Por Adriana Durán Valero/ Autismo/ San Luis Potosí, S.L.P.
Esta semana abordaremos el tema sobre los tratamientos que nos ofrecen los profesionales de la salud a los padres de niños con autismo. Vale la pena mencionarles que al recibir el diagnóstico y después de reponerte de este duro golpe, lo siguiente en lo que pensamos es ¿qué sigue ahora? ¿Quién lo podrá ayudar? ¿Dónde encontraré a la persona indicada o el lugar idóneo? ¿Cuál será el tratamiento más recomendable?
Actualmente, los investigadores están de acuerdo en que el comportamiento en los niños dentro del espectro autismo indica algún tipo de deficiencia neurológica. Pero, puesto que la naturaleza exacta de esta deficiencia y la severidad y presentación de los síntomas varían tanto en cada persona, no existe un tratamiento específico. En lugar de eso, existe una variedad de terapias. Estas incluyen las siguientes, pero no se limitan a ellas.
• Análisis conductual aplicado (ACA):
Basado en la obra de B.F. Skiner, este método utiliza el refuerzo positivo para dar forma a un comportamiento adecuado y estimula el aprendizaje en los niños con autismo. Implica una interración individualizada entre el niño y un professional del ACA durante cuarenta horas semanales.
• Floortime (terapia de suelo):
Desarrollada por el doctor Stanley Greenspan, la terapia floortime es una terapia individual intensiva en la cual el niño y un adulto (puede ser un terapeuta o el padre o la madre) realizan un juego de imitación con la finalidad de ayudar al niño a dominar los actos fundamentales del desarrollo.
• Terapia nutricional:
Este enfoque utiliza suplementos y/o una dieta especial libre de gluten (trigo) y caseína (lácteos) para tratar al niño con autismo.
• Terapia ocupacional:
A través del uso de actividades de la vida real, la terapia ocupacional desarrolla habilidades prácticas necesarias para la vida cotidiana, así como juegos y habilidades sociales.
• Terapia física:
Esta terapia utiliza ejercicios y actividades físicas para enseñar habilidades motoras como andar y correr, y para mejorar la postura general, el equilibrio, la coordinación y la fuerza.
• Terapia de reeducación sensorial:
Basada en la obra de A. Jean Ayres, esta terapia enseña al sistema nervioso a interpreter correctamente los mensajes sensoriales, los cinco sentidos, así como los sentidos del movimiento y la posición del cuerpo y a responder de una forma adecuada. El resultado es una mejora de la concentración, las habilidades motoras y la conducta.
• Terapia del habla y el lenguaje:
Esta terapia está diseñada para mejorar las habilidades de comunicación verbal y no verbal.
• El método Tomatis:
Basado en la obra del doctor Alfred A. Tomatis, el método tomatís proporciona al niño estímulos auditivos especializados de diferentes frecuencias. El propósito es reducir la hipersensibilidad al sonido, mejorar las habilidades de lenguaje y sociales, y hacer menguar los síntomas asociados al autismo.
Debido a que es tan dificíl determinar cuál es el tratamiento adecuado para cada niño, los padres suelen experimentar con multiples terapias al mismo tiempo en un esfuerzo por tratar los diversos problemas de su hijo. Muchos padres preocupados también apuntan a sus hijos a terapia visual, terapia musical, equitación, yoga y otras actividades para ayudarles a desarrollar las habilidades más débiles.
¿Cuánto éxito tienen los tratamientos actuales para el autismo?
Puesto que el autismo y el asperger fueron reconocidos por primera vez en la década de los cuarenta, la búsqueda de un tratamiento verdaderamente efectivo ha sido frustrante tanto para los padres como para los profesionales. Aunque muchos niños han sido ayudados, muchos otros no.
Examinemos el Análisis conductual aplicado (ACA):
El ACA es ampliamente aceptado tanto por padres como por médicos, principalmente porque ha sido estudiado en profundidad y porque su efectividad es respaldada por numerosas historias anecdóticas. Un estudio publicado en 1987 afirmaba que, a la edad de siete años, aproximadamente la mitad de los cuarenta niños estudiados que estaban realizando esta terapia eran capaces de incorporarse a las clases convencionales, mostrando un impresionante nivel de éxito en comparación con el grupo que no estaba siendo tratado. Aun así, la mitad de los niños que estaban realizando el ACA no fueron capaces de desempeñar como los niños no autistas de la misma edad.
Otras estadísticas respaldan la efectividad limitada de los tratamientos actuales. Por ejemplo, los investigadores dicen que, con terapia, el 25% de los niños con autismo son capaces de obtener una puntuación normal en el CI y de funcionar en una escuela pública. Sin embargo, un 25% de los niños tratados nunca desarrollan habilidades de lenguaje.
Las estadísticas mencionadas arriba no se citan para denigrar a los numerosos profesionales dedicados a tratar a niños con autismo, ni para criticar las valiosas terapias que proporcionan. Antes bien, como muchos de los expertos en el campo, nosotros creemos que el principal problema de los tratamientos actuales es que se inician demasiado tarde en la vida de los niños. De hecho, una de las pocas cosas en las que está de acuerdo la comunidad del autismo es en el valor de la intervención temprana.
Es más fácil dar forma al sistema nervioso que está en el centro del autismo y el syndrome de Aspeger durante los primeros meses de vida. En ese período, el cerebro es más «plastic» y es más capaz de compensar las areas que no están logrando desarrollarse adecuadamente.
Según la doctora Rebecca Landa, directora del Center for Autism and Related Disorders en el Kennedy Krieger Institute de Baltimore, Maryland, la evidencia indica que si los niños con autismo fueran diagnosticados a una edad menor, la intervención temprana produciría unos resultados mucho mejores que los que son posibles actualmente, con lo que se lograría una enorme diferencia en las vidas de los niños y sus familias.
Resumiendo, al final, el resultado siempre se verá condicionado a la intervención temprana que los pequeños reciban, es decir, cuanto mayor sea el tiempo que un niño sea diagnosticado y por consiguiente, que no reciba las terapias apropiadas, los resultados se verán reflejados también tardíamente, esto no quiere decir que no haya avances aunque siempre recomendaremos reiteradamente que es necesaria la cultura de la detección temprana y oportuna por parte de los doctores.
¡Feliz inicio de semana!

