de entre ellos algunos tenían la inquietud de ser sacerdotes como en el caso de Eduardo Córdova Bautista, y por aquella temprana vocación compartía mucho mas tiempo con el sacerdote dominico que el resto de sus compañeros.

“Se que Córdova fue abusado, al igual que muchos otros, entre ellos, yo… por eso espero discreción al sumar estos conocimientos a tu historia…” me informó y solicitó mi fuente.

Ya daré, a través de una nota mayores detalles del asunto. Por lo pronto, seguiremos con la lista de los condenantes pecados.

LA PEREZA

Todos merecemos descansar (Toranzo Dixit), pero -otra vez- el descanso en exceso se convierte en Pereza, en evitar la fatiga, en hacer el mínimo esfuerzo, ya sea para informarse más allá de lo que se dice, o actuar en consecuencia de acuerdo a la responsabilidad de cada uno.

Apoyar la crucifixión de alguien “dando likes”, es muy cómodo. Señalar y lanzar la primera piedra en la comodidad de la casa o la oficina no requiere de mayor esfuerzo. ¿Para que enterarse más si los testimonios ahí están? ¿Para que haría falta un juicio al que todo hombre (culpable o inocente) tiene derecho, si los medios ya emitieron su sentencia?

¿Alguien se ha tomado la molestia de conocer y dar a conocer el número o folio de expediente de las denuncias supuestamente presentadas en la PGR?

¿Por qué la iglesia omitió informar de forma “inmediata” como lo marca la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público en su artículo 12 Bis” la “probable comisión de delitos”?

¿Por qué el Delegado en San Luis Potosí de la Secretaría de Gobernación, Manuel Lozano Nieto, no ha cumplido con su obligación de aplicar esta ley y exige a la iglesia los expedientes de supuestos abusos sexuales para entregarlos a las autoridades competentes como lo señala el Artículo 25 de la ley ya mencionada?

¿Por qué no se ha pronunciado al respecto?

¿Será por Pereza?

LA GULA.

La satisfacción al exceso, no saciarse ni con comida o bebida o cualquier otro placer. Los habemos glotones del escarnio público y los habemos glotones de atención, que aprovechando el asunto, no se detienen en descalificar a toda la iglesia, a todos lo curas, a todos los religiosos, a todas las autoridades, no sacian su sed de señalar, de apuntar, de consumir toda la información que los haga sentir mejores que los demás, no hayan forma de saciar su morbo. Se atascan de lo que sea, no importa de donde o de quien venga, siempre tienen hambre de sobresalir sin importar que el banco para levantarse sea un asunto de lo mas repugnante y reprobable. Insaciables del copro.

LA IRA.

En uno de tantos momentos de fricción dentro del circulo cercano del gobernador Fernando Toranzo, su esposa ,la doctora Ramos y el propio Córdova Bautista fueron aliados en contra de Cándido Ochoa Rojas. El era entonces el consentido del Gobernador, al que mas escuchaba, al que más atendía. Enterado Cándido del complot, prometió al hoy presbítero acusado, que llegaría el día en que su ira concentrada y su poder, harían trizas al representante jurídico de la iglesia que además aborrece…

LA ENVIDIA

Eduardo Córdova Bautista es (¿o fue?) miembro del fallido “Consejo Ciudadano de Transparencia y Vigilancia de adquisiciones y obra pública de Gobierno del Estado” encargado justamente de lo que su largo nombre describe. Desde ahí, cuentan, Cordova Bautista “bloqueó” a un constructor de nombre Fermín Athié Gallo. No diré más.

LA AVARICIA

De acuerdo a muchos testimonios, Eduardo Córdova Bautista, desde su posición estratégica y contando con sus habilidades de relacionarse públicamente con las altas esferas del poder, se daba el lujo de “seleccionar” a que buen hijo de familia bautizar, qué misas oficiar y a cuáles eventos asistir dependiendo de lo grueso de la voluntaria “limosna” que los interesados ofrecieran.

¿Recuerdan que en Octubre del año pasado quien esto escribe se “coló” a una fiesta en honor a San Juditas Tadeo organizada por el Secretario de Seguridad Pública Joel Melgar y que tuvo como invitado al Procurador de Justicia, Miguel Ángel García Covarrubias? ¿Adivinen quién ofició la misa? ¿Adivinen de manos de quién recibieron la comunión los dos funcionarios públicos?….Si dijeron Eduardo Córdova adivinaron.

La avaricia como acumulación de riquezas y poder. ¿Saben quien es el Vicepresidente y fundador de la entidad financiera “FINCOMUN”?

FINCOMUN es una noble compañía financiera que bondadosamente hace prestamos a los más necesitados mexicanos cobrando intereses y comisiones que prácticamente caen en la usura. La respuesta se las dejo de tarea.

LA SOBERBIA

“La mayoría de los sacerdotes son homosexuales…y la iglesia condena la homosexualidad… ahí su hipocresía” ¿Qué estudio, encuesta, sondeo o investigación sustenta tal declaración hecha ayer por la periodista San Juana Martinez? ¿Creer tener toda la verdad en la punta de sus dedos y su lengua no es un acto de soberbia?

o ¿Cómo se le puede llamar a aquel que cree que la Iglesia Católica será derrumbada por organizar una cooperacha en facebook para montar un espectacular?

Los católicos deben estar muy, muy indignados por los repugnantes delitos supuestamente cometidos por Córdova. Yo personalmente lo estoy, repruebo y condeno el tan bajo acto de abusar de menores y más aun usando la fe para cometerlos. No dudo ni de una coma de las declaraciones de las valientes víctimas (y además compañeros de colegio) que lo acusaron pero….entonces ¿En dónde queda el “ama al prójimo cómo a ti mismo”?, ¿se nos olvida el inmenso amor de Dios que perdona y pide perdonar? estos mandamientos ¿Sólo aplican a los puros de alma? ¿Sólo se debe amar al prójimo que no haya cometido pecado o crimen?

Cordova, sin duda, tendrá su juicio ante el Poder Superior en el que él cree, mientras tanto, en este mundo terrenal que se le aplique la justicia de los hombres y que si es vencido en juicio, que pague por sus culpas.

Dato para cerrar: Los pecados capitales no tienen “grado”, todos son castigados por igual y yo me pregunto ¿Al cometerlos me estoy condenando igual que aquel al que señalo? ¿Usted ha cometido alguno?

He buscado la versión del presbítero Córdova. Quizás viaje a Tampico.

Hoy no hay bemoles. Hasta la próxima.

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