«Karla estaría viva si hubiera recibido la educación correcta, si así fuera, no hubiera asistido a fiestas tan tarde y no hubiera sucedido», lamentó Carlos Felipe Díaz de Sandi, padre de la joven que murió quemada en la colonia Las Piedras.
«Muchas veces culpamos al gobierno de lo que nos sucede y no es así, desde casa debemos iniciar y saber educar a nuestros hijos, no me considero un mal padre, pero nos faltó educar mejor a nuestros hijos», consideró don Carlos al ser cuestionado sobre que mensaje enviaría a la sociedad potosina, luego de la muerte de su hija.
Carlos Felipe dijo que Karla siempre fue alegre, «fue un gran ser humano, fue buena madre, buena hija, con sus problemas y demonios como todos los aquí presentes, pero al fin de cuentas, con un buen corazón».
Finalmente don Carlos Felipe pidió que cuando las tragedias lleguen a la puerta, no culpen a Dios de lo que sucede. «Él no es el responsable de las malas decisiones, pero siempre está ahí para guiar a quien lo necesita».

