En esta ocasión, platicamos con la licenciada en psicología Diana Hernández, tiene un enfoque en psicoterapia y trabaja con niños dentro del espectro autista. Para distinguir las necesidades y el abordaje desde otro punto de vista por su profesión, recibimos información muy provechosa acerca de la “condición silenciosa” por esto vemos el autismo desde otra perspectiva, el de la psicología.
¿Cómo defines el autismo desde tu profesión?
Es un trastorno del neuro desarrollo que afecta habilidades de la comunicación principalmente de las habilidades sociales y la interacción, hay alteraciones en muchas áreas, pero la psicología se enfoca principalmente en estas.
Es una condición, eso significa que nos preocupamos por mejorar la calidad de vida de él, brindando alternativas como el manejo en la autonomía personal y también la orientación emocional que son como las barreras más importantes dentro del espectro sobre todo cuando son niños, ya en la vida adulta las habilidades sociales que son casi siempre las más afectadas y claro, el plan de intervención siempre depende de su de su nivel (existen 3) depende del nivel de ayuda que se necesita, el uno de menor ayuda y el 3 el de mayor necesidad
¿Qué especialidad de la psicología puede tratar un niño dentro del espectro autista?
Al momento de egresar, puedes trabajar aspectos muy básicos de manejo emocional pero no práctica, por ejemplo no puedes emitir un diagnóstico. Para el trabajo en esta área, necesitas profundizar primero en psicoterapia y después especializarte en lo que desees, las prácticas profesionales te abre mucho camino para poder ver ciertas cosas dentro de la población con la que trabajas, pero sí te limita la autonomía profesional y las personas con las que puedes intervenir.
¿En la detección temprana hay aspectos o patrones comunes?
Las habilidades de comunicación no se desarrollan de la misma manera que un niño neurotípico, las habilidades pre lingüísticas están presentes a pesar de que empiezan su desarrollo “normal”, eso se ve afectado, por ejemplo el contacto ocular o la atención conjunta están en un nivel bajo, eso nos da ciertos indicios o focos rojos, otro patrón son las estereotipias que son movimientos repetitivos sin un sentido y marcha en puntas, se presentan mucho por estas interferencia en las habilidades comunicacionales, también hay desbordes emocionales en los niños que parecieran ser injustificados pero es justamente por estas barreras y alteraciones, después con los con los estudios necesarios se van dando cuenta que hay otra otro tipo de alteraciones que se analizan y se agregan a las valoraciones
por último, la licenciada nos quiso comunicar que existen barreras por ser una condición poco conocida; casi siempre se habla de un autismo demasiado funcional, de niños genios, de niños o adultos superdotados que hacen cosas fuera de lo normal y la realidad es que el autismo no siempre es eso, no siempre se ve de esa forma, claro, nuestros niños tienen habilidades y características particulares muy interesantes que proyectan mucho potencial pero no es como en realidad nos lo hacen creer, el hecho de que sea una condición debe quitarnos esa visión de que pareciera ser una enfermedad porque no lo es y tenemos que estar más abiertos a educarnos sobre este tema que en realidad está demasiado limitado para hacer una sociedad más inclusiva; reconozco que no es mi palabra favorita, realmente cuando se habla de inclusión ya es una barrera porque el autismo no es como nos lo hacen ver, por algo la conocen como la enfermedad silenciosa.
JUAN JOSÉ VELÁZQUEZ / “el Doctor” / Pereira, Colombia / Agosto 19 de 2024.

